Como Orar A Dios Según La Biblia?

Como Orar A Dios Según La Biblia
¿Cómo debemos orar? – No importa dónde estemos, ya sea que estemos de pie o arrodillados; ya sea que oremos verbalmente o en silencio, en forma individual o a favor de un grupo, debemos siempre hacerlo con fe, ‘con un corazón sincero, con verdadera intención’ ( Moroni 10:4 ).

Al orar a nuestro Padre Celestial, debemos decirle lo que realmente sentimos en el corazón, confiar en Él, pedirle perdón, suplicarle, agradecerle y expresarle nuestro amor. No debemos repetir palabras ni frases sin sentido (véase Mateo 6:7–8 ). Siempre debemos pedir que se haga Su voluntad, recordando que a veces lo que deseamos no es lo mejor para nosotros (véase 3 Nefi 18:20 ).

Al terminar la oración, debemos hacerlo en el nombre de Jesucristo (véase 3 Nefi 18:19 ).

¿Cómo se debe empezar a orar?

Cuatro pasos para la oración – Dios es tu Padre Celestial y desea saber de ti. Puedes acercarte a Él a través de la oración. Como Su hijo, puedes pedirle a tu Padre Celestial Su ayuda y guía en tu vida. La oración puede hacerse en voz alta o mentalmente.

  1. Puedes hablarle a Dios como lo haces con otras personas.
  2. Tus palabras no tienen que ser elocuentes o memorizadas.
  3. Es más importante que abras tu corazón.
  4. Ten fe de que Él está ahí para ti y que te escucha, porque así es.
  5. Ten fe en que Él te ayudará, porque lo hará.
  6. La oración es uno de los dones más valiosos que hemos recibido de un amoroso Padre Celestial.

Antes de empezar, encuentra un lugar tranquilo donde te sientas cómodo. Una buena manera de comenzar es dirigirte a Dios por su nombre. Puedes decir, ‘Querido Dios’, o ‘Querido Padre Celestial’, ‘Padre Nuestro que estás en los Cielos’, o simplemente ‘Dios’.

  • Habla de tu corazón y comparte tus esperanzas y deseos como también tus preocupaciones y problemas.
  • Puedes pedirle Su ayuda, dirección, perdón o sanación.
  • Lo que sea que esté en tu mente, tráelo a Él.
  • Reconoce que Su sabiduría y Su tiempo son más grandes que los tuyos.
  • Puedes preguntarle qué es lo que Él quiere para ti.

Comparte con Dios tus sentimientos hacia otras personas. Puedes pedir por sus necesidades o preguntarle en qué manera puedes ayudarles y amarles. Agradécele a Dios por todas las bendiciones en tu vida. Aun los desafíos pueden ser una bendición. Estos nos ayudan a ser humildes y a mantener nuestro corazón y mente más abiertos a las respuestas de Dios.

¿Cuál es la forma correcta de pedir a Dios?

Conozca los consejos para pedirle de manera correcta a Dios User Admin Abril 05, 2015 – 12:00 a.m. Por: Lina Álvarez, especial para El País. La autora del libro ‘Por qué pido y no recibo’, Ana Mercedes Rueda, explica que los buenos deseos son puestos por Dios en el corazón del hombre.

Pida con ardor y espere con fe. Cuando Ana Mercedes era niña, solía escribir en un cuaderno mensajes cifrados. Su madre no lo entendía, tan solo tenía cinco años. Entre sus letras y garabatos, se alcanzaba a leer claramente la palabra ‘Dios’. El tiempo pasó y Ana comprendió que tenía un don. Aquella voz que le hablaba al oído y le entregaba mensajes de amor y paz, era su ángel.

Aquél guía que le pediría, 25 años después, escribir un libro para brindar luz y mostrar el camino a aquellos que aunque buscan y rebuscan, no encuentran. ¿Qué la motivó a escribir este libro? Este libro surgió porque empecé a escuchar que las personas dicen que le piden a Dios y no los escucha.

