Que Tu Mano Derecha No Sepa Biblia Catolica?

3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te a recompensará en público.

¿Qué dice Mateo 6 26?

S. Mateo 6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? | Biblia Reina Valera 1960 (RVR1960) | Descargue La Biblia App ahora Lea la Biblia, descubra Planes y busque a Dios todos los días. : S. Mateo 6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? | Biblia Reina Valera 1960 (RVR1960) | Descargue La Biblia App ahora

¿Qué quiere decir Mateo 6 33?

2. (22-23) La elección entre dos visiones. – La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? a.

  1. La lámpara del cuerpo es el ojo : Simplemente, la idea es que la “luz” entra al cuerpo a través del ojo.
  2. Si nuestros ojos fueran ciegos, viviríamos en un mundo “oscuro”.b.
  3. Así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz : La idea detrás de tener un ojo bueno es ser generoso o de una misma mente,

Ambos principios aplican a la actitud del discípulo hacia las cosas materiales.i. ” Parece que hay un doble sentido deliberado aquí, con actitud feliz tomando no solo el tema de lealtad indivisa, sino también la separación de lo material, por lo tanto, la generosidad”.

(France) ii. Ser generosos trae luz a nuestras vidas. Estamos más felices cuando tenemos el corazón de Dios de generosidad. Pero si no somos generosos, es como si todo tu cuerpo estará en tinieblas, Nuestras maneras egoístas y avaras proyectan oscuridad sobre todo lo que pensamos o hacemos. iii. El ser de una misma mente trae luz a nuestras vidas, y también somos más felices cuando nos enfocamos en el reino de Dios y su justicia, sabiendo que todas las cosas materiales se nos serán añadidas (Mateo 6:33).

Pero cuando somos de doble ánimo, es como si todo tu cuerpo está en tinieblas, Tratamos de vivir para dos amos al mismo tiempo, y pone una sombra oscura sobre todo en nuestra vida.c. Lleno de luz en tinieblas : En cualquier caso, Jesús nos dice que o nuestro ojo está dirigido a cosas del cielo (y por lo tanto lleno de luz ), o a cosas de la tierra (y por lo tanto en tinieblas ).i.

  • Un ojo malo era una frase usada entre los antiguos judíos para denotar un hombre o disposición envidioso y codicioso ; un hombre que se quejaba de la prosperidad de su vecino amaba su propio dinero y que no hacía nada de caridad por amor a Dios”.
  • Clarke) d.
  • ¿Cuántas no serán las mismas tinieblas? : Basándose en la analogía del ojo, Jesús nos recuerda que, si somos ciegos en nuestros ojos, todo el cuerpo está ciego.

Las tinieblas entonces son grandes en nuestro cuerpo entero. De la misma manera, nuestra actitud hacia los tesoros terrenales será de gran luz o de grandes tinieblas en nuestras vidas.i. A menudo, un cristiano materialista, avaro y egoísta justifica su pecado diciendo: Solo es un área de mi vida.

¿Qué dice Mateo 6 25 34?

Page 2 – 6 Jesús enseña sobre tres prácticas de piedad # 6.1 Las secciones correspondientes a 6.1-18 se refieren a las tres principales prácticas de la piedad judía de entonces: la ayuda a los necesitados, la oración y el ayuno (además de lo ordenado expresamente en la ley).

En estos vv. se establece un contraste entre hacer estos actos piadosos para ser vistos por los demás (vv.1,2,5,16,18) y hacerlos para que Dios los vea (vv.4,6,18).1 »No hagan sus buenas obras delante de la gente solo para que los demás los vean. # 6.1 Cf. Mt 23.5. Si lo hacen así, su Padre que está en el cielo no les dará ningún premio.1.

Sobre la limosna 2 »Por eso, cuando ayudes a los necesitados, no lo publiques a los cuatro vientos, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente hable bien de ellos. Les aseguro que con eso ya tienen su premio.3 Cuando tú ayudes a los necesitados, no se lo cuentes ni siquiera a tu amigo más íntimo; # 6.3 No se lo cuentes ni siquiera a tu amigo más íntimo: Lit.

que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha,4 hazlo en secreto. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio.2. Sobre la oración ( Lc 11.2-4 ) 5 »Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie # 6.5 De pie: postura usual para orar, en tiempos bíblicos.

en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. # Mt 23.5; Lc 18.10-14. Les aseguro que con eso ya tienen su premio.6 Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre en secreto. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio.

