Cuando Será El Fin Del Mundo Según La Biblia Católica?

Cuando Será El Fin Del Mundo Según La Biblia Católica
Cuando será el fin del mundo según la biblia católica? Leave a Comment/ Biblia El mundo, tal como lo conocemos, podría terminar en 220 años, exactamente en el año 2240, un estudioso de la Biblia hizo sus estimaciones y explicó cómo se pueden interpretar las Escrituras para revelar la fecha del fin del mundo.

¿Qué dijo Jesús sobre el final de los tiempos?

“¿Y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (Mateo 24:3). –

Preguntas Referencias de la Perla de Gran Precio y del Nuevo Testamento
¿Quién intentará engañar aun a los mismos elegidos y qué tácticas se usarán? (Los electos son los miembros fieles de la Iglesia) José Smith 1:22 Mateo 24:24
¿Cuál deberá ser la reacción de los hombres al oír de guerras y rumores de guerras? José Smith 1:23, 28-29 Mateo 24:6
Cuando se diga que Cristo está en el desierto o en cámaras secretas, ¿cuál deberá ser la reacción de ustedes? José Smith 1:25 Mateo 24:26
¿Hasta qué punto se esparcirá la luz del evangelio en la tierra? José Smith 1:26 Mateo 24:27
¿Qué significa la siguiente declaración: “Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas”? José Smith 1:27 Mateo 24:28 (Véase el Comentario interpretativo, 22-6).
Hagan una lista de las cuatro señales mencionadas en Mateo 24:7 José Smith 1:29 Mateo 24:7
¿Qué quiere decir esta declaración: “el amor de muchos se enfriará”? José Smith 1:30 Mateo 24:12
¿Quiénes, entonces, serán salvos? José Smith 1:30 Mateo 24:12
¿Cuándo vendrá el fin (la destrucción de los malvados)? ¿Y por qué el evangelio del reino tiene que ser predicado primero? José Smith 1:31 Mateo 24:14
¿Qué es la abominación de desolación que ocurrirá por segunda vez? José Smith 1:32 Mateo 24:15 (Véase el Comentario Interpretativo 22-4)
¿Cuáles serán las cuatro señales que serán dadas después de la tribulación de los días de abominación? José Smith 1:33 Mateo 24:29
¿Qué significa el pasaje de Mateo 24:34? José Smith 1:34 Mateo 24:34
¿Cuál es la señal del Hijo del Hombre, la cual aparecerá en el cielo? José Smith 1:36 Mateo 24:29, 30 (Véase Comentario Interpretativo 22-7).
¿En qué forma pueden los hombres evitar el engaño? José Smith 1:37-40
¿Cuál será la actitud de la mayoría de los hombres antes de la venida de Jesús? José Smith 1:41-43 Mateo 24:37-39
¿Qué quiere decir esta declaración: “Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado”? José Smith 1:44, 45 Mateo 24:40, 41 (Véase Comentario Interpretativo 22-8).
¿Cuál es la amonestación que los hombres deben escuchar? José Smith 1:46-48 Mateo 24:42, 43
¿Qué sucederá si fracasamos y no nos preparamos? José Smith 1:49-55 Mateo 24:45-51

Para tener más luz sobre el asunto, lean los otros versículos que indicó el presidente Lee diciendo que los hombres deben estudiarlos si es que quieren comprender las señales de los tiempos: D. y C.45:15-17; D. y C.101:11-23; D. y C.133:1-25, 36-52, 58-64.

¿Qué dice en la Biblia del fin del mundo?

Apocalipsis 6:4- El jinete del caballo rojo y la guerra. ‘Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada.’, lo que representaría a las guerras entre las naciones. Apocalipsis 6: 5-6- El Caballo Negro.

¿Qué es lo que dice el Apocalipsis?

REDACCIÓN 21/12/2012 07:42 Actualizado a 21/12/2012 12:05 Madrid. (Europa Press/Redacción).- La profecía del calendario maya, que muchos han malinterpretado como el vaticinio del fin del mundo, marca una fecha para el inicio de una nueva era cósmica: el 21 del diciembre de 2012.

  1. Es decir, hoy, aunque aparentemente el mundo siga girando igual que ayer.
  2. La tradición cristiana, por contra, establece que el fin del mundo recogido en el Apocalipsis de la Biblia no tiene “ni día ni hora”.
  3. El profesor de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, Juan Chapa, defiende que, siguiendo las palabras de Jesucristo, no se conoce la fecha del fin del mundo aunque, según ha indicado, cuando llegue el momento no será algo “terrorífico” sino una renovación con motivo de la segunda venida de Jesús.

Chapa ha admitido que todo lo desconocido es “causa de temor” pero ha asegurado que, para el cristiano, el fin del mundo “no supone una destrucción total” pues cree en una vida eterna. Para alcanzarla, según ha precisado, hay que “obrar el bien y evitar el mal” porque, al final, Dios juzgará a cada uno según sus obras.

  • No obstante, el profesor de Teología ha afirmado que no hay ningún signo bíblico que indique que esté cerca el fin de mundo y que, mientras tanto, según dice la Biblia, hay que “predicar el evangelio y estar vigilantes”.
  • En todo caso, admite que, en situaciones de crisis, es “más comprensible” que tomen fuerza premoniciones sobre el fin del mundo “porque la gente tiene ganas de que esto se arregle”.

Además, ha apuntado que, durante el camino de estos “últimos tiempos” -entre la venida de Jesucristo y el fin del mundo-, la Biblia explica que habrá “una tensión, un combate entre los hijos de las tinieblas y los hijos de la luz”, un lenguaje del Apocalipsis que puede traducirse como “la lucha entre el bien y el mal”, donde el mal, en el fondo, son “los proyectos políticos e ideológicos que rechazan a Dios y que quieren sustituir a Dios en esta tierra”.

  • En el Apocalipsis se dice que todos esos poderes, como era entonces el Imperio Romano, que quieren sustituir a Dios parece que están muy activos ahora pero al final acabarán, pasarán y Dios triunfará, ese es el mensaje de consolación del Apocalipsis”, ha precisado.
  • Teorías de los herederos de los mayas Por su parte, la profesora de Historia de América en la Universidad de Navarra, Pilar Latasa, ha explicado que, según el doble calendario solar y lunar que utilizaban los mayas -adelantados de su época en lo que a astrología se refiere-, este viernes acabaría un ciclo de 5.125 años, coincidiendo con el fin del 13 baktún de los mayas -medida equivalente a 150 años-, lo que no significa que se acabe el mundo.

Según ha puntualizado, los mayas (200 a 900 d.C.), al igual que otras culturas precolombinas, tenían una visión cíclica del tiempo que lo que significaba para ellos es que había habido ciclos de tiempos anteriores pero el final de un ciclo “no significaba propiamente el fin del mundo sino el comienzo de un cambio”.

