Que Significa Soñar Con La Biblia?

Que Significa Soñar Con La Biblia
Qué significa soñar con biblia Es un sueño que vaticina buenos augurios. Soñar con la biblia representa la canalización de la ansiedad, estabilidad, nuevas expectativas, fe, confianza, sorpresas agradables, agradecimiento. Igualmente simboliza mensajes positivos por llegar.

  1. Cuando entramos en etapa de reposo, generalmente nuestro subconsciente emite mensajes que muchas veces proyectan nuestros anhelos y deseos internos,
  2. En este estado las proyecciones de los pensamientos y son guía para el camino que debemos seguir.
  3. Al soñar con la Biblia es una canalización de las ansiedades del individuo,

Es la búsqueda de estabilidad formal y las expectativas que indican que se debe tener fe en cada empresa que se inicie. Es el anuncio de sorpresas agradable, sostenidas por la confianza y el agradecimiento. El soñar con la Biblia, es uno de los eventos oníricos más determinantes para algunas personas.

¿Qué significa soñar con la Palabra de Dios?

El mensaje de Jesucristo en tus sueños – Aunque no seas una persona religiosa es posible que sueñes alguna vez que otra con Jesucristo. tan espiritual varían según lo que aparezca en el sueño, si Jesús se te aparece para hablarte o solo es una visión divina, si ves a Jesucristo en la cruz o si su presencia se evidencia porque estás rezándole.

  • Ya sabes que cada detalle es importante a la hora de interpretar los sueños.
  • Teniendo esto en cuenta, una de las situaciones que más se sueñan es cuando Jesucristo es el protagonista del sueño y te está hablando.
  • Se trata de un sueño en el que debes estar muy atenta a las palabras de Jesús porque en ellas puedes ayudarte para tomar esa decisión tan importante.

En este sentido, el sueño es parecido a ese otro de, como mensajeros de importantes palabras. También puede ocurrir que veas a Jesucristo en sueños mientras le estás rezando. Como ocurre en, el sueño habla de un periodo de reflexión en tu vida en el que necesitas ayuda para encontrar el equilibrio emocional que tanto buscas.

Orar a Dios es uno de los ejercicios más efectivos para encontrar la paz en las personas creyentes y eso puede servirte a ti también en los sueños. La interpretación de los sueños con Jesucristo se aleja de tu mundo interior si lo que sueñas es con Jesucristo en la cruz, En este caso, el significado se vuelve más contundente, es el momento de renovarte, de dejar atrás el pasado y enfrentarte al mundo.

Es también el momento en el que debes una nueva vida, pero no te preocupes porque contarás con ayuda. Puedes leer más artículos similares a Soñar con Jesucristo: la palabra de Dios en tus sueños, en la categoría de en Diario Femenino. Publicado: 29 de enero de 2015 Actualizado: 30 de junio de 2022 : Soñar con Jesucristo: la palabra de Dios en tus sueños

¿Qué es un sueño en la Biblia?

La interpretación de los sueños según la Biblia – Desde antiguo se ha intentando dar un, Ya en la ‘Ilíada’ aparecen los sueños como el medio a través del cual los dioses se comunicaban con los mortales. Y en la Biblia ocurre lo mismo. Los sueños no son producto de nuestro subconsciente generados por nuestras preocupaciones, nuestras vivencias o nuestros miedos.

  • Los sueños son la palabra de Dios,
  • No hace falta soñar con Dios para escuchar su mensaje, porque lo hace a través de todo tipo de sueños, desde los a los más cotidianos.
  • Según la Biblia, la mayoría de los sueños que tenemos es la forma que Dios tiene de comunicarse con nosotros, por lo que conviene prestar atención a todas las imágenes que aparecen.

A veces es fácil relacionar un sueño concreto con la intención de Dios para establecer comunicación. Ocurre cuando por ejemplo, o incluso cuando soñamos con familiares ya fallecidos que llegan para protegernos y guiarnos en el camino hacia la felicidad,

Pero hay que tener cuidado porque los sueños no solo los envía Dios. Pero cuidado, porque dicen los escritos bíblicos que los sueños también pueden ser mensajes de Satanás, Y a juzgar por y la angustia que nos genera al despertar estamos por aceptar esa posibilidad. Porque nos negamos a creer que nuestro subconsciente sea capaz por sí mismo de generar tanta desgracia en nuestros sueños.

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¿Quién en la Biblia interpreta sueños?

Introducción – Mientras se encontraba en prisión a causa de las falsas acusaciones de la esposa de Potifar, José interpretó los sueños del jefe de los coperos y del jefe de los panaderos de Faraón. Dos años después, cuando Faraón tuvo sueños que ‘todos los magos de Egipto y todos sus sabios’ ( Génesis 41:8 ) no pudieron interpretar, el jefe de los coperos recordó a José.

  1. Faraón envió por José y le describió sus sueños.
  2. José le explicó que él, por sí mismo, no podía interpretar el sueño, pero que Dios sí podía.
  3. José le dijo a Faraón que el sueño era una advertencia de Dios con respecto a la hambruna que estaba por venir.
  4. Faraón reconoció el Espíritu de Dios en José y lo hizo gobernante en Egipto.

También lo comisionó para almacenar alimento en preparación para la hambruna.

¿Cuando Dios habla por medio de sueños?