# 6.6 Premio: Véase Mt 5.12 nota.7 »Y al orar no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, # 6.7 Cf.1 R 18.25-29 ; Eclo 7.14, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios.8 No sean como ellos, porque su Padre ya sabe lo que ustedes necesitan, antes que se lo pidan. # 6.8 Cf.v.32; Lc 12.30.9 Ustedes deben orar así: # 6.9-13 Orar así: Esta oración sigue modelos de oraciones del AT y del judaísmo.

Consta de una invocación inicial y de siete peticiones. Las tres primeras se refieren a Dios ( tu nombre, tu reino, tu voluntad ), las otras cuatro a los hombres en forma comunitaria ( nosotros ). Cf. Lc 11.2-4. »”Padre nuestro # 6.9 Padre nuestro: Cf. Is 63.16; 64.8 (7).

  1. Son pocas las veces que el AT se refiere a Dios como Padre; Jesús recoge este concepto y lo hace parte esencial de la fe del NT.
  2. Véase Lc 11.2 nota.
  3. Que estás en el cielo, santificado sea tu nombre.
  4. 6.9 Santificado sea: otra posible traducción: santifica (véase Mt 5.4 nota).
  5. Nombre: Véase Índice temático.

Se pide que Dios mismo manifieste su santidad y poder entre los hombres, de manera que todos lo reconozcan como Dios (cf. Ez 36.22-23; nótese también Jn 12.28).10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra, así como se hace en el cielo. # 6.10 Hágase.

En el cielo: otra posible traducción: Realiza tu voluntad (o tus designios ), en la tierra y en el cielo (esto es, en todo el universo ); véase 6.9 nota.11 Danos hoy el pan que necesitamos. # 6.11 Que necesitamos: traducción de una palabra que puede significar de cada día, o para el día de hoy, o para el día de mañana.

Cf. Ex 16.4; Pr 30.8-9; nótese también el tema del pan en Jn 6.32-35.12 Perdónanos el mal que hemos hecho, # 6.12 El mal que hemos hecho: Lit. nuestras deudas; expresión usada comúnmente en la cultura hebrea, con el significado de culpas o pecados cometidos (cf.

  1. Mt 18.23-25).
  2. Así como nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal.13 No nos expongas a la tentación, # 6.13 No nos expongas a la tentación: Se pide a Dios que nos libre de aquella tentación que pone en peligro nuestra fidelidad a él. Cf.
  3. Mt 26.41; 1 Co 10.13.
  4. En Mt 4.1-11; 16.1 se mencionan otras formas de tentación o prueba.

Véase también Stg 1.12-14 n. sino líbranos del maligno.” # 6.13 Del maligno: esto es, del diablo; otra posible traducción: del mal (Mt 5.37 nota). Algunos mss. añaden Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre. Amén. Ésta es una doxología o alabanza que parece haber sido agregada como fórmula litúrgica por la iglesia durante los primeros siglos, modelada sobre oraciones como la de David en 1 Cr 29.10-13.14 »Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; 15 pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados.

6.14-15 Mt 18.35; Mc 11.25; Ef 4.32; Col 3.13 ; cf. Eclo 28.2-5,3. Sobre el ayuno 16 »Cuando ustedes ayunen, # 6.16 La práctica del ayuno, o sea el abstenerse de alimentos por motivos religiosos, data de los tiempos del AT; cf.2 Cr 20.3; Jl 2.12-15. no pongan cara triste, como los hipócritas, que aparentan tristeza para que la gente vea que están ayunando.

Les aseguro que con eso ya tienen su premio.17 Tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien, 18 para que la gente no note que estás ayunando. Solamente lo notará tu Padre, que está en lo oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te dará tu recompensa.

Riquezas en el cielo # 6.19-21 Esta sección y las que siguen (vv.22-34) tratan de la actitud que debe tomarse ante el uso de los bienes de este mundo. ( Lc 12.33-34 ) 19 »No amontonen riquezas aquí en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar.20 Más bien amontonen riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye ni las cosas se echan a perder ni los ladrones entran a robar.

# 6.19-20 Cf. Tb 4.8-9; Eclo 29.11; cf. Stg 5.2-3. Entran: Lit. perforan; muchas casas estaban hechas de barro y palos, de modo que los ladrones podían perforar fácilmente las paredes.21 Pues donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón. La lámpara del cuerpo ( Lc 11.34-36 ) 22 »Los ojos son la lámpara del cuerpo; así que, si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo tendrá luz; 23 pero si tus ojos son malos, todo tu cuerpo estará en oscuridad.