No obstante, aunque asegura que ha habido otros finales de ciclo, ha indicado que no se sabe muy bien lo ocurrido durante esos cambios ya que la cultura maya no fue “una cultura de contacto” como la azteca o la inca, sino que se conoce directamente del postclásico, por los restos arqueológicos y los códices, muchos de los cuales se perdieron en la época colonial.

Latasa ha apuntado que, según los herederos de los mayas, los habitantes de lo que es actualmente la península de Yucatán -entre México y Guatemala-, el final de este ciclo supondrá una renovación o, dándole un carácter más político, el comienzo de una era en la que se considerarán finalmente los derechos de los indígenas.

¿Qué dice la Biblia acerca de la venida del Señor?

¿Qué sientes al pensar en la segunda venida de Jesucristo? ¿La deseas con expectativa o sientes miedo? En Isaías 33 dice que algunos deberían temer la Segunda Venida porque son inicuos y no están preparados para estar con el Señor; también habla de los que morarán con Él y describe cómo serán.

Los que desean vivir con el Señor deben subrayar esas cualidades y esforzarse por desarrollarlas.El capítulo 34 de Isaías parece ser, hasta ahora, el más severo de todos los que hablan de destrucción; en él se describen los juicios que sobrevendrían a los inicuos, tanto en la época de Isaías como poco antes de la Segunda Venida.

No obstante, debemos recordar que esos terribles juicios los recibirán solamente aquellos que hayan sido amonestados y hayan decidido seguir siendo malvados de todos modos. El Señor no desea que ninguno de Sus hijos reciba esa clase de castigos (véase 2 Nefi 26:23–8); pero si una ley se ha quebrantado, es preciso que sobrevengan las consecuencias (véase D.

¿Cuál es la señal de Dios?

Señales | Acontecimientos o experiencias que demuestren el poder de Dios Las señales son acontecimientos o experiencias que demuestran el poder de Dios. Muchas veces son milagrosas. Indican y anuncian acontecimientos grandes, tales como el nacimiento, la muerte y la segunda venida del Salvador.

Les recuerda a los hijos de Dios de los convenios que el Señor ha hecho con ellos. Las señales también pueden dar testimonio de un llamamiento divino o indicar la desaprobación del Señor. La palabra señal también se emplea en las Escrituras como recordatorio de un acontecimiento que no se debe olvidar (véase Éxodo 13:1–10 ).

Las señales están relacionadas con los dones del Espíritu. Muchas veces son una indicación de fe en Dios. Después de resucitar, Jesucristo enseñó a Sus discípulos: “Y estas señales seguirán a los que creyeren” (Marcos 16:17; véase también Mormón 9:24–25).

  • Algunas personas afirman que creerían en Dios o en Su obra si recibieran una señal.
  • Pero la fe no viene por las señales, sino por medio del Espíritu Santo, a medida que las personas estudian las Escrituras y procuran aprender, con espíritu de oración, sobre el plan de Dios.
  • El Señor ha dicho: “La fe no viene por las señales, mas las señales siguen a los que creen” (D.

y C.63:9). Tales señales se dan a los que son fieles y obedientes, a fin de fortalecerles en su fe y ayudarles a cumplir la voluntad de Dios. Como las señales están relacionadas con la fidelidad, las personas no creyentes a menudo se burlan de los que sí creen y les piden que les muestren una señal.

Para tentar a Jesucristo, Satanás hizo esta misma petición, que encubría burla (véase Mateo 4:3, 6); al igual que hicieron aquellos que crucificaron al Cristo (véase Mateo 27:40, 42). Jesús enseñó: “La generación mala y adúltera demanda señal” (Mateo 12:39). Las señales no se dan para producir fe, sino para confirmarla y bendecir a los que son fieles.

Véase también Fe; Obediencia; Segunda Venida de Jesucristo —Véase Leales a la fe, 2004, pág.181 : Señales | Acontecimientos o experiencias que demuestren el poder de Dios

¿Cómo va a ser la segunda venida de Cristo?

¿Qué hará Jesús cuando venga nuevamente? – Cuando Jesucristo vuelva a la tierra hará lo siguiente:

  1. Purificará la tierra. Cuando Jesús venga nuevamente, vendrá con poder y gran gloria. Ese será el momento en que los inicuos serán destruidos, todo lo que esté corrupto será quemado y la tierra será purificada con fuego (véase D. y C.101:24–25 ).
  2. Juzgará a Su pueblo. Cuando Jesús venga nuevamente, juzgará a las naciones y separará a los rectos de los inicuos (véase Mateo 25:31–46 ; véase también el capítulo 46 de este libro). Juan el Revelador escribió acerca del juicio: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fue dada facultad para juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la palabra de Dios y vivieron y reinaron con Cristo mil años”. Y de los inicuos dijo: “no volvieron a vivir sino hasta que se cumplieron mil años” ( Apocalipsis 20:4–5 ; véase también D. y C.88:95–98 ).
  3. Vendrá a dar principio al Milenio. El Milenio es un período de mil años durante el cual Jesús reinará sobre la tierra. Los justos serán arrebatados para recibir a Jesús en Su venida (véase D. y C.88:96 ); Su venida también dará comienzo al reino milenario. (Véase el capítulo 45 de este libro). El presidente Brigham Young dijo: “En el Milenio, cuando el Reino de Dios se haya establecido con poder, gloria y perfección sobre la tierra, y el reinado de la iniquidad que por tanto tiempo ha permanecido sea sojuzgado, los santos de Dios tendrán el privilegio de construir sus templos, entrar en ellos y llegar a ser, en cierto sentido, columnas en los templos de Dios, y oficiarán por sus muertos. Entonces nuestros amigos vendrán a nosotros, y aun quizás algunos que ya hemos conocido aquí Y recibiremos revelaciones para conocer a nuestros antepasados hasta nuestro Padre Adán y nuestra Madre Eva, y entraremos en los templos de Dios para oficiar por ellos. Entonces serán sellados a hasta formar una cadena perfecta hasta Adán, de modo que exista una cadena perfecta del sacerdocio desde Adán hasta el fin” ( Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: Brigham Young, 1997, págs.349–350).
  4. Completará la Primera Resurrección. Los que hayan obtenido el privilegio de salir en la resurrección de los justos se levantarán de sus tumbas y serán arrebatados para ir a recibir al Salvador cuando Él descienda del cielo. (Véase D. y C.88:97–98 ). Después de que Jesucristo se levantó de los muertos, otras personas justas que habían muerto también resucitaron y se aparecieron en Jerusalén y también en el continente americano. (Véase Mateo 27:52–53 ; 3 Nefi 23:9–10 ). Ése fue el comienzo de la Primera Resurrección, y hay algunas otras personas que han resucitado desde entonces. Aquellos que ya han resucitado, y los que lo serán en el momento de Su venida, heredarán la gloria del reino celestial (véase D. y C.76:50–70 ). Después de la resurrección de los que heredarán la gloria celestial, otro grupo resucitará: aquellos que recibirán una gloria terrestre. Cuando todas esas personas hayan resucitado, la Primera Resurrección habrá terminado. Los inicuos que vivan en el momento de la segunda venida del Señor serán destruidos en la carne y, junto con los inicuos que ya han muerto, habrán de esperar hasta la última resurrección. Todo el resto de los muertos se levantará para encontrarse con Dios; son los que heredarán el reino telestial o los que serán echados a las tinieblas de afuera junto con Satanás (véase D. y C.76:32–33, 81–112 ).
  5. Jesucristo tomará Su lugar como Rey del cielo y de la tierra. Cuando Jesús venga, establecerá Su gobierno sobre la tierra y la Iglesia se convertirá en parte de ese reino. El Señor gobernará a toda la gente de la tierra en paz por un período de mil años. Cuando Jesús vino por primera vez a la tierra, no lo hizo en gloria; nació en un humilde establo y durmió en un pesebre de heno; no vino con grandes ejércitos como los judíos lo esperaban de su Salvador, sino que llegó diciendo: “Amad a vuestros enemigos haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan” ( Mateo 5:44 ); fue rechazado y crucificado. Sin embargo, no será rechazado en Su segunda venida, “porque todo oído lo oirá, y toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará” que Jesús es el Cristo ( D. y C.88:104 ). Él será recibido como “Señor de señores y Rey de reyes” ( Apocalipsis 17:14 ); y será llamado “Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” ( Isaías 9:6 ).