No son capaces de comunicarse con sus ángeles y la respuesta siempre es un silencio prolongado que les genera mucha frustración. Cuando empecé a percibir ese vacío en la gente, pensé que las palabras eran la manera indicada de orientarlos y explicarles el hecho de que no es que Dios no nos escuche a veces, sino que no le damos un mensaje claro.

No es que no conteste, sino que él nos contesta de ciertas maneras que son especiales e interesantes. Yo siempre le pido a Dios que me vaya guiando y mostrando cuál es el camino por el cual debo ir y de esa manera este libro surgió. ¿De qué maneras particulares se comunica Dios con nosotros? Él se comunica de muchas formas, siempre se las ingenia para hacernos llegar el mensaje.

  1. Ya todo depende de que alguien esté dispuesto o no a escuchar.
  2. Nos puede hablar a través de un sueño, de la lectura de un libro, de un amigo que nos da un consejo o a través de una canción.
  3. Hay que estar con los ojos abiertos y los oídos despiertos para entender las señales que él nos pasa por enfrente.

Hay una herramienta que Dios utiliza muchísimo para comunicarse con nosotros y es ese ‘algo que te habla’. Es cuestión de que te sintonices, a veces la voz de la intuición, es Dios que está tratando de darnos un mensaje. ‘Orar es, como dicen los adolescentes, ‘cool’ y hasta divertido.

Si fortaleces tu comunicación con Dios y tus ángeles, nunca más te volverás a sentir solo’.Ana Mercedes rueda, angeóloga Utilice un método: Encuentre un lugar tranquilo en donde sienta que se puede concentrar sin tener interrupciones. Ponga música suave o encienda una vela que ayude a la relajación.Tenga al lado lápiz y papel.

Mantenga la actitud de concentración y pregunte a Dios qué es lo que realmente quiere y desea ver manifestado en su vida. No se presione, sea sincero consigo mismo. Escríbalo y reflexione acerca de lo que pide y las implicaciones que esto tiene. No piense tanto al hacerlo, dé rienda suelta a sus deseos de corazón.

  1. Pregunte a Dios qué método de oración utilizar: el de la afirmación o el de la fe.
  2. Afirmar lo que se quiere es repetirlo constantemente, y tener fe, es dejar en sus manos determinada situación.Comprenda el aprendizaje que le deja aquello que está viviendo.
  3. Es el punto clave del proceso.
  4. A veces las cosas no suceden porque aún no hemos aprendido la lección.Evalúe los aspectos que debe cambiar, en ocasiones, la mente pone muchas barreras para evitar la evolución.

Trabaje en sí mismo, elimine las cosas negativas y tome una mejor actitud.Tome la decisión. Inicie un programa personal intensivo. Busque su equilibrio y tenga paciencia, los resultados no son inmediatos. Sea disciplinado, acérquese a Dios y asuma una rutina diaria de oración.

¿Qué hacer en la sala de espera? El que espera, desespera. Tome nota y tenga paciencia mientras Dios le contesta.1. Cuando se está en espera de la respuesta es cuando realmente estamos probando nuestra fe.2. Aunque parezca que nada está sucediendo, en esos momentos es cuando Dios está actuando tras bambalinas para ordenar todo de manera perfecta y entregarle la respuesta a sus oraciones.3.

¡Déjese sorprender! Dios sabe el momento y la manera perfecta para responder a cada una de sus peticiones, solo confíe. Todo llega en su debido momento.4. Sea proactivo durante el tiempo de espera: medite, ore con agradecimiento por lo que ya tiene y haga ejercicio.5.

¿Cómo hacer una oración a Dios ejemplos?

