Soñar Con La Voz De Alguien Por Telefono?

Soñar Con La Voz De Alguien Por Telefono
QUE SIGNIFICA SOÑAR CON VOCES – Si un niño sueña que habla por teléfono y le sale VOZ DE ADULTO, significa que desearía que los demás, no ignoren su opinión. – Soñar con LA VOZ DULCE DE ALGUIEN DEL SEXO OPUESTO, nos augura suerte en el amor.

¿Qué significa soñar con alguien que te habla?

1. Queremos que esa persona nos preste atención – Cuando soñamos con alguien, es una señal de que deseamos tener su aprobación por algo o estamos intentando reclamar su atención. Esto puede deberse al hecho de que esa persona quizás nos ha estado ignorando últimamente o no ha estado atento o involucrado en nuestros logros más recientes.

¿Qué significa soñar con hablar por teléfono con alguien?

¿Qué significa soñar con hablar por teléfono o con un número de teléfono? Soñar que está hablando por teléfono, significa que se va a enterar de que un familiar tiene una enfermedad. También puede significar que necesita aclarar algunas cosas con esa persona en cuestión. Soñar Con La Voz De Alguien Por Telefono Soñar que ve u oye que suena un teléfono, representa una llamada de su subconsciente, como un mensaje telegráfico. Se verá obligado a afrontar una situación que venía esquivando. También representa el tipo de comunicación que mantiene con su pareja y con los demás.

¿Qué significan las voces en los sueños?

GUTIERREZ BARAJAS, María José TRES FORMAS DE COMUNICACIÓN CON EL REINO DE DIOS Antes de abordar este punto, quiero aclarar que aunque algunas de las ideas que vaya a exponer pueden tomarse de forma genérica, la mayoría de ellas están extraídas de las experiencias de nuestra informante, y deben entenderse en relación a ella.

  1. Tanto los sueños como las voces de difuntos, y las visiones, son tres formas de comunicación con lo sobrenatural o, en palabras de mi abuela, “con el otro mundo, con la otra vida”.
  2. Ahora vamos a analizar los elementos que las definen.
  3. Para ello, parto de la base de que estas experiencias son personales y no las tienen todos los individuos, aunque en el momento de ocurrir se vea acompañada de ellos (y acudirá a ellos como estrategia de reafirmación o de corroboración).

Por tanto, hablamos sobre todo de experiencias mentales y como bien afirma Josep Mª Fericgla(17) dependen de nuestro estado, nuestra predisposición o nuestro entrenamiento para tenerlas: “Partiendo de la universalidad de las visiones hallamos una realidad cultural: si bien en muchos casos la imaginería mental aparece espontáneamente, en la mayoría de ellos hay un auténtico entrenamiento para obtener visiones más vividas y un determinado nivel de control sobre ellas; esto constituye en todos los casos un gran esfuerzo cultural”.

Los sueños son unas de las formas mediante las cuales lo divino se comunica con Pepa. Esta comunicación se da en un espacio onírico. Por tanto, no es de extrañar que encontremos elementos de difícil explicación, como por ejemplo que en el número XVI un diablo se convierta en gnomo y se vaya por debajo de la puerta.

Aunque por lo general, los relatos son bastante claros. Ella me cuenta un total de diecisiete, aunque afirma que hay muchos más que ha olvidado. Podemos señalar, entre varios, cuatro temas principales: – Sueños en los que el Señor se relaciona con ella, o le muestra lo que fue su vida en la tierra (11) – Elevaciones (3) – La Virgen (1) – El diablo (1).

  1. La informante da mucha importancia a lo soñado con Dios y dice: “El Señor me ha hecho ver en sueños todo lo que fue su vida”.
  2. Bajo mi punto de vista, los sueños son una forma de comunicación con lo sobrenatural religioso más suave que las otras dos, ya que no implica la consciencia frente a lo que estamos viendo, ni por tanto, la reflexión sobre ello en el momento de verlo, ni su cuestionamiento.

Sin embargo, las voces y las visiones se producen, supuestamente, en estados de consciencia, y, por tanto, es posible reflexionar sobre nuestras percepciones, cuestionarlas e incluso tenerlas miedo. Además de esto, el sueño es también un estado común, general, cotidiano, y ello explica que tengamos muchos más testimonios de sueños que de voces y visiones.