¿Qué sentimientos y pensamientos tiene al contemplar los acontecimientos de la Segunda Venida?

¿Cuándo va a ser el fin del mundo?

1900-2022

Fecha Autores
6 de Junio de 2016 Varios
23 de septiembre de 2017 David Meade
23 de abril de 2018 David Meade
3 de octubre de 2019 Astrónomos de la NASA

¿Cuándo escuchen de guerras y rumores de guerra?

Mateo 24 1 Jesús salió del templo y, cuando se iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del,2 Y respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo que no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada.

  • 3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué habrá de tu venida y del fin del ?
  • 4 Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os,
  • 5 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el, y a muchos engañarán.
  • 6 Y oiréis de guerras y de rumores de guerras; mirad que no os, porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin.
  • 7 Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestilencias, y y terremotos en diferentes lugares.
  • 8 Y todas estas cosas son solo el principio de dolores.
  • 9 Entonces os entregarán para ser afligidos y matarán; y seréis por todas las naciones por causa de mi nombre.
  • 10 Y muchos entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.
  • 11 Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos.
  • 12 Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
  • 13 Pero el que hasta el fin, este será salvo.
  • 14 Y será predicado este del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
  • 15 Por tanto, cuando veáis la de la cual habló el profeta Daniel, en el lugar santo (el que lee, entienda),
  • 16 entonces los que estén en Judea huyan a los montes;
  • 17 y el que esté en la azotea no descienda para sacar algo de su casa;
  • 18 y el que esté en el campo no vuelva atrás a tomar su ropa.
  • 19 Mas, ¡ay de las que estén encintas y de las que estén criando en aquellos días!
  • 20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;
  • 21 porque habrá entonces gran, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.
  • 22 Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
  • 23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o allí, lo creáis.
  • 24 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los,
  • 25 He aquí, os lo he dicho antes.
  • 26 Así que, si os dijeren: He aquí está en el desierto, no salgáis; he aquí está en los aposentos, no lo creáis.
  • 27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
  • 28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí juntarán las águilas.
  • 29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.
  • 30 Y aparecerá la del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces se todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
  1. 31 Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y reunirán a sus de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
  2. 32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna y brotan sus hojas, sabéis que el verano está cerca.
  3. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas.
  4. 34 De cierto os digo que no pasará esta hasta que todas estas cosas acontezcan.
  5. 35 El cielo y la tierra, pero mis no pasarán.
  6. 36 Pero del y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
  7. 37 Mas como en los días de, así será la venida del Hijo del Hombre.
  8. 38 como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,
  9. 39 y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.
  10. 40 Entonces estarán dos en el campo; uno será tomado y el otro será dejado;
  11. 41 dos mujeres estarán moliendo en un molino; una será tomada y la otra será dejada.
  12. 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
  13. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría y no dejaría minar su casa.
  14. 44 Por tanto, también vosotros estad, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora,
  15. 45 ¿Quién es, pues, el siervo y prudente, a quien puso su señor sobre su casa para que les diese alimento a tiempo?
  16. 46 Bienaventurado aquel siervo al que, cuando su señor venga, le halle haciendo así.
  17. 47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.
  18. 48 Mas si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor se en venir,
  19. 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,
  20. 50 vendrá el señor de aquel siervo en el día que no le espera y a la hora que no sabe,
  21. 51 y lo por en medio y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el llanto y el crujir de dientes.

¿Qué dice el Apocalipsis de la muerte?

Apocalipsis 20 1 Y vi a un descender del cielo, que tenía la del y una gran cadena en la mano.2 Y prendió al dragón, la antigua, que es el y Satanás, y lo por mil años; 3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró y puso un sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años.

Y después de esto, debe ser por un poco de tiempo.4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y fue dada facultad para juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y con Cristo mil años.5 Pero los otros no volvieron a vivir sino hasta que se cumplieron mil años.

Esta es la primera resurrección.

  • 6 y santo el que tiene parte en la ; la no tiene poder sobre estos, sino que serán de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.
  • 7 Y cuando los mil años se cumplan, Satanás será soltado de su prisión,
  • 8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a y a Magog, a fin de congregarlos para la batalla; el número de ellos es como la arena del mar.
  • 9 Y subieron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los devoró.
  • 10 Y el diablo que los engañaba fue lanzado al lago de y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.
  • 11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante de cuya presencia huyeron la y el cielo; y no fue hallado ya ningún lugar para ellos.

12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, pie delante de Dios; y los fueron abiertos; y otro libro fue abierto, cual es el libro de la vida. Y fueron los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la y el infierno entregaron los muertos que había en ellos; y cada uno fue juzgado según sus obras.14 Y la y el infierno fueron lanzados al lago de fuego.

¿Cuáles son los países que van a desaparecer según la Biblia?

Isaías 15–23: Las profecías en contra de las naciones que no sirvan al Señor Isaías 15–23 contiene varias profecías sobre la destrucción de las naciones que rodeaban a Israel. Al revelar a Israel y a Judá que todas las naciones circunvecinas serían destruidas, el Señor les dio amplias razones para confiar en Él en lugar de fiarse de los tratados o alianzas con esos países vecinos.Los capítulos 15 y 16 de Isaías contienen profecías sobre Moab (véase el mapa N° 2, al final de la Biblia, si tu ejemplar tiene mapas).