Compilado de oraciones para rezar – Se indican aquí doce oraciones para rezar, algunas de ellas en situaciones particulares (como frente a una enfermedad o durante un parto):

  1. La señal de la Santa Cruz, Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
  2. Credo, Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
  3. Acto de contrición, Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
  4. Padre nuestro, Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación; mas líbranos del mal. Amén.
  5. Ave María, Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo bendita eres entre todas la mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús Santa María, madre de Dios ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.
  6. Salve, Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
  7. Oración a María, Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo; concédenos que celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
  8. Gloria, Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
  9. Yo confieso, Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante vosotros hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, Nuestro Señor. Amén.
  10. Oración de San Miguel Arcángel, San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tu príncipe de la milicia celestial arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
  11. Oración de San Bernardo, ¡Acordaos, oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Vos, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Virgen, Madre de la vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra presencia Soberana. No desechéis oh purísima Madre de Dios mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas favorablemente. Así sea.
  12. Rezo del Ángelus, Infundid, Señor, vuestra gracia en nuestras almas, para que, pues hemos creído la Encarnación de vuestro Hijo y Señor nuestro Jesucristo anunciada por el Ángel, por los merecimientos de su Pasión y Muerte, alcancemos la gloria de la Resurrección. Amén.
  13. Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen, Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a su prima Isabel, concédenos, te rogamos, que, dóciles al soplo del Espíritu, podamos, con María, cantar tus maravillas durante toda nuestra vida. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  14. Devociones al Sagrado Corazón de Jesús y María, Corazón Sagrado de Jesús, en Vos ponemos toda nuestra confianza, temiéndolo todo de nuestra fragilidad, esperándolo todo de vuestra bondad: sed el único objeto de nuestro amor, el protector de nuestra vida, el sostén en nuestra debilidad, la reparación de nuestras faltas, la seguridad de nuestra salvación y nuestro refugio en la hora de la muerte. Amén.
  15. Señor mío Jesucristo, ¡Señor mío, Jesucristo! Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
  16. Oración ante el Crucifijo, Miradme, ¡oh mi amado y buen Jesús!, postrado ante vuestra Santísima presencia; os ruego con el mayor fervor y compasión de que soy capaz imprimáis en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad. Verdadero dolor de mis pecados, propósito firmísimo de jamás ofenderos. Mientras que yo, con todo el amor de que soy capaz voy considerando vuestras cinco llagas, comenzando por aquello que dijo de Vos, oh buen Jesús, el santo profeta David: ¡«Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos».
  17. Oración para bendecir los alimentos, Bendice Señor estos alimentos que vamos a recibir por tu misericordia, y bendice a quienes los han preparado. Da pan a los que tienen hambre, y hambre de justicia a los que tienen pan. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
  18. Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
  19. Virgen del Parto, protege y defiende con amor todos los niños, para que regenerados en el agua del bautismo e incorporados a la Iglesia, crezcan serenos, llenos de vida, se conviertan en testimonios valientes de tu Hijo Jesús y perseveren, con la gracia del Espíritu Santo, en el camino de santidad. Amén.
  20. Glorioso San Ramón Nonato, te suplico tu intercesión. Tú llevaste una vida resplandeciente por la protección de tu Dios. Intercede ahora por mí y mis intenciones. Necesitamos niños que sepan mirar al mundo, con ojos llenos de amor, y que cierren sus ojos al odio y la maldad. Queremos hacer del mundo, una familia donde todos los hombres se amen y amen a Dios. Amén.
  21. Padre Dios Todopoderoso, fuente de la salud y del consuelo, que has dicho «Yo soy el que te da la salud». Acudimos a ti en este momento en el que por la enfermedad sentimos la fragilidad de nuestros cuerpos. Ten piedad Señor de los que estamos sin fuerza, devuélvenos la salud.
  22. Alégrate, Reina del Cielo, aleluya. Porque Aquél que mereciste llevar en tu seno, aleluya. Ha resucitado según lo predijo, aleluya. Ruega por nosotros a Dios, aleluya. Gózate y alégrate Virgen María, aleluya. Porque verdaderamente el Señor ha resucitado, aleluya.
  23. Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en el conocimiento de tu palabra, para que así la celebración de esta Cuaresma dé en nosotros fruto abundante. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  24. Padre eterno, convierte hacia ti nuestros corazones, para que, viviendo consagrados a tu servicio, te busquemos siempre a ti, que eres lo único necesario, y practiquemos la caridad en todas nuestras acciones. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  25. El ángel del Señor anunció a María y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Dios te salve María He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve María Y el verbo se hizo carne. Y habitó entre nosotros. Dios te salve María Ruega por nosotros Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  26. Nuestra Señora del Socorro, Gracias, porque escuchas siempre los ruegos de quienes ponen en ti su confianza. Nos acordamos cuando fuiste, presurosa, por las montañas de Judá, a prestar ayuda a tu prima Isabel. Recordamos cómo acudiste maternalmente en socorro de los novios en las bodas de Caná. Amén.
  27. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
  28. Gracias Señor por tu infinita misericordia, en ti confío y es por ti que puedo seguir adelante porque eres mi sostén, esa mano que salva cuando estamos a la deriva. Te amo Señor y te doy gracias por lo malo, porque de ello aprendo y me convierto y también por lo bueno.
  29. Bendita sea tu pureza. Bendita sea tu pureza, y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti celestial princesa Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Madre mía.
  30. Señor mío y Dios mío, Padre bueno, creador del cielo y de la tierra, sin yo merecerlo me regalas un nuevo día de vida ¡Muchas gracias! Tú sabes que soy pequeño, y que sin tu ayuda caigo a cada paso. ¡no me sueltes la mano! Ayúdame a descubrir, que todos los hombres son tus hijos y por tanto mis hermanos. Enséñame a disfrutar de la vida, a vivir con alegría y a ayudar a los demás. Amén.
  31. Señor, mira complacido a tu pueblo. Señor, mira complacido a tu pueblo, que con fervor desea entregarse a una vida santa, y, ya que con sus privaciones se esfuerza por dominar el cuerpo, que la práctica de las buenas obras transforme su alma. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quien contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
  32. Señor, Padre Santo. Señor, Padre santo, que nos has mandado escuchar a tu amado Hijo, aliméntanos con el gozo interior de tu palabra, para que, purificados por ella, podamos contemplar tu gloria con mirada limpia en la perfección de tus obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
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: 50 Ejemplos de Oraciones para rezar (breves y largas)