6.22-23 Cuerpo: es decir, persona. El ojo malo se usaba como imagen de la envidia o la avaricia (así en el texto hebreo de Dt 15.9; Pr 23.6; 28.22, y en el griego de Mt 20.15; Mc 7.22). El ojo bueno (v.22), por tanto, puede representar aquí a la persona generosa, en relación con el tema global de los vv.19-34 (véase 6.19-21 n.).

Algunos, sin embargo, interpretan el contraste entre el ojo sano y el malsano (6.22-23) como imagen de la diferente capacidad para recibir la iluminación del evangelio (cf. Lc 11.34). Y si la luz que hay en ti resulta ser oscuridad, ¡qué negra será la oscuridad misma! Dios y las riquezas ( Lc 16.13 ) 24 »Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro.

  • No se puede servir a Dios y a las riquezas.
  • 6.24 Riquezas: gr.
  • Mamonas, palabra tomada del arameo.
  • Tiene ese significado.
  • Dios cuida de sus hijos ( Lc 12.22-31 ) 25 »Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo.
  • ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? 26 Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer.

¡Y ustedes valen más que las aves! # Mt 10.31; Lc 12.7.27 En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? # 6.27 ¿Cómo. hora?: otra posible traducción: ¿cómo puede añadir medio metro a su estatura? 28 »¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: # 6.28 La expresión lirios del campo puede designar diversas plantas, especialmente las de flores con colores vistosos.

  • No trabajan ni hilan.29 Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, # 6.29 1 R 10.4-7,23.
  • Salomón tenía fama entre los judíos de haber sido el rey más rico y de mayor esplendor de todos los tiempos.
  • Se vestía como uno de ellos.30 Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe! 31 Así que no se preocupen, preguntándose: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Con qué vamos a vestirnos?” 32 Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan.33 Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, # 6.33 Lo que es justo ante Dios: Véase Mt 3.15 n.

y recibirán también todas estas cosas. # Sal 37.4.34 No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

¿Qué nos dice Mateo 6 5 8?

»Cuando ores, no seas como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para que la gente los vea; de cierto les digo que con eso ya se han ganado su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y con la puerta cerrada ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

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¿Qué dice Filipenses 4 19?

19 Mi Dios, pues, os proveerá de todo a lo que os falta conforme a sus b riquezas en gloria en Cristo Jesús.20 Al Dios, pues, y Padre nuestro, sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

¿Qué dice Lucas 12 24?

Lucas 12

  • 1 En esto, se había reunido una multitud innumerable, tantos que unos a otros se atropellaban. Jesús comenzó a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía,
  • 2 porque nada hay que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.
  • 3 Por tanto, las cosas que habéis dicho en tinieblas, a la luz serán oídas; y lo que hablado al oído en cámaras será desde las azoteas.
  • 4 Mas os digo, míos: No a los que matan el cuerpo, pero después nada más pueden hacer.
  • 5 Mas os enseñaré a quién temer: Temed a aquel que, después de haber quitado la vida, tiene poder para echar al ; sí, os digo: A este temed.

6 ¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? Pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.7 Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; de más valor sois vosotros que muchos pajarillos.8 Y os digo que todo aquel que me delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los de Dios;

  1. 9 el que me niegue delante de los hombres será negado delante de los ángeles de Dios.
  2. 10 Y a todo aquel que diga palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.
  3. 11 Y cuando os lleven a las sinagogas, y a los magistrados y a las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir,
  4. 12 porque el Espíritu Santo os en la misma hora lo que debéis decir.
  5. 13 Y le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que divida conmigo la herencia.
  6. 14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto como juez o partidor sobre vosotros?
  7. 15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
  8. 16 Y les refirió una parábola, diciendo: Las tierras de un hombre rico habían producido mucho;
  9. 17 y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?
  10. 18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
  11. 19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; descansa,, bebe, diviértete.
  12. 20 Pero le dijo Dios: Necio, esta noche van a pedir tu ; y lo que has guardado, ¿de quién será?
  13. 21 Así es el que hace para sí y no es rico para con Dios.
  14. 22 dijo a sus discípulos: Por tanto os digo: No os por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.
  15. 23 La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido.

24 Considerad los cuervos, que no siembran ni siegan; que no tienen almacén ni alfolí, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves!