Las voces son el siguiente nivelen la comunicación con los habitantes de lo sobrenatural. Con nuestra informante se dan en el mundo de lo real y terrenal. Con la expresión el siguiente nivel, me refiero a que son un modo de comunicación más directo y, por tanto, más avanzado que el anterior (pero menos importante que el que analizaremos después).

Generalmente, según la tradición, estas voces pueden pertenecer a individuos que han muerto en ese momento o hace relativamente poco tiempo (aunque también los hay que han muerto hace mucho). Estas voces suelen estar tradicionalmente relacionadas con almas en pena, o con aquellas almas que a consecuencia de los actos realizados en la vida terrenal, o que les haya quedado alguna promesa por realizar, se quedan en el purgatorio y no tienen elevación.

  • Entonces suelen acudir a personas como mi abuela, para que recen por ellas o cumplan su promesa y encuentren así la salvación.
  • Este tipo de creencias no son sólo propias de nuestra cultura, sino que son casi un universal.
  • Por ejemplo, en la cultura africana, los hijos cuando mueren sus padres, deben realizar una serie de ritos para que su espíritu no se quede en la tierra.

Los relatos de almas que moran en el purgatorio son muy abundantes en la literatura oral y popular, así Antti Aarne y Stith Thompson(18) los recogen bajo el número 769 de su catálogo cuentístico, con el título “Un muerto liberado del purgatorio”, (según ellos, los rezos de una mujer pueden liberar a las almas del purgatorio).

En muchos relatos, el encuentro con estas almas o ánimas puede tener consecuencias fatídicas, como por ejemplo, que se lleven con ellos a aquel que las vea por la noche, o que se levanten en la noche de los difuntos y entren en las casas de las gentes (existe la costumbre de tapar las cerraduras con gachas para que no entren).

Encontramos ejemplos muy próximos a lo que aquí contará Pepa en el siguiente relato registrado a un hombre de Priego en Córdoba: “Las ánimas eran una cosa que está en todos los pueblos. Las almas en pena, las ánimas, que si salías y te encontrabas con un alma en pena, que te podía llevar.

  • Otras veces, que le podías preguntar si era un alma en pena, o qué era lo que quería, por si había dejado alguna promesa sin cumplir.
  • Venía a que se la cumpliera algún familiar o algún amigo, y cumplía su promesa para ir a descansar.
  • Mi tía, una tía segunda que ya se murió.
  • Esa decía que sí, que había visto un ánima en pena, y que se le había presentado varias noches.

Ella preguntaba que, si era un ánima en pena o un espíritu, que le dijese lo que quería, lo que le pasaba. Porque decían que lo mismo era un alma en pena que había muerto porque había hecho alguna promesa y se había muerto antes de cumplir la promesa.

Entonces el alma estaba penando toda la vida antes de terminar, hasta haber cumplido la promesa. Y decía lo que quería, lo que quería, iba la otra persona, lo cumplía, y el alma ya dejaba descansar. El ánima le dijo que fuera a San Francisco (.) y allí, delante de unos altares, que escuchara misas y rezara no sé cuántos padres nuestros (.).”.

En las experiencias que Pepa tiene con las almas, podemos encontrar algunas que la visitan porque en principio van a pedirle algo, mientras que hay otras que aparecen porque ella lo ha pedido (por tanto, estamos ante un caso de predisposición a ello).

  1. Se puede afirmar que la relación que se establece entre nuestra informante y los espíritus es de tipo unilateral; ellos la llaman, pero no le dicen nada más: “oigo voces que me llaman, pero no me hablan, nada más que me llaman”.
  2. Ella, quizá debido al poso que la tradición ha dejado en su conciencia, lo interpreta como que debe rezar por ellos.

Hay además una cierta evolución en la informante, que va de una especie de miedo o temor (al principio cuando percibe a su suegro) a la calma final, cuando vemos que se enfrenta a ellos de una manera más segura: “Y entonces yo, tranquilamente, sin miedo y sin asustarme dije: de parte de Dios te pido, dime qué quieres y a lo que vienes; hablame”.

