Quien Es Saulo En La Biblia?

Quien Es Saulo En La Biblia
Saulo se cambió el nombre a Pablo. Fue llamado a ser un apóstol y llegó a ser un misionero para la Iglesia. Él escribió muchas cartas. Fue a muchas tierras y enseñó el Evangelio.

¿Qué dice la Biblia de Saulo?

1 Y Saulo, respirando aún a amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, fue al sumo sacerdote 2 y le pidió a cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallaba algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.3 Pero yendo por el camino, aconteció que, al llegar cerca de Damasco, súbitamente le rodeó un resplandor de a luz del cielo; 4 y a cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy a Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es b dar coces contra el aguijón.6 Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿ a qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que debes hacer.7 a Y los hombres que iban con Saulo se detuvieron atónitos, oyendo a la verdad b la voz, pero sin ver a c nadie,8 Entonces Saulo se levantó del suelo y, abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole de la mano, le trajeron a Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado a Ananías, a quien el b Señor dijo en c visión : Ananías.

Y él respondió: Heme aquí, Señor.11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista.13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre y de cuántos a males ha hecho a tus b santos en Jerusalén; 14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.15 Y le dijo el Señor: Ve, porque a instrumento escogido me es este para b llevar mi nombre en presencia de los c gentiles, y de d reyes y de los hijos de Israel; 16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario a padecer por mi nombre.17 Ananías entonces fue y entró en la casa, e imponiéndole a las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha b enviado para que recobres la vista y seas lleno del c Espíritu Santo,18 Y de inmediato le cayeron de los ojos como escamas, y recobró al instante la vista; y levantándose, fue a bautizado,19 Y cuando hubo comido, fue fortalecido.

Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.20 Y enseguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que este era el Hijo de Dios.21 Y todos los que le oían estaban atónitos y decían: ¿No es este el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? 22 Pero Saulo mucho más se fortalecía y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús es el Cristo.23 Y pasados muchos días, los judíos decidieron en consejo matarle; 24 pero sus a asechanzas fueron conocidas por Saulo.

Y ellos vigilaban las puertas de día y de noche para matarle.25 Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta.26 Y cuando llegó a a Jerusalén, intentaba reunirse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo.27 Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino, que le había hablado, y cómo en Damasco había hablado osadamente en el nombre de Jesús.28 Y entraba y salía con ellos en Jerusalén, 29 y hablaba osadamente en el nombre del Señor; y a disputaba con los griegos, pero ellos procuraban matarle.30 Cuando los hermanos lo supieron, le acompañaron hasta Cesarea y le enviaron a Tarso.31 Las a iglesias entonces tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria, y eran edificadas, andando en el temor del Señor; y con el b consuelo del Espíritu Santo, se iban multiplicando.32 Y aconteció que Pedro, viajando por todas partes, vino también a los a santos que habitaban en Lida.33 Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico.34 Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate y haz tu cama.

Y enseguida se levantó.35 Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, quienes se convirtieron al Señor.36 Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que interpretado quiere decir Dorcas. a Esta abundaba en buenas b obras y en limosnas que hacía.37 Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió.

¿Quién fue Saulo en la Biblia Reina Valera?

¿Quién era Saulo en la Biblia Reina Valera? – Saulo de Tarso, un ciudadano romano nacido en Tarso de Cilicia (Hch.22:3), era un ferviente fanático del Judaísmo (Gal.1:14) y perseguidor a muerte de los cristianos (Hch.

¿Qué diferencia hay entre Saulo y Pablo?

¿Por qué el apóstol Pablo cambió su nombre de Saulo a Pablo? Empecemos diciendo que no hay razones contundentes para oponerse a la opinión de «Lucas», autor de los Hechos de los apóstoles, en su afirmación de que Pablo era ciudadano romano. Por tanto, aceptamos en principio su afirmación, A este respecto surge otra cuestión: En las cartas auténticas (1) nunca aparece Pablo con un nombre completo compuesto de tres nombres.

  • Por ejemplo, Marco Tulio Cicerón.
  • A este propósito se ha argumentado que este hecho –Pablo aparece simplemente con un nombre- es una prueba más de que no era ciudadano romano.
  • Este argumento no es en sí fuerte, pues la mayoría de los cristianos, y muchos judíos, de quienes por otro lado se sabe ciertamente que eran ciudadanos romanos, nunca o casi nunca utilizaban el nombre triple completo.

Probablemente no lo hacían porque la costumbre judía, y también cristiana primitiva, era acentuar su pertenencia al grupo religioso en donde el nombre completo desempeñaba ningún papel. ¿Por qué el cambio de Saulo a Pablo? A lo largo de los siglos se ha formulado muchas veces esta pregunta.

  1. En los Hechos de los Apóstoles, en los primeros capítulos –del 7 al 13-, aparece siempre «Saulo» (en griego Saulos como helenización del hebreo Sha’ul), en total unas quince veces.
  2. Pablo no se encuentra nunca en estos capítulos.
  3. De repente en Hechos 13,9 encontramos la siguiente frase: ‘Entonces Saulo, que también es Pablo’, y desde ese momento, de la narración de la segunda parte de la obra de Lucas desaparece el primer nombre para encontrar sólo ‘Pablo’.