  • 25 ¿Y quién de vosotros podrá, con afanarse, añadir a su estatura un codo?
  • 26 Pues si no podéis hacer ni aun lo que es menos, ¿por qué os preocupáis por lo demás?
  • 27 Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.
  • 28 Y si así viste Dios la hierba, que hoy está en el campo y mañana es echada al horno, más a vosotros, hombres de poca fe?
  • 29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en inquietud.
  • 30 Porque todas estas cosas busca la gente del mundo, pero vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.
  • 31 buscad el de Dios, y estas cosas os serán añadidas.
  • 32 No temáis, pequeño, porque al Padre le ha complacido daros el,
  • 33 Vended lo que poseéis y dad ; haceos bolsas que no se envejezcan, en los cielos que nunca se agote, donde ladrón no llega ni polilla corrompe.
  • 34 Porque donde está vuestro, allí también estará vuestro corazón.
  • 35 Estén ceñidos vuestros lomos y encendidas vuestras ;
  • 36 y sed vosotros semejantes a hombres que esperan a que su señor vuelva de las bodas, para que, cuando venga y llame, enseguida le abran.
  • 37 aquellos siervos a quienes el Señor, cuando venga, halle ; de cierto os digo que se ceñirá y hará que se sienten a la mesa, y les servirá.
  • 38 Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, y los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.
  • 39 Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora habría de venir el ladrón, velaría ciertamente y no dejaría saquear su casa.
  • 40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis el Hijo del Hombre.
  • 41 Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos?
  • 42 Y dijo el Señor: ¿Quién es el fiel y prudente a quien el señor pondrá sobre su casa para que a tiempo les dé su ración?
  • 43 Bienaventurado aquel siervo a quien, cuando su señor venga, le halle así.
  • 44 En verdad os digo que él le sobre sus bienes.
  • 45 Pero si aquel siervo dice en su corazón: Mi señor tarda en venir, y comienza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y a beber y a embriagarse,
  • 46 vendrá el señor de aquel siervo el día en que no espera y a la hora en que no sabe, y le castigará y pondrá su parte con los incrédulos.
  • 47 Porque aquel siervo que sabía la voluntad de su señor y no se preparó hizo conforme a su voluntad recibirá muchos azotes.
  • 48 Pero aquel que, e hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco, porque a todo aquel a quien se le dado mucho, mucho se de él; y al que se le haya encomendado mucho, más se le pedirá.
  • 49 He venido a traer fuego a la tierra; ¡y qué quiero, si ya está encendido!
  • 50 Pero de un tengo que ser bautizado; y, ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!

51 ¿Pensáis que he venido a la tierra para dar paz? Os digo: no, sino disensión.

  1. 52 Porque de aquí en adelante, cinco en una casa estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres.
  2. 53 El padre estará dividido el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.
  3. 54 Y decía también a la gente: Cuando veis una nube que sale del poniente, enseguida decís: Lluvia viene; y así sucede.
  4. 55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace.

56 ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra, ¿y cómo no distinguís este tiempo?

  • 57 ¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?
  • 58 Pues cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura arreglarte con él por el camino, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.
  • 59 Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado la última blanca.

¿Qué quiere decir Efesios 4 26?

Efesios 4

  • 1 Yo, pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es de la con que habéis sido llamados,
  • 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con los unos a los otros en amor;
  • 3 solícitos en guardar la del Espíritu en el vínculo de la paz.
  • 4 Un, y un Espíritu; como fuisteis también llamados a una misma esperanza de vuestra vocación;
  • 5 un, una, un,
  • 6 un Dios y de todos, quien está sobre todos, y por todos y en todos vosotros.
  • 7 Pero a cada uno de nosotros dada fue la conforme a la medida del don de Cristo.
  • 8 Por lo cual dice: a lo alto, llevó cautivos a los cautivos, y dio dones a los hombres.
  • 9 (Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
  • 10 El que descendió es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo).
  • 11 Y él mismo a unos ; y a otros, ; y a otros, ; y a otros, y ;
  • 12 a fin de a los santos para la obra del ministerio, para la del cuerpo de Cristo,
  • 13 hasta que todos lleguemos a la de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
  • 14 para que ya no seamos fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia las artimañas del error,
  • 15 sino que, hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas en aquel que es la, a saber, Cristo;
  • 16 de quien, todo el cuerpo, bien ajustado y ligado entre sí por todas las coyunturas que lo sustentan, según la función adecuada de cada miembro, crece, edificándose en amor.
  • 17 Esto, pues, digo y testifico en el Señor, que no andéis más como los otros, que andan en la de su mente,
  • 18 teniendo el entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la que en ellos hay, por la dureza de su ;
  • 19 los cuales, después que toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
  • 20 Mas vosotros no habéis aprendido así sobre Cristo,
  • 21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús,
  • 22 en cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del hombre, que está viciado conforme a los engañosos,
  • 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
  • 24 y vestíos del que es creado según Dios en la y santidad de la verdad.
  • 25 Por lo cual, dejando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros.
  • 26, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
  • 27 ni deis lugar al,
  • 28 El que hurtaba, no hurte más, sino, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué al que padece necesidad.
  • 29 Ninguna corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de que dé gracia a los oyentes.
  • 30 Y no al Espíritu de Dios, con el cual fuisteis para el día de la redención.
  • 31 Quítense de vosotros toda amargura, y enojo, e ira, y gritos, y y toda,
  • 32 Más bien, sed los unos con los otros, misericordiosos, los unos a los otros, como también Dios os perdonó a vosotros en Cristo.