  1. Según Pepa, comenzó a escuchar estas voces después de casada, cuando vivía en Vallecas, y dejó de oírlas cuando murió su marido: “Se conoce que el abuelo diría: dejarle en paz, que ella os oye, dejarle en paz.
  2. No he vuelto a oír ninguna voz”.
  3. Quisiera destacar una cosa más, y es que los relatos que aquí recojo bajo el subtítulo de “voces” obedecen siempre a una estructura muy marcada que es la siguiente: – indicio de la presencia sobrenatural – y corroboración, a veces acudiendo a otras personas.

Veamos un ejemplo: “y decía : Yo no he hecho nada, yo no he hecho nada. Dejarme en paz Eso, a la vez que me llamaban. Mi marido se quedaba siempre en la cocina leyendo, y digo: Miguel, ¿me has llamado?. Y: Yo no te he llamado. Y así se quedó. Pues eso es el abuelo, y ya no sentí sus pasos”.

Las visiones son, por ahora, el último nivel en las experiencias de Pepa. En mi opinión, ha seguido una evolución muy lógica de los sueños a las voces y de las voces a las visiones, que es la forma más directa en la que Dios se le ha podido presentar. Este desarrollo no se da en todas las personas, como por ejemplo en los niños videntes de Ezkioga.

Sin embargo, creo que es una forma muy lógica y coherente de llegar a las visiones. Los relatos de visiones datan de muy antiguo en nuestra religión, y además no son únicos de ella. Como registra W.A. Christian (21), cada época tiene sus modelos. Según él hacia mediados del SXX “en la época de las apariciones de Ezkioga, estaba vigente el nuevo modelo de visiones públicas en forma de trances, basado probablemente en Lourdes (.), otras escenas se asemejaban a secuencias coreográficas de películas de Busby Berkeley o Esther Williams”.

  • ¿Tal vez podamos hablar de manipulación?).
  • Hoy en día, la iglesia sólo admite pocos tipos de visiones; como las de Lourdes y la de Fátima, para explicar este hecho, introduzco aquí unas palabras del estudio de Mª Josefa Roma Riu que me parecen muy pertinentes: “Con la pérdida del poder político de la iglesia tras el triunfo de las revoluciones que marcan la Edad Contemporánea, la iglesia purifica desde dentro toda posibilidad de ser tachada de irracional y de superstición; por eso es reticente en grado sumo en aceptar y dar su aprobación a las apariciones que siguen produciéndose, y se aceptan tácitamente sólo las que pasan la criba de la investigación eclesiástica, a la que preocupa sobremanera su concordancia con la doctrina.

Sólo algunas que coinciden con la línea de espiritualidad y dogma coetáneos son autorizadas en su veneración.(.) Si nos ceñimos a las apariciones urbanas actuales nos daremos cuenta de que pocas han sido las averiguaciones directas por parte de la jerarquía eclesiástica.

  • De hecho se han delegado investigadores y llamado a declarar en algún caso culminante, esto es, de videntes con lugar sagrado de apariciones definido, que permite la manifestación pública y la aglomeración de creyentes y curiosos.
  • Los demás casos en que las visiones tienen lugar en espacios cerrados y que son más numerosos pasan desapercibidos, la jerarquía eclesiástica rehuye su contacto(22)”.

Como vemos, la iglesia sólo admite lo que está relacionado con el canon ortodoxo, y escucha el resto pero no se pronuncia. El mismo guía espiritual de nuestra informante, me confirmó estas ideas. Para la mayoría de los videntes de Ezkioga, la luz era un componente esencial de las visiones: a menudo comenzaban con la aparición de una luz brillante en algún punto, que se desarrollaba de manera gradual, evolucionaba y se abría para dar paso a una figura humana, casi siempre la Virgen.

Esto también caracterizaba a las visiones nocturnas de finales del S-XIV y principios del S-XV. Por tanto, habitualmente la luz anunciaba la llegada de la Virgen. Si comparamos esto con los testimonios de Pepa, no encontramos nada parecido. Sin embargo, lo que sí tiene en común con las gentes de Ezkioga es su evolución dentro de este campo.

Así sus primeras visiones sólo se manifiestan cuando tiene delante una imagen (un fuerte elemento de sugestión) sin que haya mensaje, ni ningún tipo de sonido. De este modo, en su primera experiencia, la visión le llega a través del movimiento en dicha imagen.