Y en las cartas auténticas del Apóstol encontramos también sólo ‘Pablo’. ¿Por qué? Saulo parece a veces como Soulos en la traducción de los LXX. Como es bien sabido, Saúl /Saulo es el nombre del primer rey de Israel, de la tribu de Benjamín, y Paulos es la helenización del nombre latino Paulus, que significa literalmente ‘pequeño’.

La historia de la investigación sabe que se han formulado muchas hipótesis para responder a esta cuestión del cambio de nombre y de la falta de explicación. Algunos han llegado a creer probado que el nombre latino del Apóstol era Gaius Julius Paulus, porque la familia de Pablo -al recibir la ciudadanía romana después de que hubo nacido el niño Saulo- había adoptado el nombre de la famosa familia que había dado al mundo al general Emilio Paulo.

Los otros dos vocablos, Gaio Julio, se los habrían puesto al niño Saulo/Pablo en honor de Julio César, personaje conocidísimo que tantos beneficios había procurado a los judíos. También es posible que si la familia de Pablo/Saulo, aunque libre, procedía de antiguos esclavos luego liberados (los «libertos»), sus padres hubieran puesto al niño el nombre del «patrono» de la familia que sería un romano y se llamaba Paulus.

  1. Todas estas explicaciones no pasan de ser meras especulaciones, o hipótesis que carecen de apoyo o fundamento en los textos que conservamos.
  2. Es conveniente que antes de ofrecer una posible respuesta a la cuestión del cambio de nombre nos detengamos en un tema previo: ¿Cómo se formaba un nombre romano? El nombre romano tenía tres partes.

Para explicar su uso tomemos como ejemplo la designación de un romano famoso: Marco Tulio Cicerón. – El primer miembro era el ‘praenomen’ (‘lo que está delante del nombre’): por ejemplo, Gaius, Lucius, Marcus Corresponde a lo que hoy nosotros llamamos el nombre propio de cada persona.

  • El segundo miembro era el ‘nomen’, nombre o ‘gentilicio’ : es la designación según la ‘gens’ o tribu a la que pertenecía cada uno.
  • Al principio, en la antigua Roma, había grandes clanes o tribus de latinos dispersos en aldeas del Lacio, que se fueron congregando poco a poco tras la fundación de Roma, hasta formar el gran pueblo que fue más tarde.

Cada ciudadano recibía como segunda parte de su nombre el ‘gentilicio’. En nuestro ejemplo Marco Tulio. Este personaje era por tanto de la tribu, o gens, Tulia. – El tercero y último miembro era el ‘cognomen’ o designación específica -a veces un apodo- con el que llamaba concretamente a una ‘familia’ dentro de cada gens o tribu.

  • Por tanto un nombre romano estaba compuesto de:
  • Un nombre propio + El nombre de la tribu + el nombre la familia (a veces un apodo).
  • Nada que ver, en principio, con nuestro sistema:
  • Nombre propio + nombre de la familia del padre + nombre de la familia de la madre.

En las cartas auténticas de Pablo sólo aparece como nombre un vocablo: el Apóstol se designa a sí mismo con una sola palabra, que suena a latina, aunque esté helenizada en su terminación, Paulos. Nunca se presenta con un nombre completo compuesto de tres partes.

En principio, pues, no sabemos por boca de Pablo cuál era su nombre completo, ni tampoco si «Paulos» era un praenomen -nombre propio- o un «gentilicio», como arriba hemos explicado. En este cambio de nombre, además, hay como un juego de palabras: de ‘Saulus’ a ‘Paulus’ sólo se muda un fonema, una letra.

Es éste en principio un cambio muy curioso y llamativo: de tener nombre de un gran rey de Israel, al que la tradición pinta como grande y apuesto, pasa el Apóstol a utilizar un nombre que significa ‘El pequeño’. Nos preguntamos de nuevo: ¿Por qué? Entre todas las explicaciones que he leído a este respecto la que más me convence es la que ofrece Giorgio Agamben en las pp.20 y siguientes de su obra ‘ El tiempo que resta.

  1. Su explicación es la siguiente:
  2. Pablo es el sobrenombre que Dios (en una visión), o Pablo mismo, se da como un signo del cambio de su persona cuando acepta su llamada o vocación mesiánica por parte divina: la mal denominada ‘conversión’ en el camino de Damasco.
  3. Este cambio de nombre indica que él, un judío normal, un antiguo perseguidor de los cristianos, ha pasado a ser un siervo, un esclavo especial de Dios para el servicio de la salvación de los gentiles.

Este cambio de nombre se explica por lo siguiente : cuando un señor romano, dueño naturalmente de esclavos, compraba un nuevo siervo, le cambiaba el nombre como signo de que su estado ya no era el mismo que antes: había cambiado como su nombre. Por ejemplo, un varón libre, griego, de nombre ‘Hipódamo’, que por una acción de guerra había sido convertido en esclavo pasaba a llamarse ‘Heleno’, o ‘Lidio’ o ‘Licio’, según la región de procedencia.