Amazon.com: Dios nos habla a través de los sueños (Spanish Edition): 9789871355525: Zandrino, Ricardo: Libros La Biblia tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento nos muestra que uno de los medios que Dios utiliza con mayor frecuencia para comunicarse con los seres humanos son los sueños.

  • Durante las horas de sueño, nuestras funciones biológicas se desaceleran, el metabolismo disminuye y el aparato psíquico baja los mecanismos de defensa de la vigilia y su control sobre el inconsciente.
  • Sigmund Freud comparaba el sueño con una ciudad de noche en la que hay menor cantidad de guardias controlando, y que nuestro inconsciente logra filtrarse al consciente a través de los sueños expresándose en forma de imágenes simbólicas, utilizando para ello el material aportado por los recuerdos y las imágenes del día.

Esa es una oportunidad especial que Dios aprovecha para hablarnos. Dios se manifiesta de noche principalmente a través de los sueños (aunque también lo hace por otras vías); pero ellos tienen un lenguaje que debemos aprender y, para ello, tenemos que dejar que el Espíritu Santo nos instruya para comprender los códigos de esta comunicación.

Esta obra nos permite rescatar la sólida base bíblica que presenta para afirmar que Dios nos habla a través de los sueños, la seriedad científica demostrada en el diálogo con autores que han explorado el lugar que ocupan los sueños en la experiencia humana, la ayuda práctica para quienes están dispuestos a escuchar lo que Dios quiere decirles a través de los sueños, un tema que no ha recibido mayor atención por parte de quienes profesamos la fe cristiana.

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¿Cómo puedo saber cuando Dios me dice que haga algo?

Pedid y recibiréis – En las Escrituras se nos enseña que Dios siempre escuchará nuestras oraciones y las contestará si nos dirigimos a Él con fe y verdadera intención. Sentiremos en nuestro corazón la confirmación de que Él sí nos escucha, un sentimiento de paz y sosiego.

¿Cuál es la diferencia entre un sueño y una visión?

Lo que diferencia a un sueño de una visión El soñador tiene una visión borrosa, el emprendedor tiene una visión que se corporiza rápidamente en su mente y crece hasta lograr salir de la cabeza para empezar a tomar forma en el mundo físico. Si tuvieras ganas de correr una, nadar en río abierto, escalar una montaña, ¿podrías hacerlos sin tener ese impulso, ese aliento vital que motiva a buscar siempre desafíos superiores a los ya alcanzados? Seguramente, no.

  • Los emprendedores no escapamos a la ley natural que diferencia a los sueños de una visión.
  • Las ideas son solo eso, y no tienen gran valor por sí mismas.
  • El emprendimiento es 10% idea y 90% ejecución; y allí reside el impulso superador que diferencia a un emprendedor de un soñador.
  • El soñador vive de sus ideas en un plano abstracto; el emprendedor, en cambio, vive con la visión enfocada en el cielo sin dejar que sus pies abandonen la tierra.

Los sueños no tienen compromiso ni costo pero tampoco dan el beneficio de ayudarnos a lograr algo verdaderamente importante. Soñar es fantasear sobre supuestos, sin tener las herramientas para trasladarlos a la acción. El emprendedor, por cierto, no puede escapar ni renunciar a la capacidad de soñar.

Allí es donde comienza a tomar forma la visión, El soñador tiene una visión borrosa, el emprendedor tiene una visión que se corporiza rápidamente en su mente y crece hasta lograr salir de la cabeza para empezar a tomar forma en el mundo físico. A partir de que la idea sale de la cabeza y tomar forma de emprendimiento, el emprendedor da cada paso buscando acercarla a su visión y mejorarla.

Contacta con expertos, ingresa en competencias de, participa en eventos de y trata de dar todos los pasos necesarios para que su emprendimiento tome forme, arranque, prospere, se expanda y se multiplique. Dicen que los corredores de alta competición entrenan a diario imaginando a diario el momento de competir y triunfar.

El emprendedor es un soñador que realizó la capacidad de convertir la idea en visión y la visión en realidadFeliz semana, felices emprendimientos, feliz vida para todos.Marcelo Berenstein

: Lo que diferencia a un sueño de una visión

¿Qué dice la Biblia acerca de los tatuajes?

¿Estaba tatuado Jesús? El carnaval brasileño ha revelado, con la exposición gozosa y sensual de la desnudez, que el país ha sido contagiado por la fiebre de los tatuajes, los cuales estos dias han aparecido aún más a la luz del sol. Lo que pocos tatuados conocen es que esa práctica tenía un origen sagrado, para conseguir un contacto con los dioses.

El homo sapiens, desde que empezó a enterrar sus muertos, está fascinado por el misterio del más allá. De ahí la costumbre de enterrar a los fallecidos con joyas y comida. El primer tatuaje en la piel que se conoce data de hace unos 5.000 años, cuando fue descubierto, en la frontera entre Italia y Austria, un pastor congelado que tenía unas marcas en la rodilla y en la espalda.

Hoy, las iglesias consideran los tatuajes como algo mundano que estaría prohibido en la Biblia. Sin embargo, un texto del libro del Apocalipsis podría indicar que hasta Jesús llevaba un tatuaje en su muslo. El gusto por los tatuajes ha empezado a preocupar en Brasil a las Iglesias evangélicas ya que en el texto en la Biblia de Levítico, 19, 28 se lee textualmente: ‘No haréis ningún rasguño en vuestro cuerpo por un muerto, ni en tu cuerpo imprimas ninguna marca’, lo que equivaldría a prohibir los tatuajes.