¿Cómo se hace la oración de fe?

Ejemplo – ‘ Padre celestial, se que he pecado contra ti y que mis pecados me separan de ti. Me arrepiento sinceramente. Te pido me perdones y me ayudes a no pecar de nuevo. Creo que tu Hijo Jesucristo murió por mis pecados, que fue levantado de los muertos, que vive y oye mi oración.

Invito a Jesús a ser mi salvador y el Señor de mi vida, a gobernar y reinar en mi corazón desde este día en adelante. Ruego que envíes tu Espíritu Santo para ayudarme a obedecerte y redargüirme cuando peque. Prometo crecer en gracia y en conocerte. Mi mayor propósito en la vida es seguir tu ejemplo y hacer tu voluntad por el resto de mi vida.

En Jesús oro, Amén. Sitio Web Sinner’s Prayer ​

¿Cuál es el salmo más poderoso contra los enemigos?

Salmo 59. David ora para ser librado de sus enemigos — Dios gobierna en Jacob hasta los confines de la tierra.

¿Qué es la oración según la Biblia y como orar correctamente?

¿Cuál es la Diferencia entre Rezar y Orar? – Primeramente tiene que quedar claro que «rezar no es orar», Ya que el Significado de «rezar» proviene del latín «recitare», el cual que significa «repetir», Esto consiste en la repetición de ciertos tipos de oraciones que han sido establecidas por otras personas y no son con palabras propias.

Por lo tanto, el Señor Jesucristo se refiere a este acto como palabrerías vanas y sin sentido, las cuales Dios no escucha (Mt 6:7-8). Pues no tiene sentido dirigirse al Dios Altísimo repitiendo algo leído o memorizado. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

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No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Mateo 6:7-8 La Oración es una acción sincera y voluntaria de comunicación con Dios. La cual, expresamos con nuestras propias palabras buscando el favor de Dios.