  • Recuerda Agamben que Platón alude a esta costumbre (Cratilo 384d) cuando escribe:
  • « ‘Mudamos el nombre a nuestros esclavos, sin que la nueva denominación sea menos justa que la precedente’, »
  • Y Filóstrato cuenta que Herodes Ático había dado a sus esclavos el nombre de las veinticuatro letras del alfabeto, de modo que su hijo pudiera ejercitarse al llamarlos.
  • Conservamos listas de esos cambios de nombres, de los que Agamben pone algunos ejemplos, que reproduzco (p.21):
  • « Januarius qui et Asellus (Asnillo) Lucius qui et Porcellus (Cochinillo) Ildebrandus qui et Pecora (Ganado) Manlius qui et Longus (Largo) Aemilia Maura qui et Minima (La menor). »
  • Obsérvese que en esta lista el nombre de la persona aparece en primer lugar, y que luego -en último lugar- el nuevo nombre va unido al primero por la fórmula ‘qui et’ = ‘el cual también (se llama)’.
See also:  Como Vivir Segun La Biblia?

Pues bien, en el pasaje arriba nombrado de los Hechos de los apóstoles 13,9, en el que aparece el cambio de nombre de Saulos a Paulos se emplea esta misma fórmula ‘qui et’ : en griego ‘Saulos de ho kai Paulos’ = ‘Entonces Saulo que es también Pablo’.

El griego ‘ho kai’ es, pues, la traducción exacta del latín ‘qui et’. Por tanto, da la impresión –por la utilización de esa fórmula ‘qui et’- que, según Lucas, Saulo cambia su nombre en Pablo cuando cambia de estado: de libre a siervo/esclavo. ¿Siervo o esclavo de quién? Respuesta: esclavo de Dios o de su mesías.

Todo empieza a encajar: tras su llamada por Dios a una nueva misión, descrita también en los Hechos, Pablo siente que se ha transformado radicalmente: ha pasado de ser un hombre libre a esclavo del mesías para predicar que también es posible la salvación de los gentiles.

  1. Entonces cambia de nombre.
  2. ¿Por qué escoge Paulus? Sencillamente porque significa ‘pequeño’ y porque ofrece un buen juego de palabras con Saulus (S/P).
  3. ¿Por qué pequeño? Porque él, el Apóstol, siempre se consideró ‘el apóstol más pequeño, de menor importancia, el último en ser llamado al apostolado de todos los apóstoles (1 Corintios 15,8-10).

Jesús resucitado se apareció a muchos y después

  1. « A mí, el último de todos, como a un abortivo, se me apareció, a mí que soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios, pero por la gracia de Dios soy lo que soy »
  2. Y luego en otro lugar de la misma carta (en 1 Corintios 1,27) aclara Pablo que
  3. « Dios ha escogido lo débil del mundo para confundir a los fuertes las cosas que no son para hacer inactivas las que son. »
  4. Y por eso, por sentirse un esclavo de Dios para una misión y por reconocer humildemente que el como hombre era bien poca cosa, al principio de la Carta a los romanos –y en otras- comienza Pablo a presentarse a sí mismo a sus lectores del modos siguiente: ‘Pablo, esclavo (griego doúlos) de Jesucristo, llamado a ser apóstol’.
  5. Así pues, la llamada o vocación mesiánica ha mudado de tal modo el ser de Saulo, lo ha hecho pasar de hombre libre a esclavo del mesías para cumplir una misión, que es preciso significar este hecho por un cambio de nombre: Saulos qui et Paulos.
  6. Comenta Agamben (p.22):

« En el momento en el que la ‘llamada’ lo ha constituido de hombre libre en ‘esclavo del mesías’, el Apóstol debe, como siervo que es, perder su nombre –sea cual fuere, romano o judío— y llamarse con un simple apodo. Este hecho no escapó a la sensibilidad de Agustín quien –contra la descaminada sugerencia de Jerónimo, repetida por los modernos, según la cual el nombre de Pablo se derivaría del nombre del procónsul por él convertido — sabe perfectamente que Pablo significa simplemente ‘pequeño’ (Paulum minimum est: Comm.

Hoy día hay un notable consenso (90%) entre los investigadores en declarar genuinamente paulinas, es decir, ‘sólo auténticas sin duda alguna’, las siguientes cartas: 1 Tesalonicenses, Gálatas, Filipenses, Filemón, 1 y 2 Corintios y Romanos. Junto a éstas hay un grupo de 4 cartas en las que la inmensa mayoría de la investigación tiene pocas dudas al declararlas ‘no auténticas’: las llamadas ‘ Epístolas Pastorales ‘: 1 y 2 Timoteo y Tito, la Epístola a los hebreos, Queda un grupo de tres cartas en las que la discusión sobre el verdadero autor continúa hoy día, aunque la proporción de los que se inclinan por un veredicto de inautenticidad supera a los defensores de lo contrario: 2 Tesalonicenses, Efesios y Colosenses,

Tomado de: : ¿Por qué el apóstol Pablo cambió su nombre de Saulo a Pablo?

¿Qué milagro hizo Jesús con Saulo?

Milagro camino de Damasco ‘Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: ‘Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?’ El respondió: ‘¿Quién eres, Señor?’ Y él: ‘Yo soy Jesús, a quien tú persigues.

  • Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer’.
  • Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no veían a nadie.
  • Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada.
  • Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco’.

A partir de ese momento, como todos sabemos, Saulo o Pablo, dio un giro de 180 grados a su ideología y a sus mensajes y entró en la historia haciendo justo lo contrario de lo que él pensaba originariamente que iba a ser su cometido. Respecto a los que iban con él y quedaron ‘mudos de espanto’, no sabemos si alguno le siguió en su conversión.