¿Qué dice Mateo 7 1?

Mateo 7

  • 1 juzguéis, para que no seáis,
  • 2 Porque con el con que juzgáis seréis juzgados, y con la con que medís, se os volverá a,
  • 3, ¿por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la que está en tu propio ojo?
  • 4 O, ¿cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en tu propio ojo?
  • 5 Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
  • 6 deis lo a los perros ni echéis vuestras delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen.
  1. 7, y se os dará;, y hallaréis;, y se os abrirá.
  2. 8 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
  3. 9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
  4. 10 ¿Y si le pide un pez, le dará una serpiente?
  5. 11 Pues si vosotros,, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden?
  6. 12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres con vosotros, así también vosotros con ellos, porque esta es la y los profetas.
  7. 13 Entrad por la puerta, porque ancha es la puerta y el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.
  8. 14 Porque es la puerta y el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
  9. 15 Y guardaos de los, que vienen a vosotros de ovejas, pero por dentro son rapaces.

16 Por sus los, ¿Se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?

  • 17 Así, todo buen árbol da, mas el malo da frutos.
  • 18 No puede el árbol bueno dar malos frutos, ni el árbol malo dar buenos frutos.
  • 19 Todo árbol que no da buen cortado y echado en el fuego.
  • 20 Así que, por sus frutos los conoceréis.
  • 21 No todo el que dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que la voluntad de mi Padre que está en los,
  • 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios y en tu nombre hicimos muchos milagros?
  • 23 entonces les declararé: os conocí; de mí, hacedores de,
  • 24 A cualquiera, pues, que me estas palabras y las hace, compararé a un prudente que edificó su casa sobre la,
  • 25 Y descendió la lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos y aquella casa; pero no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
  • 26 Y a cualquiera que me oye palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena.
  • 27 Y descendió la lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella ; y, y fue grande su ruina.
  • 28 Y aconteció que cuando Jesús terminó se admiraba de su,
  • 29 porque les enseñaba como quien tiene, y no como los,
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¿Qué dice en Mateo 22 37?

37 Y Jesús le dijo: a Amarás al Señor tu Dios con todo tu b corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente.38 Este es el primero y grande mandamiento.39 Y el segundo es semejante a este: a Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

¿Qué dice Proverbios 12 25?

25 La congoja en el corazón del hombre lo abate,pero la buena palabra lo alegra.26 El justo es guía para su prójimo,pero el camino de los malvados los hace errar.27 El perezoso no asará lo que ha cazado,pero la posesión del hombre diligente es preciosa.

¿Qué dice en Romanos 1 16?

16 Porque no me a avergüenzo del b evangelio de Cristo; porque es poder de Dios para c salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente y también al griego.

¿Qué dice Juan 14 13?

1 No a se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.2 En la a casa de mi Padre muchas moradas hay; de otra manera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.3 Y si me voy y os preparo lugar, a vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que b donde yo esté, vosotros también estéis.4 Y sabéis a dónde yo voy, y sabéis el camino.5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: Yo soy a el camino, y b la verdad y la vida; nadie viene al c Padre sino d por mí,7 Si me conocierais, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis y le habéis visto.8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta.9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al a Padre ; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos al Padre? 10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mí mismo, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las a obras que yo hago él también las hará; y aun mayores que estas hará, porque yo b voy al Padre.13 Y todo lo que a pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.15 Si me a amáis, b guardad mis c mandamientos,16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro a Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 El Espíritu de verdad, al que el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.18 No os dejaré a huérfanos ; vendré a vosotros.19 Todavía un poquito, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré y me a manifestaré a él.22 Le dijo Judas, no el Iscariote: Señor, ¿cómo es que te vas a manifestar a nosotros y no al mundo? 23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos a morada con él.24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.25 Estas cosas os he hablado estando con vosotros.26 Mas el Consolador, el a Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.27 a La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.