  1. El país llevaba el nombre de Moab, que era hijo de la hija mayor de Lot (véase Génesis 19:37) y que se estableció allí con su familia.
  2. Los moabitas peleaban seguido con los israelitas, pero éstos tal vez consideraran en esa época que una alianza con Moab podría ayudarles a vencer a sus enemigos.El capítulo 17 de Isaías contiene una profecía dirigida a Damasco (Siria) y a Efraín (el Reino del Norte).

Éstos se habían unido en una alianza para conquistar a Judá, pero antes de que pudieran atacar, los asirios llegaron del norte y destruyeron a los dos posibles conquistadores. En este capítulo se encuentra registrada una profecía sobre la destrucción de esas dos naciones y algunos efectos que dicha destrucción tendría en ellas.El capítulo 18 de Isaías menciona una tierra “que está tras los ríos de Etiopía” (vers.1).

La mayoría de los traductores se ha referido a esa región como “Cush”, que algunos piensan que era una nación al sur de Egipto. El capítulo 18 es más optimista que muchos otros de esta sección y hay mucha controversia con respecto a lo que significa o a qué se refieren las palabras de ese capítulo.Isaías 18 contiene una profecía de Isaías de que, aun cuando la gente de la nación a la que se refiere sería podada “con podaderas” y “dejados para las aves y para las bestias”, sería bien recibida en el monte de Sión.

El último versículo menciona una “ofrenda” que ese pueblo daría al Señor al venir a Sión, lo cual resulta interesante si se tiene en cuenta que uno de los grandes propósitos de la Iglesia es juntar a los habitantes de la tierra y prepararlos para recibir al Señor.En Isaías 19 y 20 hay profecías sobre Egipto, que en el mundo de esa época era una de las naciones más poderosas.

Isaías profetizó que Egipto tendría problemas y que los egipcios no serían capaces de resolverlos por medio de sus propias habilidades ni de sus dioses falsos. El capítulo 19 también contiene una extraordinaria profecía de que, en algún tiempo futuro, Egipto e Israel adorarán al mismo Dios y que el Señor “los sanará” a los egipcios; más aún, indica además que Asiria se unirá con Israel y Egipto para adorar a Dios.El capítulo 20 habla específicamente de que Asiria tomaría cautivo a Egipto, demostrando una vez más al pueblo de Judá la razón por la cual no debían unirse a ningún otro país para pelear contra Asiria.Isaías 21 se refiere a la destrucción que al final sufrirían tres naciones: Babilonia (vers.1–10), Edom (vers.11–12) y Arabia (vers.13–17).En los versículos 9 y 10 el Señor parece hablar directamente a los de la casa de Israel que iban a permanecer cautivos en Babilonia casi doscientos años después de la época de Isaías, y que necesitarían el ánimo que podía infundirles esta profecía acerca de la destrucción de Babilonia.Isaías 22 se refiere a la caída de Jerusalén y habla de un día en que “la carga”, o el pesar, se quitaría y Jerusalén estaría en paz permanentemente.

En esta profecía, Isaías explica no sólo lo que sucedería en la destrucción de esa ciudad, sino también por qué iba a ser destruida; destaca que la gente estaba muy orgullosa de los estanques y fosos que habían hecho para resolver los problemas de la falta de agua, pero no adoraba al Creador de aquella agua ni reconocía que todas las bendiciones vienen de Él (véase el vers.11).

También los censura por llevar a cabo celebraciones y por alegrarse al oír que las naciones vecinas serían destruidas en lugar de reaccionar con humildad y arrepentirse (véanse los vers.12–14).El capítulo 22 contiene también un relato histórico que tiene importancia simbólica; se refiere a Sebna, el tesorero de Jerusalén, que es un símbolo de la actitud de la gente de la ciudad en esa época.

Isaías lo acusa de ser orgulloso debido a las riquezas de Jerusalén, y luego dice que los asirios no sólo se llevarían muchos de los tesoros de la ciudad sino también que éstos serían la “vergüenza”, o sea, lo de menos valor, en la casa del rey de Asiria (véase el vers.18).

Más aún, Isaías dice que un hombre llamado Eliaquim, que en hebreo quiere decir “Dios hará que te levantes”, reemplazaría a Sebna. En el significado de estos nombres e historias hay un simbolismo importante: Sólo si se reemplazaba el amor hacia los tesoros por el amor hacia Dios podía Jerusalén ser redimida de la destrucción; y cuando se volviera a Dios, se levantaría otra vez como ciudad santa.

El nombre Eliaquim tiene un significado simbólico mayor porque aludía a la Expiación y al hecho de que por causa de la expiación de Jesucristo, Dios haría que todos los hombres se levantaran y tuvieran la oportunidad de sobreponerse a la destrucción, los desengaños y la muerte de este mundo.

En el último versículo del capítulo 22, Isaías testifica del gran poder de la redención comparándola con un clavo “hincado en lugar firme” a fin de que no pudiera moverse. Esa imagen simboliza la redención permanente que Jesucristo ofrece y la manera en que Él murió asegurando así la salvación de todo el género humano.El capítulo 23 de Isaías, que contiene una profecía sobre Tiro, ciudad de Fenicia, es el último en donde se profetiza la caída de las naciones que rodeaban a Israel y Judá.

(Para localizar Tiro, véase el mapa N° 2 de la Biblia.) Tiro era una ciudad dedicada a comprar y vender los tesoros del mundo. Para sus habitantes, las posesiones mundanas eran siempre más importantes que cualquier otra cosa, incluso Dios. Isaías se refiere a Tiro como una ramera porque, en un sentido, los que la habitaban se vendían por dinero ellos mismos, al igual que su relación sagrada con Dios, a semejanza de una ramera que vende su sagrada virtud por dinero.

Carquemis CHIPRE Mar Mediterráneo EGIPTO EtiopíaRío NiloMar RojoAsdodDamascoTiroJerusalén (Valle de la visión) MOAB DesiertoŁ de Néguev EDOM ArabiaNíniveAsiriaRío ÉufratesRío Tigris MEDIA ELAM Susa Babilonia Babilonia

: Isaías 15–23: Las profecías en contra de las naciones que no sirvan al Señor

¿Qué me dice Dios en este momento?

Haz preguntas durante la oración – Dios siempre escucha y contesta nuestras oraciones, En el libro de Mateo, Jesús hace una promesa: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). Dios quiere bendecirnos. Él desea dirigirnos, guiarnos y enseñarnos, pero no suele contestar las oraciones o las preguntas que nunca le hacemos.

  • Demuestra tu fe en Dios comunicándote con Él por medio de la oración.
  • Pregúntale qué es lo que Él desea para ti en la vida.
  • Es posible que no recibas una respuesta inmediata o de la manera que esperas, pero llegará.
  • Las Sagradas Escrituras están llenas de los tratos de Dios con Sus hijos.
  • Tanto la Santa Biblia como el Libro de Mormón nos enseñan quién es Dios, cómo podemos desarrollar una relación con Él y cómo podemos volver a vivir con Él algún día.

Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre, por lo que Sus palabras y mandamientos son importantes para nosotros. Desde los días antiguos, Dios ha llamado a profetas para guiar a Su pueblo. Un profeta es alguien al que Dios ha llamado para dar guía al mundo entero.

  1. Aunque los mandamientos de Dios nunca cambian, las circunstancias que enfrentamos en el mundo siempre lo hacen.
  2. Por medio de los profetas, Dios nos ayuda a saber cómo navegar a través de los desafíos y las pruebas singulares de nuestros días.
  3. Al estudiar las palabras de los profetas, apóstoles y otros líderes inspirados, puedes descubrir el mensaje que Dios tiene para ti en la actualidad.

“Siento su amor al leer las escrituras, al tener gente tan buena en mi vida, al saber que me protege de tentaciones y al yo ser feliz por lo que tengo. Eso me hace ser agradecida con él y saber que me ama.” “Lo siento cada vez que miro a mi familia y contemplo a mis hijos.

  • Veo a Dios en todo el amor que me rodea.
  • Cada vez que sucede algo inesperado veo a Dios y su infinito amor ayudándome a seguir su camino, ayudándome a gozar y disfrutar la vida.
  • Él nos quiere felices y cada vez que siento alegría y felicidad, yo siento su amor.” “Siento el amor de Dios en mi vida a través de todas las situaciones positivas que me ocurren; al igual que los momentos difíciles, porque sé que me traerán algo bueno.

Desde el momento en que veo el sol salir hasta el momento en que me despido de mis hijos al dormir.” “Al ver sus creaciones, cuando voy por la calle corriendo o caminando ver las flores, el sol, los pájaros, ver triunfar a las personas que amo.” “Siento el amor de Mi Padre al despertar, al saber que tengo las verdades restauradas del Evangelio para recibir sus bendiciones.

Siento su amor a través de mi familia y amigos. Siento su amor cada vez que tengo una segunda oportunidad. Siento su amor cada vez que me tengo que arrodillar a pedirle ayuda por los desafíos que tenga en mi vida. Son muchas las oportunidades en que siento este sentimiento cálido en mi corazón. De que no estoy solo y que puedo sentir que alguien está a mi lado dándome un amor infinito que no puedo comprender pero que es real.” “El amor de Dios para mi es el ver su mano día a día en mi vida, ya sea por actos de servicio o pequeñas oportunidades que se presentan a través del día.

Estas muchas veces evidencian que Dios nos cuida y que provee para nuestras necesidades.” “Siento el amor de mi Padre Celestial en cada detalle de mi vida. De verdad, Él participa de cada detalle de nuestras vidas. Él me ha dado bendiciones sumamente personales y especiales, me ha brindado fortaleza para hacer frente a mis desafíos, me ha otorgado la confianza necesaria ante las pruebas.

¿Qué dice la Biblia de los tatuajes?

¿Estaba tatuado Jesús? El carnaval brasileño ha revelado, con la exposición gozosa y sensual de la desnudez, que el país ha sido contagiado por la fiebre de los tatuajes, los cuales estos dias han aparecido aún más a la luz del sol. Lo que pocos tatuados conocen es que esa práctica tenía un origen sagrado, para conseguir un contacto con los dioses.

El homo sapiens, desde que empezó a enterrar sus muertos, está fascinado por el misterio del más allá. De ahí la costumbre de enterrar a los fallecidos con joyas y comida. El primer tatuaje en la piel que se conoce data de hace unos 5.000 años, cuando fue descubierto, en la frontera entre Italia y Austria, un pastor congelado que tenía unas marcas en la rodilla y en la espalda.

Hoy, las iglesias consideran los tatuajes como algo mundano que estaría prohibido en la Biblia. Sin embargo, un texto del libro del Apocalipsis podría indicar que hasta Jesús llevaba un tatuaje en su muslo. El gusto por los tatuajes ha empezado a preocupar en Brasil a las Iglesias evangélicas ya que en el texto en la Biblia de Levítico, 19, 28 se lee textualmente: “No haréis ningún rasguño en vuestro cuerpo por un muerto, ni en tu cuerpo imprimas ninguna marca”, lo que equivaldría a prohibir los tatuajes.

Sin embargo, ese texto lo que indica es que el pueblo de Israel, el primero en practicar una religión monoteísta, consideraba los tatuajes como una práctica de los paganos filisteos que los creyentes en el Dios único no debían imitar. Los creyentes mejor conocedores de la Biblia han encontrado, sin embargo, un texto en el Libro del Apocalipsis, el capítulo 19, versículo 16, según el cual Jesús tendría un tatuaje en su pierna.

El texto, según traducción del original de la Biblia de Jerusalén, habla del caballero del Apocalipsis, el Cristo, que “lleva escrito un nombre en su manto y en su muslo: Rey de Reyes y Señor de los Señores”. De ser cierto, los creyentes se sentirían libres para usar tatuajes en su piel si el mismo Cristo lo usaba.

Varios teólogos evangelicos, expertos en estudios bíblicos, como Armando Taranto Neto y Carlos Augusto Vailatti, han salido al paso para explicar que puede tratarse de una traducción errónea del texto original griego que debería rezar así: “En el manto, es decir, sobre su nalga, tiene escrito el nombre”.

En ese caso el tatuaje estaría en el manto, a la altura de la pierna, y no en la piel de Jesús. Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites. Para defender esta traducción del texto original griego, algunos pastores evangélicos han desempolvado la edición crítica en cuatro volúmenes del exegeta inglés Henry Alford, la cual data de mediados del siglo XIX y que defiende que el segundo kai en el texto del Apocalipsis, que en griego significa “y”, sería un kai “exegético”, que podría significar también, “es decir”.

  1. El tatuaje no estaría en el manto “y” en el muslo de Cristo, sino “en el manto, es decir, a la altura del muslo”.
  2. Otros recuerdan que el libro del Apocalipsis es una obra simbólica y no histórica y por tanto ese texto hay que leerlo en sentido figurado y no real, como el que su mirada “era de fuego”.

Algunos pastores evangélicos están buscando un punto intermedio. Se esfuerzan para no prohibirle los tatuajes a sus fieles como supuestamente pide la Biblia, porque equivaldría a perder muchos devotos: la fiebre de los tatuajes, sobre todo en los jóvenes, parece imparable.

  • Así, en vez de prohibir los tatuajes están alertando a sus fieles a que, en vez de usar motivos mundanos o eróticos, prefieran temas evangélicos, como el de “Jesús salva” o “Dios me lo dio”, frases que vemos también escritas en coches y camiones.
  • Muchos pastores ignoran el origen sagrado de los tatuajes en la piel.

Por ejemplo, en el antiguo Egipto, hace tres mil años, el tatuaje, que se hacía con agujas de oro, estaba permitido sólo a las sacerdotisas que en algunas momias aparecen tatuadas con temas relacionados con la diosa de la fertilidad. En la famosa momia de la sacerdotisa Amunet, hallada en Tebas, se puede observar un tatuaje en la zona pélvica baja.