  1. Lo más posible es que siguieran mudos por mucho tiempo, porque al espanto del momento sobrenatural en sí le siguió el espanto de empezar a escuchar a su líder diciendo lo contrario de lo que hasta ese momento predicaba.
  2. Hace poco, en esta ciudad, hemos sido testigos de un nuevo prodigio de esta especie.

No camino de Damasco, sino camino de Sevilla a donde Javier Arenas, moderno Saulo, se dirigía obligado por las circunstancias. La caída del caballo suponemos que no tiene nada que ver con la feria. Por otro lado, el estrépito de voces y luces ha sido sustituido en este caso por un artículo de opinión que a más de uno le habrá hecho, a su vez, caerse del asiento.

Lo primero que desearíamos es que, por el bien de la ciudad, y siguiendo la senda del de Tarso, empiece cuanto antes a predicar entre los suyos su reciente revelación de que Sevilla es una ciudad próspera y con futuro, ‘la mejor Sevilla de la Democracia’. Lejos quedaron aquellos tiempos en que transmitían una imagen apocalíptica de una Sevilla decadente consumida por todos los problemas habidos y por haber.

Lejos en su contenido, pero no en el tiempo, hasta antesdeayer estaba en uso ese argumentario. Vivir para ver. Al menos, en esta ocasión, han sido más rápidos en reconocer el avance de la ciudad, comparado con lo que los conservadores tardaron en reconocer la primera modernización de Sevilla en los años de la Expo del 92.

  • Las críticas al AVE, las críticas a las obras en la ciudad, las críticas a la propia muestra, la Cartuja después calificada de isla desierta,.
  • Todo un discurso que tardó años en ser deglutido y ser transformado en, al menos, un tibio reconocimiento de lo que en esos años supuso el salto sin precedente de la ciudad.

Esta vez han tardado menos en el cambio de discurso: necesidad obliga. Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete. Lo que sí nos preocupa es ver como el shock pos-conversión ha producido de nuevo un trauma parecido al de San Pablo: ‘aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada’, y por eso sería bueno que alguien lleve al converso de la mano y le haga entrar en Sevilla, en la Sevilla real de 2004.

Porque su interpretación de la prosperidad de nuestra ciudad como ‘por derrame’ de los divinos beneficios producidos por Aznar y su gobierno para con Sevilla chocan una y otra vez con la realidad, pura y dura realidad. Es propio de quien no ve nada, por ejemplo, las carencias en la inversión pública por parte del anterior Gobierno.

Según datos de la Asociación Nacional de la Construcción, donde se reúnen empresas como ACS, Ferrovial o Urbis, la Administración central invirtió en Sevilla en 2003 tres veces menos que en el año 2000 (164 millones de euros en el 2000 y 48 en el 2003).

La Junta de Andalucía y las demás administraciones han incrementado el esfuerzo inversor en este período en un 82%. Claro que eso no es suficiente para compensar lo anterior. De este modo Sevilla es uno de los lugares en los que la inversión per cápita en licitación oficial es menor, con 208 euros por habitante en 2003, frente a los 567 euros de media nacional.

Si Sevilla avanza y se moderniza no es gracias al extinto gobierno popular. Un Gobierno que antes de las elecciones municipales prometió solucionar la financiación estatal del metro para ‘el próximo otoño’. Pasó el verano, el otoño, el invierno, y ha tenido que ser la primavera de esperanza que está viviendo España con su nuevo Gobierno la que nos sitúe en la vía de solución para este asunto clave en Sevilla.

Lo mismo podríamos decir de la financiación autonómica, las conducciones del agua de Melonares, el anillo de cercanías (aquí cabría recordar que a la primera piedra le debe seguir la segunda, la tercera, una mano de cemento, etcétera, para completar las obras). En cuanto a la ampliación del aeropuerto, aún recuerdo la respuesta del señor ministro de Fomento del PP, en el sentido de que la mejor ampliación para el aeropuerto de Sevilla era la segunda terminal que se está construyendo en Barajas.

La visión obsesivamente central una vez más perjudicando a la periferia. Frente a eso, la concepción de España como una red (de infraestructuras, de ciudades, de intereses territoriales legítimos) que impulsa el actual Gobierno español. En fin, el PIB ha crecido en Sevilla por encima de la media nacional.

  • A pesar del PP.
  • El desempleo disminuyó en el último año más de un 5% en Sevilla, frente a un contexto nacional donde el desempleo aumento más de un 1 %.
  • Es decir, Sevilla seis puntos por encima de la media nacional en disminución del desempleo.
  • A pesar del Gobierno del PP.
  • La sociedad capta el empuje de Sevilla.

Así, el Índice de Confianza Empresarial, basado en una encuesta de las Cámaras de Comercio, es para Sevilla del 19,6, frente al 15,0 de media nacional. Es decir, que los empresarios sevillanos tienen mejores expectativas de futuro de los de otras partes de España.

A pesar del Gobierno del PP. Todo ello refleja que el impulso sevillano está por encima de la tarea del anterior Gobierno. Cabe pensar qué puede pasar cuando a estas energías de Sevilla se una un Gobierno de la nación que trate a nuestra tierra no con predilección, sino con justicia, sin abandonos ni discriminaciones por razones políticas.

Hemos asistido al milagro de la conversión, que sin duda precede (en este particular vía crucis popular) al de la transfiguración. Bueno, vale, si por lo menos sirve para ponernos de acuerdo en la situación real de la ciudad, bienvenido sea. Yo por mi parte, a los milagros de apariencia o de opinión, prefiero los milagros con sustancia material, los milagros económicos.