Sin embargo, ese texto lo que indica es que el pueblo de Israel, el primero en practicar una religión monoteísta, consideraba los tatuajes como una práctica de los paganos filisteos que los creyentes en el Dios único no debían imitar. Los creyentes mejor conocedores de la Biblia han encontrado, sin embargo, un texto en el Libro del Apocalipsis, el capítulo 19, versículo 16, según el cual Jesús tendría un tatuaje en su pierna.

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El texto, según traducción del original de la Biblia de Jerusalén, habla del caballero del Apocalipsis, el Cristo, que ‘lleva escrito un nombre en su manto y en su muslo: Rey de Reyes y Señor de los Señores’. De ser cierto, los creyentes se sentirían libres para usar tatuajes en su piel si el mismo Cristo lo usaba.

Varios teólogos evangelicos, expertos en estudios bíblicos, como Armando Taranto Neto y Carlos Augusto Vailatti, han salido al paso para explicar que puede tratarse de una traducción errónea del texto original griego que debería rezar así: ‘En el manto, es decir, sobre su nalga, tiene escrito el nombre’.

En ese caso el tatuaje estaría en el manto, a la altura de la pierna, y no en la piel de Jesús. Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites. Para defender esta traducción del texto original griego, algunos pastores evangélicos han desempolvado la edición crítica en cuatro volúmenes del exegeta inglés Henry Alford, la cual data de mediados del siglo XIX y que defiende que el segundo kai en el texto del Apocalipsis, que en griego significa ‘y’, sería un kai ‘exegético’, que podría significar también, ‘es decir’.

El tatuaje no estaría en el manto ‘y’ en el muslo de Cristo, sino ‘en el manto, es decir, a la altura del muslo’. Otros recuerdan que el libro del Apocalipsis es una obra simbólica y no histórica y por tanto ese texto hay que leerlo en sentido figurado y no real, como el que su mirada ‘era de fuego’.

Algunos pastores evangélicos están buscando un punto intermedio. Se esfuerzan para no prohibirle los tatuajes a sus fieles como supuestamente pide la Biblia, porque equivaldría a perder muchos devotos: la fiebre de los tatuajes, sobre todo en los jóvenes, parece imparable.

  • Así, en vez de prohibir los tatuajes están alertando a sus fieles a que, en vez de usar motivos mundanos o eróticos, prefieran temas evangélicos, como el de ‘Jesús salva’ o ‘Dios me lo dio’, frases que vemos también escritas en coches y camiones.
  • Muchos pastores ignoran el origen sagrado de los tatuajes en la piel.

Por ejemplo, en el antiguo Egipto, hace tres mil años, el tatuaje, que se hacía con agujas de oro, estaba permitido sólo a las sacerdotisas que en algunas momias aparecen tatuadas con temas relacionados con la diosa de la fertilidad. En la famosa momia de la sacerdotisa Amunet, hallada en Tebas, se puede observar un tatuaje en la zona pélvica baja.

  1. De tener orígenes en lo sagrado, los tatuajes fueron perdiendo, a través de las culturas, esa caraterística para adquirir otros significados.
  2. Entre los romanos se usaban también para indicar una jerarquía.
  3. Se tatuaba a los esclavos para demostrar su pertenencia a su dueño.
  4. Este aspecto negativo se recuperó en los tiempos modernos, durante el nazismo, cuando a los condenados a los campos de concentración se les marcaba en el brazo.

En Occidente, durante la Edad Media, los tatuajes fueron prohibidos y castigados por la Iglesia Católica que los permitía sólo a los soldados de las Cruzadas como método para reconocerles si morían en el campo de batalla. Hoy, tanto los católicos como los evangélicos empiezan a ser menos exigentes en la prohibición de los tatuajes, aunque ambas iglesias no quieren ni oir hablar del texto del Apocalipsis que dejaría entender que también Jesús estaba tatuado.

¿Qué son los sueños en lo espiritual?

LOS SUEÑOS DEL ALMA Los sueños espirituales permiten el fácil acceso a la puerta de la sabiduría del alma individual. El mensaje del sueño proporciona la ayuda necesaria para elevar la consciencia del ser humano y activar la responsabilidad sobre el propósito existencial.

¿Cuál es la causa de los sueños?

Cuando los recordamos, los sueños pueden parecernos verdaderas películas de ciencia ficción. A veces somos nosotros los protagonistas, a veces solo observamos la historia sin participar. El mecanismo por el que se producen y el posible significado de las imágenes oníricas ha fascinado desde la antigüedad a científicos y personas no expertas intrigadas por el fenómeno.

El cineasta es el cerebro. Pero ¿cómo consigue este complejo órgano fabricar experiencias tan vívidas mientras dormimos? Células creadoras de sueños Se sabe que la producción de las experiencias oníricas se sustenta en las redes sensoriales del cerebro, así como las involucradas en las emociones, la memoria y el sistema de recompensa.

Un estudio reciente va un poco más allá, ahondando en los procesos celulares que facilitan la formación de sueños. Concretamente, analiza el funcionamiento de las neuronas de las redes sensoriales, que captan los estímulos del exterior cuando estamos despiertos, pero actúan de manera diferente cuando estamos dormidos.