  • La Verdadera Oración que le agrada a Dios es la que se hace con reverencia (Lc 11:2), con un corazón contrito y humillado que busca hallarlo de verdad (Jr 29:13).
  • Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Jeremías 29:12-13

¿Cómo aprender a orar con los salmos?

Cómo Orar los Salmos – Soldados de Jesucristo Como Orar A Dios Según La Biblia Si quieres que tu vida de oración sea moldeada por la palabra de Dios – ¡como espero que lo hagas! – no puedes hacer nada mejor que hacer de los Salmos una parte central de tus oraciones. Porque en los Salmos tenemos palabras que Dios nos ha dado para hablar con Dios.

Se nos da un tesoro tan rico de alabanzas, lamentos, meditaciones, peticiones y súplicas urgentes que lo descuidamos por nuestra cuenta y riesgo. Los Salmos vinculan nuestras oraciones personales a las oraciones corporativas del pueblo de Cristo en cada generación. Calientan nuestros corazones, informan nuestras mentes, y dan forma a nuestras voluntades.

La historia cristiana ciertamente apoya un uso consistente de los Salmos en nuestra adoración. En los primeros siglos después de Jesús, los Salmos generaron más comentarios que cualquier otro libro bíblico. Para el siglo IV, a más tardar, el libro de los Salmos (el Salterio) se usaba regularmente para que los cristianos cantaran.

Para los monjes benedictinos, la Regla de San Benito (c.530) estipulaba que los 150 salmos debían ser cantados cada semana! Hemos recorrido un largo camino desde que nos centramos en los Salmos. Ahora, en muchas iglesias cristianas, los salmos no tienen más que un sermón ocasional y algunas canciones vagamente inspiradas en los salmos.

¿Importa esto? Creo que sí. ‘Los Salmos conectan nuestro caminar personal con Dios con la vida corporativa de toda la iglesia de Cristo.’ Quiero animaros a que hagáis de los Salmos una parte rica y mayor de vuestra vida de oración y alabanza, tanto en privado como en las iglesias.

  • Quiero persuadiros de que esto es correcto y bueno.
  • Y quiero daros algunos consejos para que sepáis cómo hacerlo.
  • Enséñanos a orar Volvamos a lo básico.
  • Necesitamos que nos enseñen a orar.
  • Es un maravilloso privilegio que el pueblo cristiano tiene: a través de Jesucristo y su muerte por nuestros pecados, y por el ministerio del Espíritu Santo en nuestros corazones, tenemos acceso a Dios Padre en la oración (Efesios 2:18).

Es un privilegio magnífico, transformador de la vida y gozoso. Y aun así necesitamos que nos enseñen a usar este privilegio; necesitamos que nos enseñen a orar. Dios nos escucha cuando pedimos de acuerdo a su voluntad (1 Juan 5:14) y en el nombre de Jesús (Juan 14:14; 16:23, 26).

Pero, ¿qué significa esto? Jesús dio a sus discípulos el modelo del Padre Nuestro cuando le pidieron que les enseñara a orar (Lucas 11:2-4; Mateo 6:9-13). En muchos sentidos, los Salmos son la versión ampliada del Padre Nuestro, o podríamos decir que el Padre Nuestro es la versión reducida de los Salmos.

Así como la oración del Señor expresa en pocas palabras una adoración por la majestad de la santidad de Dios, un anhelo de que la voluntad de Dios se haga en la tierra como en el cielo, una súplica para que Dios nos provea de todo lo que necesitamos, y una preocupación por vivir con pura piedad en un mundo pecaminoso, así encontraremos que los Salmos expresan todo esto de manera expansiva y majestuosa.