  • El de la multiplicación de los panes y los peces es un buen ejemplo.
  • Estoy seguro de que vamos a asistir a una aceleración del impulso de Sevilla porque, gracias al presidente Zapatero, el Gobierno de la nación vuelve a ser ecuánime con nuestra ciudad, y ya nadie echará arenas en los engranajes de nuestros proyectos.
See also:  Que Es Ser Cristiano Segun La Biblia?

¿O no?. Alfredo Sánchez Monteseirín es alcalde socialista de Sevilla. : Milagro camino de Damasco

¿Qué le pasó a Saulo cuando vio a Jesús?

La Historia – Saulo de Tarso, un ciudadano romano nacido en Tarso de Cilicia (Hch.22:3), era un ferviente fanático del Judaísmo (Gal.1:14) y perseguidor a muerte de los cristianos (Hch.9:1, 13)(Gal.1:13)(Hch.22:4, 19-20). Tal era su odio por éstos, que Saulo se presenta ante las autoridades judías (el sumo sacerdote y el consejo de ancianos) y pide cartas que le permitan viajar a Damasco para ‘llevar atado a Jerusalén a cualquier hombre o mujer que perteneciera a Cristo’ a fin de que fueran castigados (Hch.9:1-2)(Hch.22:5).

Durante el mediodía de su viaje a ese destino, un resplandor del cielo lo rodeó y Saulo cayó en tierra. Del rompimiento de la nubes escuchó la voz de Cristo diciendo «’Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?’» (Hch.9:4), a lo que Saulo respondió «’¿Quién eres, Señor?’». Jesús le dijo «’Yo soy Jesús el Nazareno, a quien tú persigues.’» Saulo respondió diciendo «’¿Qué haré, Señor?’» y Jesús habló por última vez «’Levántate, ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que tienes que hacer.’» (Hch.9:5-6)(Hch.22:6-10).

Es importante llamar a este episodio un encuentro, Pablo realmente vio a Cristo resucitado (1 Cor.9:1 ¿No soy un apóstol? ¿No he visto a Jesús Señor nuestro? • 1 Cor.15:8 se apareció también a mí). No fue una visión o un sueño, fue un evento objetivo.

  • La característica de ‘real’ o ‘en la carne’ que tiene este episodio es importantísima dado que es lo que convierte a Pablo en apóstol (uno de los requisitos es estar con Jesús resucitado).
  • Los que viajaban con Saulo vieron la luz, pero no escucharon a Cristo hablar (Hch.22:9).
  • Saulo, por otro lado, quedó temporalmente ciego a causa del encuentro con la Gloria de Dios, por lo que sus acompañantes tuvieron que guiarlo hasta la ciudad (Hch.22:11).

Tras esta fuerte vivencia, los hombres llegan a Damasco, donde Saulo se encuentra con Ananías, un hombre piadoso conforme a la ley y enviado por Cristo para sanarlo. Ananías le impone las manos en nombre de Jesús, y Saulo recupera la vista al instante.

¿Que le sucedió a Saulo en el camino a Damasco?

‘San Pablo se cayó del caballo’, nunca lo dijo la Biblia – GUILLERMO FATÁS San Pablo se cayó del caballo, cuando iba por el camino de Damasco a cazar cristianos. Todo el mundo lo sabe. Solo en el siglo XVII, Caravaggio, Rubens y Murillo, por citar a tres de los grandes, pintaron la costalada milagrosa.

Cervantes lo explicó en El Quijote, libro donde está el mundo entero. Allí aparecen los transportistas de un insólito cargamento de imágenes sacras, tapadas con lienzos blancos y llevadas a hombros, para componer el retablo de una aldea. Eran santos cabalgadores: ‘Don San Jorge, defendedor de doncellas’.

San Martín, tan piadoso como bravo; ‘Don San Diego Matamoros’, ‘la espada ensangrentada, atropellando moros y pisando cabezas’. En fin, cierra el santo tropel ‘la caída de San Pablo del caballo abajo’. Al verlo tan a lo vivo, ‘este -dijo don Quijote- fue el mayor enemigo que tuvo la Iglesia de Dios Nuestro Señor en su tiempo y el mayor defensor suyo que tendrá jamás: caballero andante por la vida y santo a pie quedo por la muerte’.

El único relato de este famoso suceso está en los Hechos de los Apóstoles que es la parte final del Evangelio de Lucas, desgajada para comodidad catequética. Se cuenta tres veces y en ninguna hay caballo : ‘Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: ‘Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?’ () Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada.

Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber’. Más adelante, Pablo mismo relata al auditorio lo ocurrido. Nada de caballo: ‘Hacia el mediodía, me envolvió de repente una gran luz venida del cielo; caí al suelo y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?’ () Como no veía, por el resplandor de aquella luz, conducido de la mano por mis compañeros llegué a Damasco’.

  1. Y aún se lo repitió al rey Herodes Agripa.
  2. Sin ningún caballo: ‘() al mediodía, yendo de camino vi, oh rey, una luz venida del cielo, más resplandeciente que el sol, que me envolvió a mí y a mis compañeros en su resplandor.
  3. Caímos todos a tierra y yo oí una voz que me decía en lengua hebrea: ‘Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? () Levántate, y ponte en pie’.