Durante el sueño, estas células sensoriales utilizan la información almacenada en el cerebro, en lugar de registrar la proveniente del mundo que nos rodea. Según la teoría planteada por los autores del trabajo, los sueños surgen en la corteza cerebral o córtex, la región involucrada en la percepción, la imaginación, el pensamiento y la toma de decisiones.

Allí abundan las células piramidales, que desempeñan un papel fundamental en las funciones cognitivas. La estructura de estas células se asemeja a la de un árbol: las raíces recogen los estímulos de los sentidos. Después es interpretada combinándola con la información almacenada en la memoria (lo que ya sabemos), que llega a las células piramidales a través de la copa del árbol, formada por dendritas o conexiones con otras neuronas y áreas del cerebro. Célula piramidal | Bob Jacobs CC BY-SA 3.0 Un rico mundo interior Cuando dormimos, las células piramidales no reciben apenas información de los sentidos. En este escenario, aumenta la secreción de un neurotransmisor o mensajero químico llamado acetilcolina, que cambia el mecanismo de funcionamiento de estas células: en lugar de nutrirse de los estímulos externos, se alimentan de las experiencias recolectadas durante la vigilia que guardamos en la memoria.

  • Los sueños son el resultado de este fenómeno.
  • Según esta teoría, la mayoría de las imágenes oníricas se producen durante la fase REM, caracterizada por un sueño más ligero, que sucede unas cuatro o cinco veces a lo largo de una noche entera de sueño.
  • Esta fase se caracteriza asimismo por una alta concentración de acetilcolina, lo que apoyaría la hipótesis del estudio.

Sin embargo, no solo soñamos durante esta fase. También lo hacemos cuando dormimos más profundamente, pero los sueños que podemos recordar de este período del ciclo del sueño son menos vívidos que los ocurridos durante la fase REM. En cuanto a la función de los sueños, existen diferentes hipótesis,

Algunas apuntan a que nos ayudan a consolidar los recuerdos, asimilar experiencias o eliminar conexiones neuronales que ya no utilizamos. Los autores de este reciente trabajo sugieren que podrían servir para explorar, complementar y mejorar el modelo interno del mundo exterior que crea el cerebro. Así, durante los sueños, el cerebro probaría diferentes combinaciones de información sensorial que normalmente no experimentaríamos mientras estamos despiertos.

Esto explicaría por qué muchas de las películas oníricas que recordamos parecen tan absurdas y diferentes de las experiencias que vivimos en la realidad. Los científicos creen que este proceso es clave para el desarrollo de la imaginación, la fantasía y la creatividad.

¿Qué dice la Biblia en Romanos 8 28?

Romanos 8

  • 1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no conforme a la carne, sino conforme al espíritu.
  • 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha de la ley del pecado y de la muerte.
  • 3 Porque lo que era imposible para la, por cuanto era,, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne,
  • 4 para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al espíritu.
  • 5 Porque los que viven conforme a la carne, en las cosas que son de la carne se ocupan; pero los que viven conforme al espíritu, en las cosas del espíritu.
  • 6 Porque el ánimo es, pero el ánimo es vida y,
  • 7 Por cuanto la inclinación de la carne es enemistad contra Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.
  • 8 Así que, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

9 Pero vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu, si es que el de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el, no es de él.

  1. 10 Y si está en vosotros, cuerpo a la verdad está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu es vida a causa de la,
  2. 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó a Cristo Jesús de los muertos también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
  3. 12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne,
  • 13 porque si vivís conforme a la carne, ; pero si por el espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
  • 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son de Dios.
  • 15 Porque no habéis recibido el espíritu de para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
  • 16 Porque el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos de Dios.
  • 17 Y si hijos, también ; herederos de Dios, y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
  • 18 Porque considero que los de este tiempo no son dignos de ser comparados con la venidera que ha de ser manifestada.
  • 19 Porque el anhelo profundo de la creación es el esperar la manifestación de los hijos de Dios.
  • 20 Porque la creación fue a la vanidad, no de buen grado, sino por causa del que la sujetó en esperanza,
  • 21 porque también la creación misma será de la servidumbre de la corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
  • 22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una sufre dolores de parto hasta ahora.
  • 23 Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la, a saber, la de nuestro cuerpo.
  • 24 Porque en fuimos salvos; pero la esperanza que ve, ya no es esperanza, porque lo que se ve, ¿para qué esperarlo?
  • 25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo esperamos.
  • 26 Y asimismo, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque no sabemos lo que hemos de como es debido, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
  • 27 Pero el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque él, conforme a la voluntad de Dios, por los santos.
  1. 28 Y sabemos que para los que aman a Dios, las cosas obrarán juntamente para su bien, para los que conforme a su propósito son llamados.
  2. 29 a los que conoció, también para que fuesen hechos a la de su Hijo, a fin de que él sea el entre muchos hermanos;
  3. 30 y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.

31 ¿Pues qué diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién ? 32 que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él las cosas? 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.34 ¿Quién es el que condenará? es el que murió; más aun, el que también resucitó, quien además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.35 ¿Quién nos apartará del de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

  • 36 Como está escrito: causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos considerados como ovejas de matadero.
  • 37 Antes bien, en todas estas cosas somos más que por medio de aquel que nos amó.
  • 38 Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
  • 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá apartar del de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.
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¿Qué es un encuentro cara a cara con Dios?