  • No es de extrañar, entonces, que las epístolas le den a los Salmos un lugar central en la vida de la iglesia.
  • En Efesios 5:19, Pablo dice que una iglesia llena del Espíritu se hablará unos a otros ‘con salmos e himnos y cantos espirituales’.
  • En Colosenses 3:16, instruye a la iglesia a dejar que la palabra de Cristo habite en ellos ricamente mientras cantan ‘salmos e himnos y cantos espirituales’.
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Las tres palabras – salmos, himnos, canciones – están más estrechamente asociadas con los salmos bíblicos del Antiguo Testamento griego (la Septuaginta). No es que ‘salmos’ signifique salmos, mientras que ‘himnos’ y ‘cantos’ significan otras cosas; todos ellos (en su mayoría) significan salmos bíblicos.

  • El adjetivo ‘espiritual’ puede aplicarse a los tres, ya que todos los salmos bíblicos son dados por el Espíritu Santo).
  • Así que el Nuevo Testamento nos dice que el hablar, el orar, y – ¡sí! – incluso el cantar salmos es parte de una iglesia que está en sintonía con las Escrituras.
  • ¿Por qué orar los salmos? Las bendiciones de orar los Salmos son muchas.

Para empezar, los Salmos son palabras inspiradas por el Espíritu, dadas por Dios para hablar de Dios y a Dios. Ni siquiera los mejores escritores de himnos cristianos o de canciones son inspirados por el Espíritu de esta manera definitiva y autoritaria.

  1. Cada palabra de cada salmo es dada por Dios.
  2. La clave interpretativa de los salmos es cómo los usa el Nuevo Testamento.’ Además, los Salmos conectan nuestro caminar personal con Dios con la vida corporativa de toda la iglesia de Cristo en todo el mundo y a través de los siglos.
  3. No inventamos nuestras espiritualidades individuales (de la manera que está tan de moda en las culturas occidentales hoy en día); más bien, nos unimos a la espiritualidad dada por Dios de toda la Iglesia de Cristo.

En particular, muchos salmos nos ayudarán a identificarnos y a estar con la iglesia perseguida. ‘La clave interpretativa de los Salmos es cómo los usa el Nuevo Testamento’. Y entonces los Salmos enriquecen enormemente la profundidad y la amplitud de nuestros afectos y nuestras emociones, de modo que aprendemos, por ejemplo, a lamentarnos de forma piadosa, a esperar y a esperar de forma piadosa, a alabar incluso en los días oscuros de forma piadosa.

¿Pero cómo vamos a hacer esto? No estoy aquí para hacer la pregunta musical. En el pasado, los salmos se han cantado con mayor frecuencia, como todavía se hace en algunas denominaciones. Pero esta forma musical a menudo puede ser aburrida cuando es cantada por una congregación, y no se siente exactamente contemporánea.

Así que deberíamos estar agradecidos por los músicos que ponen salmos en escenarios contemporáneos que pueden ser cantados bien por una congregación no instruida. ¿Cómo rezamos los salmos? Haciendo la pregunta ‘¿Cómo?’ Quiero decir, ‘¿Cómo superamos los muchos problemas que encontramos en las palabras de los Salmos?’ Muchos de nosotros elegimos; leemos un salmo y nos fijamos en un verso que nos gusta.

Tal vez ponemos ese verso en un calendario devocional o como el salvapantallas de nuestra tableta. Pero hojeamos todo tipo de versos difíciles. Por ejemplo, ignoramos los versículos en los que el salmista afirma ser profundamente inocente (Salmo 17:3, 5, por ejemplo); nos saltamos los versículos en los que los sufrimientos del salmista nos parecen demasiado intensos (como el Salmo 88); nos sentimos incómodos en los muchos lugares en los que los salmistas oran para que Dios castigue a los malvados (como en los versículos 19-22 del popular y muy querido Salmo 139).

Entonces, ¿cómo vamos a usar todos los versos de cada salmo en nuestra vida de oración? No puedo hacer más que ofrecer algunos consejos. (He escrito más extensamente sobre estas preguntas, tanto para los lectores como para los que enseñan los salmos).