Lucas, pues, no dijo nada de caballos. Pero es inútil luchar contra el devoto deseo de la gente de conceder cabalgadura a un santo tan viajero. En los cuadros, desde luego, queda mucho más vistoso. : ‘San Pablo se cayó del caballo’, nunca lo dijo la Biblia – GUILLERMO FATÁS

¿Qué cargo tenía Saulo de Tarso?

Vida temprana – Pablo de Tarso nació en el seno de una familia acomodada que poseían el título de ciudadanos romanos, pese a ser muy ligados a las tradiciones y observancias judío fariseas. Dado que, según se cree, hacia parte de la tribu de Benjamín, se le dio el nombre de Saúl (o Saulo) que era común dentro de esta tribu porque era un homenaje a la memoria del primer rey de Israel.

Pero ya que era también un ciudadano romano, además llevaba el nombre latino de Pablo (Paulo). Esto no era extraño, porque los judíos de aquel entonces solían tener dos nombres: uno hebreo y otro latino o griego. Puesto que, todo judío estaba en el deber de enseñar a su hijo un oficio, el joven Saulo se especializó en hacer la lona de las tiendas.

Tiempo después, una vez concluidos los estudios habituales en la comunidad de su ciudad natal, es enviado a Jerusalén, donde se encontraban las escuelas de los mejores maestros de la Ley, en especial la del reconocido Rabino: Gamaliel, a la que fue enviado y donde adquirió una sólida formación teológica, filosófica, jurídica, mercantil y lingüística (hablaba griego, latín, hebreo y arameo).

¿Quién curo a Saulo de la ceguera?

Ananías curando la ceguera de Saulo.

¿Dónde inicio Saulo a predicar?

Después que Ananías le restauró la vista, Saulo se bautizó e inició su ministerio (Hech.9:10–27). Antioquía (en Siria) Allí se les llamó cristianos a los discípulos por primera vez (Hech.11:26).

¿Dónde se dirigía Saulo?

Introducción – Jesús se apareció a Saulo al viajar a Damasco, después de lo cual Saulo fue ciego. Después de que Ananías lo sanó, Saulo se bautizó y comenzó a predicar en Damasco. Tres años más tarde, Saulo fue a Jerusalén, pero cuando su vida estuvo en peligro, los apóstoles lo mandaron a Tarso. Pedro hizo milagros en Lida y en Jope.

¿Cuándo se le cambio el nombre a Saulo por Pablo?

De repente en Hechos 13,9 encontramos la siguiente frase: ‘Entonces Saulo, que también es Pablo ‘, y desde ese momento, de la narración de la segunda parte de la obra de Lucas desaparece el primer nombre para encontrar sólo ‘ Pablo ‘. Y en las cartas auténticas del Apóstol encontramos también sólo ‘ Pablo ‘. ¿ Por qué?

¿Cómo se cambió el nombre de Saulo a Pablo?

Saulo / Paulo ¿Por qué este cambio de nombre? (y 2) (3-05) Hoy escribe Antonio Piñero Decíamos en la nota del día anterior que expondríamos la explicación de G. Agamben sobre el cambio de nombre Saulo a Paulo. Es la siguiente: Pablo es el sobrenombre que Dios (en una visión), o Pablo mismo, se da como un signo del cambio de su persona cuando acepta su llamada o vocación mesiánica por parte divina: la mal denominada ‘conversión’ en el camino de Damasco.

  • Este cambio de nombre indica que él, un judío normal, un antiguo perseguidor de los cristianos, ha pasado a ser un siervo, un esclavo especial de Dios para el servicio de la salvación de los gentiles.
  • Este cambio de nombre se explica por lo siguiente : cuando un señor romano, dueño naturalmente de esclavos, compraba un nuevo siervo, le cambiaba el nombre como signo de que su estado ya no era el mismo que antes: había cambiado como su nombre.

Por ejemplo, un varón libre, griego, de nombre ‘Hipódamo’, que por una acción de guerra había sido convertido en esclavo pasaba a llamarse ‘Heleno’, o ‘Lidio’ o ‘Licio’, según la región de procedencia. Su nombre era mudado por el dueño para que el esclavo mismo y los demás tuvieran siempre presente que la situación personal y social de aquella persona había cambiado.

  • « ‘Mudamos el nombre a nuestros esclavos, sin que la nueva denominación sea menos justa que la precedente’, »
  • « Januarius qui et Asellus (Asnillo)
  • Aemilia Maura qui et Minima (La menor). »

Y Filóstrato cuenta que Herodes Ático había dado a sus esclavos el nombre de las veinticuatro letras del alfabeto, de modo que su hijo pudiera ejercitarse al llamarlos. Conservamos listas de esos cambios de nombres, de los que Agamben pone algunos ejemplos, que reproduzco (p.21): Lucius qui et Porcellus (Cochinillo) Ildebrandus qui et Pecora (Ganado) Manlius qui et Longus (Largo) Obsérvese que en esta lista el nombre de la persona aparece en primer lugar, y que luego -en último lugar- el nuevo nombre va unido al primero por la fórmula ‘qui et’ = ‘el cual también (se llama)’.

Pues bien, en el pasaje arriba nombrado de los Hechos de los apóstoles 13,9, en el que aparece el cambio de nombre de Saulos a Paulos se emplea esta misma fórmula ‘qui et’ : en griego ‘Saulos de ho kai Paulos’ = ‘Entonces Saulo que es también Pablo’. El griego ‘ho kai’ es, pues, la traducción exacta del latín ‘qui et’.