Ver a Dios cara a cara El Señor Jesús dice que solamente los que son de limpio corazón verán a Dios. También en la carta a los Hebreos se nos habla de la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (Heb 12:14). La finalidad última de la fe cristiana es conducir al ser humano a la visión de Dios.

Sin embargo, para alcanzar dicha meta es imprescindible llegar a tener un corazón limpio como el de Jesucristo. ¿Puede el hombre lograr por sí mismo semejante limpieza que le conducirá a la visión del Creador? Ningún mortal puede conseguir esto si Dios no se lo concede mediante su generosa gracia. Volveremos después sobre esta cuestión, de momento veamos lo que significa ver a Dios en las Sagradas Escrituras.

Hay muchos pasajes bíblicos que resaltan la idea de que el hombre no puede ver a Dios sin morir previamente. En el libro de Éxodo leemos: El Señor dijo a Moisés: Desciende y advierte al pueblo, no sea que traspasen el límite para ver al Señor y mueran muchos de ellos (Ex 19:21).

  • Dijo además: No podrás ver mi rostro, porque ningún hombre me verá y quedará vivo (Ex 33:20).
  • Aquí se expresa la idea, recogida también por el profeta Isaías (6:5), de que el hombre mortal no puede contemplar la divinidad sin que tal visión le provoque la muerte.
  • Sin embargo, también abundan los versículos en los que grandes hombres de Dios como Abraham, Moisés, Jacob (el nombre Israel significa precisamente el que ve a Dios ) e Isaías, pudieron ver a Dios y seguir vivos.

Por ejemplo, en el primer libro de la Biblia puede leerse: Jacob llamó el nombre de aquel lugar Peniel (cara de Dios), diciendo: Porque vi a Dios cara a cara y salí con vida (Gn 32:30). También vemos en Éxodo: Luego Moisés, Aarón, Nadab, Abihú y setenta de los ancianos de Israel subieron, y vieron al Dios de Israel.

Debajo de sus pies había como un pavimento de zafiro, semejante en pureza al mismo cielo. Y no extendió su mano contra los principales de los hijos de Israel. Ellos vieron a Dios, y comieron y bebieron (Ex 24:9-11). Es evidente que la expresión ‘ver a Dios’ no se entiende siempre en el mismo sentido o, por lo menos, no siempre se cumplió de forma radical la maldición mortal que pesaba sobre tal visión.

En otras ocasiones ‘ver el rostro de Dios’ equivale a presentarse ante el Señor en su templo y participar del culto que se le rinde. Es lo que manifiesta el salmo de Ezequías cuando se entera, por boca de Isaías, de que va a morir: Ya no veré al Señor en la tierra de los vivientes (Is 38:11).

No obstante, la promesa de ver a Dios hecha a los bienaventurados se refiere a una felicidad de la que se disfrutará cuando el reino que Jesús trae haya quedado plenamente establecido y este mundo se acabe. De manera que es en este sentido escatológico, al final de los tiempos, en el que debe entenderse la expresión ‘ver a Dios’.

No se trata sólo de mirar, sino de ser admitido ante Dios para rendirle culto en su santuario celestial. Es gozar de su intimidad para hacer algo concreto. Realizar un servicio activo. No es solamente contemplarlo como si fuera un objeto o un espectáculo, sino teniendo acceso directo a él y participando de su realidad.

La felicidad que se promete a los limpios de corazón se realizará plenamente en el mundo venidero, pero tampoco es exclusivamente futura sino que debe permitirnos ya ahora experimentar la intimidad personal con Dios, a través de Jesucristo, la oración, lectura de la Palabra, meditación consiguiente y acción en este mundo.

Algunos teólogos de la antigüedad dedicaron mucho tiempo a considerar cómo se podía ver a Dios, si él posee una apariencia visible para el ser humano y se le podría observar cara a cara o, por el contrario, se trata solamente de un ser espiritual que sólo se deja ver mediante los ojos de la fe.

Es evidente que la respuesta a dicha cuestión escapa a las posibilidades humanas. Nunca podremos conocer la verdad hasta que estemos definitivamente en su presencia. Lo único que podemos hacer es leer lo que nos dice la Escritura y en ésta, lo cierto es que encontramos argumentos que unas veces parecen defender una respuesta, mientras que otras la contraria.

En la mayor parte de las teofanías del Antiguo Testamento, es decir, en los momentos en los que Dios o el ángel del pacto se manifiestan al hombre, la divinidad o sus mensajeros adoptan la forma humana. Esto pudiera indicar que contemplar a Dios desde el punto de vista físico resulta imposible.

  1. También en el Nuevo Testamento el propio Señor Jesús afirma claramente: el que me ha visto a mí, ha visto al Padre,
  2. El Maestro de Galilea es, por tanto, la imagen de Dios más exacta que podemos tener.
  3. De aquí se sigue que sólo verá al Creador quien en su vida terrena únicamente se haya fijado en Jesucristo, que es el Hijo de Dios; aquellos que hayan entregado plenamente su corazón a Jesús para que él reine exclusivamente en ellos.

El apóstol Juan escribió: Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Pero sabemos que cuando él sea manifestado seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es (1 Jn 3:2). Esta es la promesa más sorprendente que jamás se ha hecho al ser humano.