  1. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.28 Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vuelvo a vosotros.
  2. Si me amarais, ciertamente os regocijaríais, porque he dicho que voy al Padre, porque a el Padre mayor es que yo.29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que, cuando suceda, a creáis,30 No hablaré ya mucho con vosotros, a porque viene b el príncipe de este mundo, y él no tiene nada en mí.31 Pero para que conozca el mundo que amo al Padre, y como el Padre me dio el mandamiento, a así hago.

¡Levantaos, vámonos de aquí!

¿Qué dice en Lucas 18 1?

1 Y Jesús les relató también una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar, 2 diciendo: Había en una ciudad un juez que no temía a Dios ni respetaba a hombre.3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia contra mi adversario.4 Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto, dijo dentro de sí: Aunque no temo a Dios ni tengo respeto a hombre, 5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que, viniendo de continuo, me agote la paciencia.6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto.7 ¿Y no hará Dios justicia a sus escogidos que claman a él día y noche aunque sea longánimo a acerca de ellos? 8 a Os digo que pronto les hará justicia.

¿Qué dice Lucas 11 1?

1 Y aconteció que, estando Jesús orando en un lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.2 Y él les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

  1. Venga tu reino.
  2. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.3 El pan nuestro de cada día, dános lo hoy.4 Y a perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que b nos deben.
  3. C Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.5 a Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, 6 porque un amigo mío ha venido a mí de camino, y no tengo qué ofrecerle; 7 y el de dentro, respondiendo, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme para dártelos? 8 Os digo que, si no se levanta a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá, 10 porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.11 ¿Y qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? 12 O, si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión? 13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre Celestial dará a el Espíritu Santo a los que se lo pidan? 14 Y estaba Jesús echando fuera a un demonio, el cual era mudo; y aconteció que, después de haber salido fuera el demonio, el mudo habló y la gente se maravilló.15 Pero algunos de ellos decían: Por a Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.16 Y otros, para tentarle, le pedían una a señal del cielo.17 Pero él, conociendo los a pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae.18 Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá en pie su reino? Porque decís que por Beelzebú yo echo fuera los demonios.19 Pues si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿vuestros hijos por quién los a echan fuera? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.20 Pero si por el a dedo de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.21 Cuando el hombre fuerte y armado guarda su casa, en paz está lo que posee.22 Pero si viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba y reparte sus despojos.23 El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.24 Cuando el a espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y, al no hallarlo, dice: Volveré a mi casa de donde salí.25 a Y cuando llega, la halla barrida y b adornada,26 Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; y entran y habitan allí; y el estado final de aquel hombre es peor que el primero.27 Y aconteció que, mientras él decía estas cosas, una mujer de la multitud, levantando la voz, le dijo: ¡ a Bienaventurado el vientre que te trajo y los pechos que te criaron! 28 Y él dijo: ¡Antes bien, bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la guardan! 29 Y apiñándose la gente alrededor de él, comenzó a decir: Esta generación es mala; busca señal, pero señal no le será dada, sino la señal de a Jonás,30 Porque como Jonás fue señal a los ninivitas, así también lo será el Hijo del Hombre a esta generación.31 La a reina del sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón.

Y he aquí uno mayor que Salomón está en este lugar.32 Los hombres de a Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ante la predicación de Jonás se arrepintieron; y he aquí uno mayor que Jonás está en este lugar.33 Nadie pone en oculto la a vela encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entren vean la luz.34 La lámpara del cuerpo es el ojo; pues si tu ojo es a bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero si es malo, también tu cuerpo está en b tinieblas,35 Mira, pues, no sea que la luz que hay en ti sea tinieblas.36 Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor.37 Y luego que hubo hablado, le rogó un fariseo que comiese con él; y Jesús entró y se sentó a la mesa.38 Y el fariseo, cuando lo vio, se sorprendió de que no se hubiese lavado antes de comer.39 Y el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato; pero vuestro a interior está lleno de b rapiña y de maldad.40 ¡Necios!, el que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? 41 a Pero de lo que tenéis, dad b limosna ; y he aquí todo os será limpio.42 Pero, ¡ay de vosotros, fariseos!, que diezmáis la menta, y la ruda y toda hortaliza; pero pasáis por alto el juicio y la caridad de Dios.

¿Qué dice Lucas 6 12?

12 Y aconteció en aquellos días que él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.

¿Qué nos dice Mateo 6 26 30?