Por tanto, da la impresión –por la utilización de esa fórmula ‘qui et’- que, según Lucas, Saulo cambia su nombre en Pablo cuando cambia de estado: de libre a siervo/esclavo. ¿Siervo o esclavo de quién? Respuesta: esclavo de Dios o de su mesías. Todo empieza a encajar: tras su llamada por Dios a una nueva misión, descrita también en los Hechos, Pablo siente que se ha transformado radicalmente: ha pasado de ser un hombre libre a esclavo del mesías para predicar que también es posible la salvación de los gentiles.

  • Entonces cambia de nombre.
  • ¿Por qué escoge Paulus? Sencillamente porque significa ‘pequeño’ y porque ofrece un buen juego de palabras con Saulus (S/P).
  • ¿Por qué pequeño? Porque él, el Apóstol, siempre se consideró ‘el apóstol más pequeño, de menor importancia, el último en ser llamado al apostolado de todos los apóstoles (1 Corintios 15,8-10).

Jesús resucitado se apareció a muchos y después

  1. « A mí, el último de todos, como a un abortivo, se me apareció, a mí que soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios, pero por la gracia de Dios soy lo que soy »
  2. « Dios ha escogido lo débil del mundo para confundir a los fuertes las cosas que no son para hacer inactivas las que son. »
  3. Así pues, la llamada o vocación mesiánica ha mudado de tal modo el ser de Saulo, lo ha hecho pasar de hombre libre a esclavo del mesías para cumplir una misión, que es preciso significar este hecho por un cambio de nombre: Saulos qui et Paulos.
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Y luego en otro lugar de la misma carta (en 1 Corintios 1,27) aclara Pablo que Y por eso, por sentirse un esclavo de Dios para una misión y por reconocer humildemente que el como hombre era bien poca cosa, al principio de la Carta a los romanos –y en otras- comienza Pablo a presentarse a sí mismo a sus lectores del modos siguiente: ‘Pablo, esclavo (griego doúlos) de Jesucristo, llamado a ser apóstol’.

  • Comenta Agamben (p.22): « En el momento en el que la ‘llamada’ lo ha constituido de hombre libre en ‘esclavo del mesías’, el Apóstol debe, como siervo que es, perder su nombre –sea cual fuere, romano o judío— y llamarse con un simple apodo.
  • Este hecho no escapó a la sensibilidad de Agustín quien –contra la descaminada sugerencia de Jerónimo, repetida por los modernos, según la cual el nombre de Pablo se derivaría del nombre del procónsul por él convertido — sabe perfectamente que Pablo significa simplemente ‘pequeño’ (Paulum minimum est: Comm.

in Psalm.72,4). » En síntesis: el cambio de nombre es un signo de que Pablo ha cambiado de estado: de judío perseguidor (Saulo) a apóstol predicador del mesías, y como apóstol esclavo de Dios y de Cristo, y como apóstol también un instrumento humano pequeño (Paulo) y de poco valor, al que sin embargo Dios escoge para una altísima misión.

¿Qué dice Hechos 13 9?

1 Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía a profetas y maestros: b Bernabé ; y Simón, el que se llamaba Niger y Lucio cireneo; y Manaén, que se había criado con Herodes, el tetrarca, y Saulo.2 Ministrando, pues, estos al Señor y a ayunando, b dijo el Espíritu Santo: c Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que d los he llamado.3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les a impusieron las manos y los despidieron.4 Y ellos, enviados así por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.5 Y después de haber llegado a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos; y tenían también a Juan como ayudante.6 Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto a hechicero, b falso profeta, judío, llamado Barjesús, 7 que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón a prudente,

Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.8 Pero los resistía Elimas, el encantador (pues así se interpreta su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.9 Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del a Espíritu Santo, fijando en él los ojos, 10 le dijo: Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, a hijo del diablo, b enemigo de toda c justicia, ¿no cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? 11 Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y te quedarás a ciego y no verás el sol por algún tiempo.