  • La de llegar a ver a Dios ‘tal como él es’, es decir, cara a cara.
  • Si de verdad entendiéramos tales palabras, ellas cambiarían por completo nuestra vida.
  • Los cristianos estamos destinados a la presencia y visualización eterna del Rey de reyes y Señor de señores.
  • Algún día viviremos una audiencia personal con Dios que nunca tendrá fin.

¿Nos estamos preparando ya para dicho acontecimiento? ¿Qué vamos a decir ante quien lo sabe todo de nosotros? Debemos apropiarnos de la oración del salmista: Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. Esto es lo único que podemos hacer, ya que por nuestras propias fuerzas jamás conseguiremos la pureza de corazón.

  1. La única manera de tener un corazón limpio es permitirle al Espíritu Santo que entre en nosotros y nos purifique, porque como señala Pablo, el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
  2. Podemos estar seguros de que estamos en las manos de Dios.
  3. Él está haciendo su obra en nosotros.

Desde luego, esto no significa que debamos permanecer pasivos pues, como dice Santiago: Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros (Stg 4:8). Debemos desprendernos de todo aquello que se interpone entre él y nosotros. Tenemos que hacer morir las obras de la carne.

¿Acaso esto no vale la pena, si lo que nos espera es la visión del Creador del universo? Si tenemos esta esperanza, toda nuestra existencia será una preparación para ese instante eterno. Viviremos tal como sugiere Juan: Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él también es puro (1 Jn 3:3).

La misma esperanza genera purificación. : Ver a Dios cara a cara

¿Qué es hablar con Dios?

Descargar el PDF Descargar el PDF Hablar con Dios tiene que ver con una relación espiritual, personal y privada. Con tantas religiones y creencias populares con respecto a Dios, puede parecer complicado descubrir una manera para hablar con Dios. Sin embargo, no tiene por qué ser así.