San Mateo 6:26-30 Miren las aves del cielo, que no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros, y el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes mucho más que ellas? ¿Y quién de ustedes, por mucho que lo in | Reina Valera Contemporánea (RVC) | Descargue La Biblia App ahora Lea la Biblia, descubra Planes y busque a Dios todos los días. : San Mateo 6:26-30 Miren las aves del cielo, que no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros, y el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes mucho más que ellas? ¿Y quién de ustedes, por mucho que lo in | Reina Valera Contemporánea (RVC) | Descargue La Biblia App ahora

¿Qué dice Mateo 16 26?

Page 13 – 1 Jesús salió del templo y, cuando se iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del,2 Y respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo que no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada.

  • 3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué habrá de tu venida y del fin del ?
  • 4 Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os,
  • 5 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el, y a muchos engañarán.
  • 6 Y oiréis de guerras y de rumores de guerras; mirad que no os, porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin.
  • 7 Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestilencias, y y terremotos en diferentes lugares.
  • 8 Y todas estas cosas son solo el principio de dolores.
  • 9 Entonces os entregarán para ser afligidos y matarán; y seréis por todas las naciones por causa de mi nombre.
  • 10 Y muchos entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.
  • 11 Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos.
  • 12 Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
  • 13 Pero el que hasta el fin, este será salvo.
  • 14 Y será predicado este del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
  • 15 Por tanto, cuando veáis la de la cual habló el profeta Daniel, en el lugar santo (el que lee, entienda),
  • 16 entonces los que estén en Judea huyan a los montes;
  • 17 y el que esté en la azotea no descienda para sacar algo de su casa;
  • 18 y el que esté en el campo no vuelva atrás a tomar su ropa.
  • 19 Mas, ¡ay de las que estén encintas y de las que estén criando en aquellos días!
  • 20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;
  • 21 porque habrá entonces gran, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.
  • 22 Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
  • 23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o allí, lo creáis.
  • 24 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los,
  • 25 He aquí, os lo he dicho antes.
  • 26 Así que, si os dijeren: He aquí está en el desierto, no salgáis; he aquí está en los aposentos, no lo creáis.
  • 27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
  • 28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí juntarán las águilas.
  • 29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.
  • 30 Y aparecerá la del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces se todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
  1. 31 Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y reunirán a sus de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
  2. 32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna y brotan sus hojas, sabéis que el verano está cerca.
  3. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas.
  4. 34 De cierto os digo que no pasará esta hasta que todas estas cosas acontezcan.
  5. 35 El cielo y la tierra, pero mis no pasarán.
  6. 36 Pero del y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
  7. 37 Mas como en los días de, así será la venida del Hijo del Hombre.
  8. 38 como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,
  9. 39 y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.
  10. 40 Entonces estarán dos en el campo; uno será tomado y el otro será dejado;
  11. 41 dos mujeres estarán moliendo en un molino; una será tomada y la otra será dejada.
  12. 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
  13. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría y no dejaría minar su casa.
  14. 44 Por tanto, también vosotros estad, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora,
  15. 45 ¿Quién es, pues, el siervo y prudente, a quien puso su señor sobre su casa para que les diese alimento a tiempo?
  16. 46 Bienaventurado aquel siervo al que, cuando su señor venga, le halle haciendo así.
  17. 47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.
  18. 48 Mas si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor se en venir,
  19. 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,
  20. 50 vendrá el señor de aquel siervo en el día que no le espera y a la hora que no sabe,
  21. 51 y lo por en medio y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el llanto y el crujir de dientes.
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¿Qué dice Juan 6 26?

Juan 6

  • 1 Después de esto, Jesús se fue al otro lado del mar de Galilea, que es el de Tiberias.
  • 2 Y le seguía una gran multitud, porque veían los milagros que hacía en los enfermos.
  • 3 Y subió Jesús a un monte y se sentó allí con sus discípulos.
  • 4 Y estaba cerca la, la fiesta de los judíos.
  • 5 Y cuando alzó Jesús los ojos y vio que había venido a él una gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos?
  • 6 Pero esto decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer.
  • 7 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no les bastarán para que cada uno de ellos tome un poco.
  • 8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:
  • 9 Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero, ¿qué es esto para tantos?

10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar a la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar, y se recostaron como en número de mil hombres.

  1. 11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado, los repartió a los discípulos, y los discípulos a los que estaban recostados; asimismo repartió de los pescados, cuanto querían.
  2. 12 Y cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: Recoged lo que ha quedado, para que no se pierda nada.
  3. 13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos de los cinco panes de cebada que les sobraron a los que habían comido.
  4. 14 Entonces aquellos hombres, cuando vieron el que Jesús había hecho, dijeron: Verdaderamente este es el que había de venir al mundo.
  5. 15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle, volvió a retirarse al monte, él solo.
  6. 16 Y al anochecer, descendieron sus discípulos al mar;

17 y entrando en una barca, iban cruzando al otro lado del mar hacia Capernaúm. Y estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos.