  1. De tener orígenes en lo sagrado, los tatuajes fueron perdiendo, a través de las culturas, esa caraterística para adquirir otros significados.
  2. Entre los romanos se usaban también para indicar una jerarquía.
  3. Se tatuaba a los esclavos para demostrar su pertenencia a su dueño.
  4. Este aspecto negativo se recuperó en los tiempos modernos, durante el nazismo, cuando a los condenados a los campos de concentración se les marcaba en el brazo.

En Occidente, durante la Edad Media, los tatuajes fueron prohibidos y castigados por la Iglesia Católica que los permitía sólo a los soldados de las Cruzadas como método para reconocerles si morían en el campo de batalla. Hoy, tanto los católicos como los evangélicos empiezan a ser menos exigentes en la prohibición de los tatuajes, aunque ambas iglesias no quieren ni oir hablar del texto del Apocalipsis que dejaría entender que también Jesús estaba tatuado.

¿Cómo hace Dios la obra en los últimos días?

En los últimos días, el Señor ha regresado y ha llevado a cabo la obra de juicio basada en la obra de redención. Él nos ha señalado el camino de deshacernos del carácter satánico.

¿Cómo hay que prepararse para la venida del Señor?

Preparémonos para la segunda venida de Jesucristo Preparémonos para la segunda venida de Jesucristo Capítulo 24 Mientras esperamos el retorno del Salvador para reinar en la tierra, debemos prepararnos individualmente, como familia y como pueblo. En su discurso de la conferencia general de abril de 1950, el élder Richard L.

Evans, del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo: “Me vienen a la memoria unas palabras que, según recuerdo, se atribuían al presidente Wilford Woodruff. Se dice que algunos de los hermanos de su época se le acercaron y le preguntaron cuándo pensaba que llegaría el fin, cuándo sería la venida del Maestro.

Aunque no creo que éstas fueran sus palabras exactas, comunican el espíritu con que supuestamente respondió: ‘Yo vivo como si fuera a suceder mañana ¡pero todavía estoy plantando cerezos!’ “. Aun cuando ésas no hayan sido las palabras exactas del presidente Woodruff, reflejan su manera de pensar con respecto a la segunda venida de Jesucristo.

  1. Él dijo lo siguiente: “No creo que nadie pueda predecir la hora de la venida del Hijo del Hombre No debemos esperar que se nos haga saber la hora en que tendrá lugar ese acontecimiento”.
  2. No obstante, esperaba con anhelo el retorno del Salvador para reinar en la tierra.
  3. Con el testimonio de que la Iglesia se había establecido en los últimos días, apremiaba a los santos a prepararse para la segunda venida del Salvador.

“Todas las señales, tanto en el cielo como en la tierra, indican la venida del Señor Jesucristo”, dijo. “Cuando bajo la influencia del Espíritu de Dios mi mente se abre para comprender estos conceptos, me asombro y me maravillo de que la gente, no sólo la del mundo sino nosotros, no esté más ansiosa y sea más diligente en prepararse y preparar a su familia para los acontecimientos que están ahora a las puertas, porque aunque pasen los cielos y la tierra, no habrá ni una jota ni un tilde de la palabra del Señor que no se cumpla”.

  • Diré a los Santos de los Últimos Días, como élder de Israel y como Apóstol del Señor Jesucristo, que nos acercamos a algunos de los juicios más terribles que Dios haya derramado sobre el mundo.
  • Fíjense en las señales de los tiempos, en la señal de la venida del Hijo del Hombre, que han empezado a manifestarse tanto en el cielo como en la tierra Estamos acercándonos a ellas.

Todo lo que tienen que hacer los Santos de los Últimos Días es ser calmos, cuidadosos y prudentes ante el Señor, fijarse en las señales de los tiempos y ser verídicos y fieles; y cuando todo haya pasado, comprenderán muchas cosas que hoy no comprenden Estamos en la última dispensación y el cumplimiento de los tiempos.

  • Es una época maravillosa y los ojos de todo el cielo están fijos en nosotros, así como los ojos de Dios mismo y de todos los patriarcas y profetas.
  • Ellos están observándolos con gran interés en su bienestar; y nuestros profetas que fueron asesinados y sellaron su testimonio con su sangre están con los Dioses, rogando por sus hermanos.

Por lo tanto, seamos fieles, dejemos esos acontecimientos en manos de Dios y, si cumplimos nuestro deber, Él nos cuidará. El Señor Jesucristo viene a reinar en la tierra. El mundo tal vez diga que Él demorará Su venida hasta el fin de la tierra. Pero la gente del mundo no conoce los pensamientos ni los caminos del Señor.

  • Él no demorará Su venida a causa de la incredulidad de ellos, y las señales tanto del cielo como de la tierra indican que está cercana.
  • Las higueras están cubriéndose de hojas a la vista de todas las naciones de la tierra, y si tuvieran el Espíritu de Dios, las verían y comprenderían.
  • El Señor Jesucristo vendrá a reinar en la tierra.

El Señor no demorará Su venida”. Si el mundo quiere saber lo que va a pasar, que lean la Biblia, el Libro de Mormón, y Doctrina y Convenios; que lean las revelaciones de Juan,Y vive Dios que se cumplirán. No habrá ni una que quede sin cumplirse. La mano de Dios ha empezado a manifestarse en la tierra; el juicio está a las puertas; les espera calamidad a las naciones de la tierra.

  1. Pero nosotros debemos estar preparados para permanecer en lugares santos mientras los juicios de Dios se manifiestan.
  2. En el capítulo 24 de Mateo se nos dice que, en cierta ocasión, Jesús enseñó a Sus discípulos muchas cosas concernientes al Evangelio, al templo, a los judíos, a Su segunda venida y el fin del mundo; y ellos le preguntaron: Maestro, ¿qué señal habrá de estas cosas? El Salvador les contestó, pero de manera muy breve.

Como me da por pensar bastante en esto, me siento inclinado a leerles una porción de la palabra del Señor a nosotros, porción en la que el Salvador nos explica a nosotros más plenamente este asunto que a Sus discípulos. Es una revelación que se dio a los Santos de los Últimos Días el 7 de marzo de 1831.

  1. Vivimos en una época postrera, aunque es verdad que ocurrirán muchos grandes e importantes acontecimientos en estos tiempos.
  2. Pero una cosa es cierta, y es que aunque el Señor no ha revelado el día ni la hora en que vendrá el Hijo del Hombre, ha indicado la generación; y las señales que se predijeron como precursoras del acontecimiento han comenzado a aparecer en los cielos y en la tierra, y continuarán hasta el final.

Si nosotros, los Santos de los Últimos Días, queremos tener algo que nos dé motivación, leamos la Biblia, el Libro de Mormón y el libro de Doctrina y Convenios, que contienen bastante para edificarnos e instruirnos en los asuntos de Dios. Atesoren las revelaciones de Dios y el Evangelio de Jesucristo que contienen.