La clave interpretativa de los Salmos es cómo los usa el Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento cita a menudo los Salmos y se hace eco de ellos con una frecuencia asombrosa y una rica variedad. Podemos resumir las líneas principales de estos ecos y citas de la siguiente manera. ‘Es vital que preguntemos a cada salmo cómo nos habla de Cristo.’ 1.

ORACIONES DE JESÚS A menudo, los Salmos expresan la experiencia, los sufrimientos, la fe de Jesús de Nazaret en su naturaleza plenamente humana durante su vida en la tierra. Son las oraciones de Jesús. Expresan sus ‘fuertes gritos y lágrimas’ (Hebreos 5:7) así como sus alabanzas.

Como escribió el padre de la iglesia primitiva, Atanasio, ‘Antes de que Cristo viniera entre nosotros, Dios dibujó la semejanza de esta vida perfecta para nosotros en palabras, en este mismo libro de Salmos; para que, así como se reveló en la carne como el hombre perfecto y celestial, también en los Salmos los hombres de buena voluntad pudieran ver el patrón de vida retratado, y encontrar en él la curación y la corrección de los suyos’.2.

PROFECÍAS SOBRE JESÚS No es infrecuente que el Nuevo Testamento vea en la naturaleza divina de Jesús el cumplimiento de las palabras de Dios en los Salmos. El más notable de ellos es el Salmo 45:6-7, en el que el mismo Rey en la línea de David se dirige como Dios.

  1. Pero también, por ejemplo, los Salmos se alegran tres veces de que Dios ‘juzgará al mundo con justicia’ (Salmos 9:8; 96:13; 98:9); el Nuevo Testamento proclama que lo hará precisamente por medio del Jesús resucitado (Hechos 17:31).3.
  2. PALABRAS PARA LA IGLESIA Finalmente, el Nuevo Testamento entiende que lo que es cierto de Cristo se rebosa en su iglesia hoy en día.

Sus sufrimientos se desbordan (ver, por ejemplo, el Salmo 44:22 citado en Romanos 8:36). Su gobierno del mundo será compartido con su pueblo (Apocalipsis 2:26-27 promete el Salmo 2:9 al creyente que persevere hasta el final). Así como Jesús confió su alma al Padre en las palabras del Salmo 31:5, así los cristianos deben confiar sus almas a un Creador fiel (1 Pedro 4:19).

  • Y de manera similar en otras formas.
  • Los Salmos son palabras inspiradas por el Espíritu, dadas a nosotros por Dios para hablar de Dios y a Dios.’ Colosenses 3:16 indica que el canto de los Salmos llevará a una rica llenura de la palabra de Cristo.
  • Por lo tanto, es vital que preguntemos a cada salmo cómo nos habla de Cristo.

Puede mostrarnos a Cristo orando, y guiándonos a nosotros, su iglesia, en la oración. Puede hablarnos de la realeza y el gobierno de Cristo (como en el Salmo 72, por ejemplo). Puede hablarnos de Cristo de alguna otra manera. Hay una rica variedad en los Salmos.

¿Qué habría significado para los creyentes del antiguo pacto (como Simeón y Ana en Lucas 2) cantar este salmo?¿Qué habría significado para Jesús de Nazaret, como el perfecto adorador, cantar este salmo en su vida terrenal?¿Qué significará para nosotros, como hombres y mujeres en Cristo, como la iglesia de Cristo, hacer nuestro este salmo hoy?Que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús os llene de su Espíritu, y haga que la palabra de Cristo habite ricamente en vosotros, así como vosotros también os unís al pueblo de Dios en la oración y el canto de los salmos.

: Cómo Orar los Salmos – Soldados de Jesucristo

¿Qué es la oración en el Espíritu?

Orar en el Espíritu significa que el Espíritu da poder a la oración y la lleva al Padre en el nombre de Jesús. La oración tiene una calidad de vida que se caracteriza por la calidez y la libertad y un sentido de intercambio. Nos damos cuenta de que estamos en la presencia de Dios, hablándole a Dios.

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