Y de inmediato cayeron en él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.12 Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.13 Y habiendo zarpado de Pafos, Pablo y sus compañeros arribaron a Perge de Panfilia; entonces a Juan, separándose de ellos, volvió a Jerusalén.14 Y ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia, y entraron en la sinagoga un día de reposo y se sentaron.15 Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los principales de la sinagoga mandaron a decirles: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.16 Entonces Pablo se levantó y, habiendo hecho señal de silencio con la mano, dijo: Varones israelitas y los que a teméis a Dios, oíd: 17 El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres y enalteció al pueblo, siendo ellos a extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella.18 Y por un tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto; 19 habiendo a destruido siete naciones en la b tierra de Canaán, les dio en herencia la tierra de ellas.20 Y después, como por cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel.21 Y entonces pidieron rey, y Dios les dio a a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años.22 Y después de haber quitado a este, les levantó por rey a a David, de quien dio también testimonio, diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi b corazón, quien hará todo lo que yo quiero.23 De la a descendencia de este, Dios, conforme a la b promesa, levantó a Jesús por c Salvador a Israel.24 Antes de su venida, a Juan predicó el bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel.25 Mas cuando Juan terminaba su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? Yo no soy él; pero he aquí, viene tras mí uno cuyo calzado de los pies no soy digno de desatar.26 Varones hermanos, hijos del linaje de a Abraham y los que entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación.27 Porque los que habitan en Jerusalén y sus gobernantes, no reconociendo a Jesús ni las voces de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle.28 Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron a Pilato que le a matase,29 Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, lo bajaron del a madero y lo pusieron en el sepulcro.30 Pero Dios le levantó de entre los muertos.31 Y a lo vieron durante muchos días los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalén, quienes ahora son sus b testigos ante el pueblo.32 Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella a promesa que fue hecha a los b padres, 33 la cual Dios nos ha cumplido a nosotros, los hijos de ellos, resucitando a Jesús, como también está escrito en el a salmo segundo: Mi b hijo eres tú; yo te he engendrado hoy.34 Y con respecto a que le levantó de entre los muertos para nunca más volver a corrupción, lo dijo así: Os daré las a misericordias fieles de David.35 Por eso dice también en otro a lugar : No permitirás que tu Santo vea corrupción.36 Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres y vio corrupción.37 Pero aquel a quien Dios a levantó no vio corrupción.38 Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia la a remisión de pecados, 39 y de todo lo que por la a ley de Moisés no pudisteis ser b justificados, en él es justificado todo aquel que cree.40 Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas: 41 Mirad, oh menospreciadores, asombraos y pereced; porque yo hago una a obra en vuestros días, obra que no creeréis si alguien os la contare.42 Y al salir ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente a día de reposo les hablasen de estas cosas.43 Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos devotos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes, hablándoles, los persuadían a perseverar en la gracia de Dios.44 Y el siguiente día de reposo, se reunió casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.45 Pero los judíos, al ver la multitud, se llenaron de a celos y b refutaban lo que Pablo decía, contradiciendo y c blasfemando,46 Entonces Pablo y Bernabé osadamente dijeron: A vosotros a la verdad era menester que se os hablase primero la palabra de Dios; pero puesto que la desecháis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los a gentiles,47 Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para a luz de los gentiles, a fin de que seas b salvación hasta los confines de la tierra.48 Y los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, a y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.49 Y la palabra del Señor se a difundía por toda aquella provincia.50 Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron a persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites.51 Estos, entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, se fueron a Iconio.52 Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.

¿Qué dice en Hechos 9 36?

Ahondando en el tema: Tabita/Dorcas en la Biblia – n el libro de Hechos, Lucas presenta a Tabita calificándola de discípula. También dice que ella «se esmeraba en hacer buenas obras y en ayudar a los pobres» (Hechos 9:36). Al igual que muchas otras mujeres, Tabita ayudaba a los demás.

Es posible que fuera viuda y que tuviera muchos recursos financieros. Esto pudiera explicar cómo, De todas formas, no hay duda de que fuera amada por las personas a quienes ayudaba. Pero luego, ella se enfermó y murió. Cuando Pedro llegó a la casa de Tabita, las viudas, los amigos y otros discípulos se habían congregado en la planta alta para llorarla.

Las viudas estaban llorando, y le mostraron a Pedro todas las túnicas y demás prendas de vestir que Tabita había hecho para ellas. Es obvio que Tabita era amada en la comunidad, y que había dado de sí misma de una manera consecuente para todos —especialmente para los más pequeñitos entre ellos— con generosidad de espíritu y de sus dones materiales.

Ella literalmente vistió a las viudas, cumpliendo en su propia vida —aun antes de su (primera) muerte— las responsabilidades que tanto Moisés como Jesús impusieron a los que querían vivir en un pacto con Dios (cf. Deuteronomio 10:12-18; Mateo 25:35-40). Entonces Lucas pasa a describir la escena íntima de Pedro y Tabita empleando el estilo narrativo parco que caracteriza a las narraciones bíblicas.

Pedro ora por ella, y entonces le dice dos palabras (en el griego): «Tabita, levántate» (Hechos 9:40). ¡Y ella se levantó! Me pregunto cómo fue este momento para ella. ¿Qué aprendió ella mientras pasaba por el umbral de la vida a la muerte —y de la muerte a la vida nuevamente—? ¿Regresó ella con un mayor sentido de gratitud por el mero hecho de estar viva? ¿Y cómo fue este momento para Pedro? Tuvo el inmenso privilegio de presentarla viva a sus amigos y colegas.

  • Me lo imagino valorizando el don, dejando que el centro de atención fuese la discípula que acababa de resucitar, y dando alabanzas a Dios.
  • La resurrección de Tabita se dio a conocer en toda Jope, y Lucas nos dice que muchos creyeron en el Señor por causa de la historia de ella.
  • La oración de Pedro por Tabita fue instintiva e inspirada.

No sabemos qué palabras dijo al orar, pero parece haber puesto en práctica lo que Jesús predicó. Jesús sanó a los enfermos y resucitó a personas de entre los muertos. Pedro había escuchado cuidadosamente las enseñanzas de Jesús; y ya que había visto a Jesús sanar a la gente, Pedro supo cómo orar.

Cuando oramos, rogamos que Jesús nos oiga. El Señor está siempre escuchando. No importa si oramos en voz alta o en silencio; Dios nos escucha. Tal vez no podamos levantar a nadie de entre los muertos, pero sí podemos orar por aquellos que necesitan sanidad. Jesús dijo: «Yo soy la resurrección y la vida.

El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás» (Juan 11:25-26a). Sea que vivamos o que muramos, Dios estará siempre con nosotros.

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