Encontrarán numerosas predicciones en cuanto a Su venida, como éstas: “Yo vengo pronto”. “Vendré a la hora que no pensáis”. “Mi venida está a las puertas”. “Vendré como ladrón en la noche”. “Vendré a la hora en que no me esperen”. “Bendito sea el que está esperando la venida del Señor y Salvador Jesucristo”.

Yo digo que a través de todas las Escrituras —el Antiguo y el Nuevo Testamento, el Libro de Mormón y el libro de Doctrina y Convenios— hay muchas referencias de la segunda venida del Señor. ¿Y lo ha prometido Él sin intención de cumplirlo? No, no es así; todo se cumplirá.

  1. Quisiera preguntar quién está buscando el cumplimiento de estos acontecimientos y quién se está preparando en la tierra para el cumplimiento de la palabra que el Señor ha hablado por boca de profetas, patriarcas y apóstoles en los últimos seis mil años.
  2. Que yo sepa, nadie los Santos de los Últimos Días, y por mi parte creo que no estamos ni la mitad de lo alertas que deberíamos estar, ni la mitad de lo preparados que deberíamos estar para los tremendos acontecimientos que sobrevendrán en la tierra, en rápida sucesión en estos últimos días.

Aparte de Sus santos, ¿de quién puede esperar el Señor la preparación para Su segunda venida? De nadie. El Señor tiene por delante una gran obra y está preparando a un pueblo para realizarla antes de Su venida. Con esto, surge una pregunta, hermanos y hermanas: ¿Tenemos el corazón preparado? ¿Nos damos cuenta de estas cosas? Como pueblo, ¿comprendemos nuestras responsabilidades ante el Señor? Él ha levantado un reino de sacerdotes aquí, en los últimos días, para establecer Su Iglesia y reino, y para preparar la vía para la segunda venida del Hijo del Hombre; y el Dios del cielo ha puesto en manos de Sus siervos las llaves del reino, y les ha dicho: “lo que yo, el Señor, he decretado en éstos mis siervos se cumplirá, porque a ellos les es dado poder para sellar, tanto en la tierra como en el cielo, para el día de la ira del Dios Todopoderoso, que será derramada sobre el mundo”,

  1. Muchas veces pienso que nosotros, los élderes de Israel y los Santos de los Últimos Días, no nos damos cuenta plenamente de la posición que ocupamos ante el Señor.
  2. La obra que se requiere de nosotros es grande y magnífica; es la obra del Dios Todopoderoso.
  3. Somos responsables de presentar el Evangelio de Cristo a todas las naciones de la tierra Se nos hace responsables de todo eso y de edificar templos al Altísimo, en los que podamos entrar y encargarnos de las ordenanzas para la salvación de nuestros muertos ¿Cuánto ha suplicado el Señor con las naciones de la tierra a fin de darles gloria celestial, honor, inmortalidad y vida eterna? Lo ha hecho durante los últimos seis mil años, y nos ha levantado siervos Suyos de tanto en tanto y ha llamado a los habitantes del mundo a fin de que se preparen para el grandioso día de Su segunda venida, que está a las puertas.

Los está llamando a grandes voces hoy en día; y, como les he dicho últimamente a algunos de mis hermanos, el Señor quiere saber si los Santos de los Últimos Días están o no dispuestos a trabajar con Él. Es momento de decidirse. Antes de que venga Cristo, se debe preparar a un pueblo que esté santificado ante el Señor.

Es preciso construir templos; es preciso edificar Sión; es preciso que haya un lugar seguro para el pueblo de Dios cuando Sus juicios estén sobre toda la tierra, porque los juicios de Dios caerán sobre la tierra, de eso no hay duda; las revelaciones están llenas de promesas con respecto a eso y, como el Señor ha dicho, Él no fallará en cumplir su palabra.

Creo que no nos damos cuenta de la magnitud de esta obra. Es difícil para nosotros comprender la responsabilidad que tenemos hacia Dios, hacia los cielos, hacia los muertos igual que hacia los vivos entre nuestros semejantes. Ahora bien, al contemplar estas cosas, me fijo además en lo que hay delante de nosotros.

Las organizaciones, que se han establecido en esta Iglesia desde el principio, son todas ayudas y direcciones y están juntas para llevar adelante esta gran obra. Los ojos de los cielos se fijan en nosotros. El Hijo de Dios y todos los profetas y patriarcas que han vivido en la tierra están observando esta obra grandiosa, esta gran organización que se prepara para la venida del Hijo del Hombre.

Vivimos en una época importante. Las profecías que se refieren a nuestro tiempo están sobre nosotros. ¿Estamos preparados para enfrentarlas? El Salvador comparó el reino de Dios a diez vírgenes, que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al esposo,

Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.

Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco”, Ahora bien, los que tienen aceite en sus lámparas son aquellos que viven su religión, pagan su diezmo, pagan sus deudas, guardan los mandamientos de Dios y no blasfeman Su nombre; hombres y mujeres que andan en la luz del Señor; son hombres y mujeres que no venden su primogenitura por un plato de potaje o por un poco de oro o de plata; éstos son los que serán valientes en el testimonio de Jesucristo.

Eso es lo que pienso ahora. Siento que debo amonestar a mis hermanos y hermanas, los Santos de los Últimos Días, a vivir su religión, a preparar sus lámparas, porque vive el Señor que Su palabra se cumplirá. La venida de Jesús está cerca, a las puertas El hombre justo no puede salvar al inicuo.

  • Tenemos que vivir nosotros mismos con rectitud, o sea, guardar los mandamientos de Dios.
  • La parábola de las diez vírgenes tiene por objeto representar la segunda venida del Hijo del Hombre, la venida del Esposo a encontrarse con la esposa, la Iglesia, la esposa del Cordero, en los últimos días; y pienso que el Salvador estaba en lo cierto cuando dijo, refiriéndose a los miembros de la Iglesia, que cinco eran prudentes y cinco eran insensatos; porque cuando el Señor del cielo venga con poder y gran gloria a recompensar a cada uno de acuerdo con las obras que haya hecho en la carne, si encuentra preparados para la salvación a la mitad de los que profesan ser miembros de Su Iglesia, será el número que se espera, a juzgar por el camino que muchos siguen actualmente.

La palabra del Señor a mí es que ha llegado el momento de que Sión se levante y brille; y el testimonio del Espíritu de Dios a mí es que todo este reino, este gran reino de sacerdotes que ha llevado el sacerdocio, ha cumplido plenamente una parte de la parábola de las diez vírgenes.

  1. ¿Y cuál es? Nada menos que mientras el Esposo se ha tardado, todos hemos cabeceado y nos hemos dormido; y la palabra del Señor a mí es que hemos dormido demasiado y tenemos ahora el privilegio de levantarnos y ajustar nuestras lámparas y poner aceite en nuestras vasijas.
  2. Ésa es la palabra del Señor a mí.