  1. 1 Determina cómo ves a Dios. Tendrás que determinar quién es Dios para ti a fin de que puedas hablarle confiadamente. ¿Quién es Dios y cómo lo defines? ¿Ves a Dios como una figura paterna o materna, como un maestro, como un amigo distante o cercano, como alguien que está más cerca que una hermana o hermano? ¿Es Dios un guía espiritual abstracto? ¿Tu conexión con Dios está arraigada en una relación espiritual y personal con él o sigues la forma y el orden de tu religión para comprender quién es Dios para ti? Lo que sea cierto para ti determinará cómo ves y hablas a Dios. Además, la manera en que ves a Dios determina que te acerques a él como _ (la manera en que lo ves).
  2. 2 Establece una relación con un Dios cariñoso. Se te hace más sencillo hablar con alguien cuando persistes en establecer una relación basada en el diálogo con una persona a la que realmente le importas. Así que decirle a Dios tus cargas y tus alegrías ayuda a afianzar tu relación con él. Saber que Dios quiere escuchar de ti y compartir todas tus alegrías, tus esfuerzos y tus pensamientos es el primer paso para establecer esa relación. Además, puedes fortalecer esa relación leyendo acerca de cuánto te quiere Dios en la literatura espiritual o en los textos religiosos, como la Biblia, la Torá o el Corán.
  3. 3 Habla con Dios como si fuera un amigo cercano, amoroso y todopoderoso. Hablar con Dios como un gran amigo es diferente de simplemente rezar como una necesidad o un deber. Así como con un amigo, tu expectativa es que la comunicación sea mutua al notar cómo responde, ayuda o enseña Dios. Aunque la oración puede ser más una operación unidireccional, hablar implica una conversación.
    • Puedes hablar con Dios en voz alta o en tu mente, como creas que sea más efectivo para ti.
    • Puede ser una buena opción buscar un lugar tranquilo o privado que puedas ocupar para concentrarte mientras hablas. Si no puedes, está bien que hables silenciosamente a Dios mientras esperas en la cola de la caja en la tienda, estás sentado en una sala de espera o estás en el trabajo o en la escuela, etc.
  4. 4 Habla con Dios. Habla con Dios como si una persona física estuviera enfrente de ti. Puedes hablar con Dios acerca de tus problemas diarios, de los pensamientos que tengas en ese momento, de tus esperanzas, de tus sueños e incluso decirle (y decirte a ti mismo) acerca de las cosas por las que estás agradecido.
    • Por ejemplo, imagina que tienes una discusión continua con un amigo. Puedes decir ‘Dios, no sé qué más decirle a Carlos. Hemos discutido por casi dos semanas y aún no podemos llegar a ningún acuerdo. No quiero pensar que no podemos superar esto, pero no sé qué más hacer o decir’.
    • ¿Alguna vez has estado asombrado por un día alocado y hermoso? Habla con Dios acerca de ese regalo que te da. ‘Dios, el día está hermoso. Me encantaría pasar el día leyendo en el parque’.
    • Quizás tengas una relación difícil con un familiar: ‘Odio que mi mamá y yo no nos llevemos bien. No me entiende y se rehúsa a escuchar cuando trato de decirle cómo me siento realmente. Te pido que ella trate de ver las cosas desde mi perspectiva algunas veces y ayúdame a ser paciente, a escuchar y a entenderla’.
  5. 5 Espera y presta atención a una posible respuesta. Es probable que no obtengas una respuesta audible como cuando hablas con un amigo que está enfrente de ti, pero puedes recibir una respuesta de Dios en su palabra escrita o en el sermón de un ministro. También puedes esperar que la respuesta llegue en forma de una intuición, una inspiración, una escritura, una situación o un evento que se relacione directa o indirectamente con lo que has hablado con Dios.
  6. 6 Dile a Dios que sabes que él tiene sus propias razones para aparentemente no intervenir y su propio tiempo y confía en ello. Es probable que no obtengas lo que quieres cuando lo quieres, pero Él hace todo con un propósito.
  7. 7 Trata de seguir el camino de Dios confiando en sus conceptos amorosos y expresando su buena voluntad. Sin embargo, date cuenta de que cualquier cosa que ocurra puede ser el resultado de la participación de la acción o la inacción personal y egoísta de una ‘tercera persona’ o de su ‘oposición a algunas de tus ideas y necesidades’. Dios no detiene o interfiere necesariamente con la conducta de las partes que estén en desacuerdo. ¿Por qué? Así como tú, tienen libre albedrío y pueden no seguir el amor, la moralidad, los propósitos de Dios ni detener su mala conducta, la cual puede involucrarte. Por lo tanto, los eventos pueden depender lamentablemente de esa intervención peligrosa e indiferente en tu camino optimista y pacífico. Puedes hablar con Dios incluso en las situaciones críticas, en un día muy tenebroso o cuando pases por el valle de la muerte. No debes temer, sino que debes clamar a Dios y confiar, pase lo que pase. Anuncio
  1. 1 Escríbele a Dios como una forma de comunicarte con él. Tal vez te sientas incómodo hablando con Dios de manera audible, te parezca difícil hablar con Dios en tu mente o ninguna de las dos cosas funcione para ti. Si ese es el caso, trata de escribirle. Esta forma de comunicarte con él te permitirá expresar tus pensamientos para una conexión y crear tu lado de la conversación.
  2. 2 Compra o busca un cuaderno nuevo para escribir y un bolígrafo. Escoge algo con lo que te puedas sentir cómodo escribiendo a diario. Un cuaderno de espiral o un diario puede ser una elección ideal, ya que será fácil dejarlo sobre un escritorio. Elige tu herramienta preferida para escribir.
    • Te convendrá escribir a mano en vez de escribir en una computadora. Las computadoras tienen distracciones interminables y, para algunos, el acto de escribir en una computadora requiere más esfuerzo consciente que hacerlo en un cuaderno.
  3. 3 Busca un lugar tranquilo y privado para escribir. Aunque no hables en voz alta, es mejor encontrar un lugar tranquilo para poder tener una concentración total.
  4. 4 Escribe por una cantidad específica de tiempo. Antes de que empieces, configura la cantidad de tiempo que desees escribir en un temporizador. Puedes configurarlo en cinco, diez o veinte minutos. Mantén el lápiz o el bolígrafo moviéndose hasta que el tiempo se acabe.
  5. 5 Escribe rápido y libremente. Trata de no tener restricciones en cuanto a lo que escribes. No te preocupes de la gramática ni de la puntuación, tampoco de lo que escribes. Al escribir a Dios, debes escribir lo que salga de tu corazón. Para hacerlo, tendrás que relajarte lo suficiente para que puedas escribir libremente de lo que sea que venga a tu mente.
  6. 6 Escribe a Dios como si le escribieras una carta a un amigo o como si escribieras en un diario privado. Si no estás seguro sobre qué escribir, considera escribir sobre alguna inquietud actual en la que no puedas dejar de pensar. Escribe acerca de lo que sucede tu vida diaria.
    • ‘Querido Dios, no tengo la menor idea de lo que hago con mi vida en este momento. Tal parece que no puedo tomar buenas decisiones ni conocer a las personas adecuadas. Siento que me ahogo en el drama. ¿Cuándo terminará esto? ¿Cuándo cambiarán las cosas para mí?’.
    • ‘Ni siquiera puedo contener mi emoción en este momento, Dios. Hoy conocí a una mujer que trabaja en el trabajo con el que sueño. Nuestra reunión fue totalmente casual. Es decir, ¿cuáles son las probabilidades de que te encuentres con la persona adecuada en una calle repleta de gente? Si no hubiera golpeado accidentalmente su hombro y si no hubiera dejado caer su bolso, nunca habría visto su tarjeta de negocios. Realmente has contestado mis oraciones’.