  • 18 Y se encrespaba el mar con un gran viento que soplaba.
  • 19 Y cuando habían remado como veinticinco o treinta, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y que se acercaba a la barca, y tuvieron miedo.
  • 20 Mas él les dijo: ¡Yo soy; no temáis!
  • 21 Ellos entonces le recibieron con gusto en la barca, y enseguida la barca llegó a la tierra a donde iban.
  • 22 Al día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habido allí más que una sola barca y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían ido solos.
  • 23 Pero otras barcas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Señor.
  • 24 Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las barcas y fueron a Capernaúm, buscando a Jesús.
  • 25 Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?
  • 26 Les respondió Jesús y dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, porque habéis visto los milagros, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.
  • 27, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual el os dará, porque a este Dios el Padre.
  • 28 Entonces le dijeron: ¿Qué haremos para poner en práctica las obras de Dios?
  • 29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que él ha enviado.

30 Entonces le dijeron: ¿Qué, pues, haces tú, para que veamos y te creamos? ¿Qué obra haces?

  1. 31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.
  2. 32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, sino mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
  3. 33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
  4. 34 Y le dijeron: Señor, danos siempre este pan.
  5. 35 Y Jesús les dijo: Yo soy el ; el que a mí viene nunca tendrá hambre; y el que en mí cree no tendrá jamás.
  6. 36 Pero ya os he dicho que, aunque me habéis visto, no creéis.
  7. 37 Todo lo que el Padre me vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echaré fuera.
  8. 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi, sino la voluntad del que me envió.
  9. 39 Y esta es la del Padre que me envió: Que todo lo que me ha dado lo pierda, sino que resucite en el día postrero.
  10. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo y cree en él tenga ; y le resucitaré,
  11. 41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.

42 Y decían: ¿No es este Jesús, el hijo de, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, ahora dice: Del cielo he descendido? 43 Y Jesús respondió y les dijo: No entre vosotros.44 puede venir a mí si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.45 Escrito está en los profetas: Y todos serán enseñados por Dios.

  • 46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que viene de Dios, este ha al Padre.
  • 47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí tiene vida eterna.
  • 48 Yo soy el pan de vida.
  • 49 Vuestros padres comieron el en el desierto y están muertos.
  • 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él coma no muera.
  • 51 Yo soy el pan vivo que ha descendido del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la del mundo.
  • 52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne?
  • 53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no la carne del Hijo del Hombre ni bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
  • 54 El que come mi y bebe mi sangre tiene vida eterna, yo le en el día postrero.
  • 55 Porque mi carne verdaderamente es comida, y mi sangre verdaderamente es bebida.
  • 56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
  • 57 Así como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo, el que come también vivirá por mí.

58 Este es el pan que descendió del cielo, no como vuestros padres, que comieron el maná y murieron. El que come de este pan vivirá eternamente.59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaúm.60 Entonces, al oír lo, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

  1. 61 Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os escandaliza?
  2. 62 ¿Pues qué, si vierais al Hijo del Hombre a donde estaba primero?
  3. 63 El es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

64 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién le había de,

  • 65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, no le es concedido por el Padre.
  • 66 Desde entonces, muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no con él.
  • 67 Dijo entonces Jesús a los doce: ¿También vosotros queréis iros?

68 Y le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes de vida eterna.

  1. 69 Y nosotros creído y sabemos que tú eres el Cristo, el del Dios viviente.
  2. 70 Jesús les respondió: ¿No os he yo a vosotros doce, y uno de vosotros es diablo?
  3. 71 Y hablaba de Judas Iscariote hijo de Simón, porque este era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.

¿Qué dice el Salmo 56 3?

Salmo 56

  • 1 Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me ha pisoteado el hombre; me oprime combatiéndome día tras día.
  • 2 Todo el día mis enemigos me pisotean, porque muchos son los que pelean contra mí con soberbia.
  • 3 El día en que tema, yo en ti,

4 En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no, ¿Qué podrá hacerme el hombre? 5 Todo el día tergiversan mis palabras; contra mí son todos sus pensamientos para mal.6 Se reúnen, se esconden, miran atentamente mis pasos, como quienes,7 ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos.8 Mis andanzas tú has contado; pon mis lágrimas en tu ; ¿no están ellas en tu ? 9 Entonces mis enemigos serán vueltos atrás el día en que yo clame.