La pregunta que surge ahora es: ¿Cómo podemos mantener el aceite en nuestras lámparas? Obedeciendo los mandamientos de Dios, recordando ofrecer nuestras oraciones, haciendo lo que se nos dice en las revelaciones de Jesucristo y contribuyendo de otros modos a edificar Sión.

  1. Mientras estemos trabajando por el reino de Dios, tendremos aceite en nuestras lámparas, nuestra luz brillará y sentiremos el testimonio del Espíritu de Dios.
  2. Por otra parte, si ponemos el corazón en las cosas del mundo y buscamos los honores de los hombres, andaremos en la oscuridad y no en la luz.
  3. Si no valoramos nuestro sacerdocio, y la obra de este sacerdocio, la edificación del reino de Dios, la construcción de templos, la redención de nuestros muertos y el avance de esta gran obra para la cual nos ha ordenado el Dios de Israel, si no creemos que estas cosas tienen más valor que las del mundo, no tendremos aceite en nuestras lámparas, no tendremos luz, y no podremos estar presentes en la cena de la boda del Cordero.

“Si estamos trabajando por el reino de Dios, tendremos aceite en nuestras lámparas, nuestra luz brillará y sentiremos el testimonio del Espíritu de Dios”. ¿Quién va a estar preparado para la venida del Mesías? que gocen del Espíritu Santo y vivan con la inspiración del Todopoderoso, los que obedezcan a Jesucristo y den fruto para el honor y la gloria de Dios.

Y nadie más. Ruego que vivamos de tal manera que no estemos entre las vírgenes insensatas, sino que comprendamos las señales de los tiempos, cumplamos nuestro deber, mantengamos nuestra integridad, venzamos al mundo y estemos preparados para recibir a nuestro Redentor cuando venga, con gozo, y no con pesar y vergüenza.

Confíen en Dios. Cumplan su deber. Recuerden sus oraciones. Tengan fe en el Señor, perseveren y edifiquen Sión. Todo será para bien. El Señor va a visitar a Su pueblo, y acortará Su obra en justicia; si no, nadie sería salvo, Les repito, observen las señales de los tiempos y prepárense para lo que ha de venir.

  • Repase el primer párrafo de la página 257. ¿Qué aprende de las palabras que el élder Evans atribuyó al presidente Woodruff?
  • ¿Cómo podemos saber cuáles son las señales de la segunda venida del Salvador? (Véanse las páginas 258–260.)
  • ¿Qué propósitos tienen las señales de la Segunda Venida? (Véanse las páginas 258–260; véase también D. y C.45:34–39.) ¿Qué evidencias ve de que algunas de esas señales se están cumpliendo? ¿Cómo podemos permanecer “calmos, cuidadosos y prudentes ante el Señor”, aun cuando algunas de esas señales incluyan tragedias?
  • Repase las enseñanzas del presidente Woodruff sobre la función que tiene la Iglesia para preparar la vía para la Segunda Venida (páginas 260–262). ¿De qué modo podemos participar en esa obra?
  • ¿Por qué debemos ocuparnos más de estar preparados que de saber el momento exacto de la Segunda Venida? ¿Cómo podemos ayudar a nuestra familia a prepararse? ¿Cómo podemos permanecer “en lugares santos mientras los juicios de Dios se manifiestan en la tierra”? (página 259).
  • En la parábola de las diez vírgenes, ¿a quién representan las vírgenes prudentes y las insensatas? ¿a quién el esposo? ¿y la esposa? ¿Qué representa la cena de bodas? ¿Y el aceite de las lámparas? En nuestra preparación para la Segunda Venida, ¿qué debemos hacer para “tener aceite en nuestras lámparas”? (Véanse las páginas 262–263, 265; véase también D. y C.45:56–57.)

Pasajes de las Escrituras relacionados : D. y C.45:15–75; José Smith—Mateo 1:21–55. Notas

  1. En “Conference Report”, abril de 1950, pág.105.
  2. Deseret Weekly, 11 de octubre de 1890, pág.517.
  3. Deseret News: Semi-Weekly, 4 de febrero de 1873, pág.2.
  4. The Discourses of Wilford Woodruff, sel. de G. Homer Durham, 1946, págs.211–212.
  5. Deseret News: Semi-Weekly, 20 de mayo de 1873, pág.1.
  6. Millennial Star, 30 de mayo de 1895, pág.355.
  7. Deseret News: Semi-Weekly, 4 de febrero de 1873, pág.2.
  8. Deseret News: Semi-Weekly, 2 de mayo de 1876, pág.4.
  9. Deseret News: Semi-Weekly, 4 de febrero de 1873, pág.2.
  10. Deseret News: Semi-Weekly, 29 de febrero de 1876, pág.4.
  11. Deseret News: Semi-Weekly, 2 de mayo de 1876, pág.4.
  12. Deseret Weekly, 24 de febrero de 1894, pág.286.
  13. Deseret News, 16 de diciembre de 1857, pág.325.
  14. Deseret News: Semi-Weekly, 6 de julio de 1880, pág.1.
  15. Deseret News: Semi-Weekly, 29 de febrero de 1876, pág.1.
  16. Deseret News: Semi-Weekly, 28 de diciembre de 1875, pág.1.
  17. The Discourses of Wilford Woodruff, págs.124–125.
  18. Deseret News: Semi-Weekly, 4 de febrero de 1873, pág.2.
  19. Deseret News, 21 de marzo de 1855, pág.11.
  20. The Discourses of Wilford Woodruff, pág.252.

: Preparémonos para la segunda venida de Jesucristo

¿Donde dice que los muertos en Cristo resucitaran primero?

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de a arcángel, y con trompeta de Dios, b descenderá del cielo; y los muertos en Cristo c resucitarán primero.

¿Qué dice Jesús sobre el tiempo?

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo. Voy a estar con ustedes un poco más de tiempo —afirmó Jesús —, y luego volveré al que me envió. Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo.

¿Cómo nos habla en los últimos tiempos?

¿Cómo se reconoce la revelación? – No hay una manera única de describir la revelación. Dios nos habla a cada uno de manera que podamos entender (véase Doctrina y Convenios 1:24 ). Las personas a veces experimentan sueños y visiones, pero más a menudo, Dios nos habla por medio de sentimientos apacibles del Espíritu Santo, como calidez, paz o gozo.

¿Qué dice la Biblia de los tiempos dificiles?

1. Dios está con nosotros – Cuando Será El Fin Del Mundo Según La Biblia Católica Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. (Isaías 41:10) No debemos temer ni angustiarnos porque contamos con la presencia de nuestro Dios. Él no nos deja solos, y él es más grande y más poderoso que cualquier problema.

¿Qué dice la Biblia de los tiempos mejores?

3 – Salmos 88-89, Vendrán Tiempos Mejores.