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  1. 1 Reserva un tiempo para rezar a Dios. Se puede considerar la oración como una manera formal de hablar con Dios, pues está arraigada principalmente en la religión. No obstante, puedes elegir rezar de cualquier manera en la que te sientas cómodo. Aunque puedes rezar en cualquier momento y en cualquier lugar, ayuda separar momentos específicos del día para hacerlo. Escoge un momento en el que sea poco probable que te molesten y podrás concentrarte y rezar con efectividad. Los momentos comunes para rezar son antes de las comidas o de ir a acostarte, después de levantarte, durante momentos estresantes o periodos de necesidad y durante actividades solitarias, como hacer ejercicios o ir al trabajo.
  2. 2 Busca una habitación o un lugar tranquilo para rezar. De manera ideal, debes rezar en un lugar en el que puedas eliminar toda distracción durante los pocos minutos que dure tu oración.
    • Si no puedes encontrar un lugar tranquilo para rezar, no te preocupes. Puedes rezar en los buses concurridos de la ciudad, en medio de restaurantes repletos y en cualquier lugar en el que puedas concentrarte. Puedes rezar mientras manejas en la carretera, siempre y cuando no pierdas la concentración en el camino mientras lo haces.
  3. 3 Prepárate para rezar. A algunas personas les gusta tomarse unos minutos para preparar el espacio y prepararse a sí mismas para comunicarse con Dios. La manera que elijas para prepararte para la oración dependerá en gran manera de tus preferencias personales y en tus tradiciones religiosas.
    • Algunas prácticas pueden incluir leer algunos versículos que se puedan aplicar de un texto religioso, encender velas o incienso, realizar un ritual de limpieza, participar de la comunión, meditar tranquilamente, cantar salmos o simplemente cantar.
  4. 4 Decide sobre qué quieres rezar. Esto se puede hacer de antemano, si hay algún asunto apremiante que ocurra en tu vida. También puedes decidirlo en el transcurso de la oración.
    • Puedes usar la oración como un medio para tener una conversación casual con Dios acerca de los acontecimientos diarios o de los eventos presentes. Por ejemplo: ‘Dios, hoy es mi primer día de clases. Estoy muy nervioso, pero también emocionado. Te pido que todo salga bien hoy’.
    • Puedes usar una oración como una forma de confesar o sacar algo de tu corazón. También puedes rezar para pedir algo o por una necesidad. ‘Dios, me siento mal por haber hablado mal de una compañera de trabajo. Me temo que ella se enterará y no sé cómo arreglar la situación. Por favor, perdóname. Además, te pido que me des la fuerza para pedirle que me perdone’.
    • Imagina que te acaban de entrevistar para un trabajo. Puedes decir, ‘Gracias, Dios, por esta entrevista maravillosa. Por favor, permite que el entrevistador pueda notar qué tan perfecto soy para este puesto y que decida contratarme’.
  5. 5 Reza en una forma que se sienta natural para ti. No hay una única manera de rezar. La oración debe ser única para el creyente que reza. Aunque una oración en una iglesia o en un centro de adoración suele ser parte del ritual y muy estilizada, cuando reces solo, no tienes que seguir ninguna regla en particular además de abrirte a Dios y hablar de corazón.
    • Algunas personas inclinan sus cabezas y cierran los ojos mientras rezan, mientras que otras religiones practican la postración total o el ponerse de rodillas. Lo que te parezca más respetuoso y efectivo para ti y para tu relación personal con Dios está bien. Puedes rezar con los ojos abiertos y con la cabeza en alto o puedes rezar de rodillas y en silencio.
    • Es algo común recitar algunas oraciones tradicionales en voz alta, pero también es muy común rezar silenciosamente para ti mismo.
  6. 6 Reza con otras personas. Puede ser una experiencia poderosa rezar con un grupo de personas afines. Puede ser una manera magnífica de escuchar cómo otros se relacionan con Dios y de aprender nuevas tradiciones y rituales que puedes integrar en tus propias prácticas. Si actualmente no tienes un grupo con el que puedas rezar, trata de buscar uno.
    • Puedes encontrar un grupo en un centro de adoración local o en la iglesia a la que asistes. Puedes hacer una búsqueda en línea de personas que compartan tus creencias para saber si hay reuniones en tu área. Si no puedes encontrar lo que buscas, evalúa la posibilidad de empezar tu propio grupo.
    • En algunas religiones, los grupos de oración hacen oraciones por los amigos y los seres queridos en necesidad. Las listas de oración se suelen crear para rezar regularmente por los miembros enfermos y en necesidad de una comunidad.

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¿Qué hacer cuando sientes que Dios no te escucha?

Perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna – ‘Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.’ Santiago 1: 2-4.

  • ¿No es esta una mejor solución? ¿Ser perfectos y cabales, sin que nos falte cosa alguna? ¡Por supuesto que es mucho mejor! Sin embargo, Dios mismo tiene que respetar las leyes que ha establecido.
  • Puedes pedir por paciencia cada día, sin embargo Dios no quiere que tu ira simplemente desaparezca un día por arte de magia – no lo haría incluso si quisiese, ¡ya que te ha dado una voluntad libre! Él está interesado en un servicio y obediencia voluntaria.

La actitud de un discípulo se manifiesta en la propia oración de Jesús: ‘Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.’ Mateo 6:10. ¿Por qué pides que las tribulaciones desaparezcan? No puedes esperar pasar toda la vida sin que alguna vez te topes con alguien que te haga enojar.

¡Tales personas hay por todos lados! Dios hace que te encuentres con tales personas, de modo que puedas tener victoria sobre la ira y así tener más amor y ser paciente. ¡En lugar de preguntar por qué Dios no te escucha, quizás debieras preguntar por qué tú no escuchas a Dios! Si tu mente está centrada en hacer la voluntad de Dios, entonces Él responderá tus oraciones de ser libre de la ira precisamente con las pruebas correctas que necesitas para volverte paciente.

Si sientes que Dios no escucha tus oraciones, pregúntate a ti mismo si realmente has dicho, ‘Hágase tu voluntad’ en cada situación. No ores a Dios para que proteja de las pruebas; ¡ora para que te de la fuerza y así usar la prueba para ser semejante a Jesús! ¡Así el estará más que dispuesto a escuchar tus oraciones! ¡Entonces nunca más tendrás un día sin esperanza!

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