  • En la segunda, a través de la transfiguración del rostro; éste se embellece y después recibe un mensaje (cuyo significado se encuentra si lo situamos dentro de su vida cotidiana).
  • Pero lo que percibe no es el sonido, sino una transmisión: “No te habla, te transmite, lo sientes dentro de ti; lo que te habla lo sientes dentro de ti, pero sin oír su voz”.

Esto también se dio en algunos de los videntes de Ezkioga. En su tercera experiencia, es la visión la que emana de la figura en forma de fuego. Y en la cuarta, ya hay una evolución muy marcada que permite que dicha visión esté exenta de cualquier imagen y ámbito eclesiástico, manifestándosele así en su dormitorio y portando también un mensaje.

Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en Ezkioga, Pepa no entra en trance ninguna de las veces. Pero en los dos casos se pasa de visiones sencillas y sin mensaje a otras más complejas y con contenido semántico. Antes de conceder la palabra a mi abuela, quiero comentar que al igual que en los relatos de voces, aquí también hay una estructura bastante fija.

Es decir; hay un primer momento en el que ella se encuentra en la iglesia o en su casa, y se le manifiesta la visión. Entonces le sobreviene un efecto sorpresa (más acusado la primera vez) y después hay un intento de corroboración (apoyándose en otras personas) para entender que es verdad lo que está viendo: “Y vi cómo la Virgen mecía al Niño; hacía así, venga a mecerle, venga a mecerle.

  • Y yo digo: ¡Uy! Si está la Virgen meciendo al Niño.
  • Pero no se movía nada más que el niño.
  • Y había un viejecito allí que iba todos los días al terminar la misa, y le dije yo: Mire usted a la Virgen y el Niño.
  • Y lo miraba.
  • Y digo: ¿Ve usted algo?.
  • Y dice: Yo no veo nada”.
  • Pero dejemos que sea ella quien hable ahora de sí misma.

SUEÑOS I – Era yo muy jovencilla, y yo vi en un sueño que bajaba del cielo como una casa; una familia, y yo me escondí, porque no sé qué sentí, y me escondí, porque me dio como miedo. Y entonces vino a mí y me dijo que saliera. Y entonces me hablaron, pero yo no me acuerdo de eso de lo que me hablaron, nada más que me buscaban a mí.

  • Era una casa corriente.
  • Me hicieron así que viniera.
  • A lo mejor era Dios con la Virgen, no me acuerdo.
  • Era una familia.
  • II – Otras veces, soñaba de que yo me elevaba y que yo iba por el aire, y había gente, y me querían coger, y no podían cogerme, echarme mano, y muchas veces pues cogía y me subía a un tejado para que no pudieran cogerme, muy alto, muy alto, muy alto y no me llegaban nunca a coger.

Como si alguien me persiguiera para cogerme. Nunca me cogían. III – Y otras veces, pues vi al Señor, al Señor lo he visto muchas veces. Había gente, como en una plazoleta, y de pronto, vino el Señor a mí y me enseñó sus llagas (23), y se elevó, y me enseñó las llagas de sus pies.

  1. IV – Y otro sueño también tuve, que estaba yo.
  2. Había gente también.
  3. Y vino el Señor a mí con dos discípulos, y me estuvo hablando.
  4. Pero de lo que me hablaba no me acuerdo.
  5. Y entonces cogió y vino uno a decirle al Señor que vámonos, y dice: “Vámonos ya, que hay mucho que hacer.”.
  6. Y se fueron.
  7. Yo estuve allí un rato hablando con ellos, pero de lo que hablaban no me acuerdo.

V – Y también vi en otro sueño la cruz del Señor, cuando estuvo crucificado, con mucha luz y sábanas blancas que le bajaban de la cruz. Estaban así, puesta así la cruz y la sábana así. Y salía un resplandor grandísimo. Estaba suspendida en el aire, y salía un resplandor grande de la cruz.

  1. No, no, era en la calle; en el campo, sí, y le vi.
  2. VI – Otra vez también vi que iba yo por un túnel (24) y me iba elevando, elevando.
  3. Y había muchas almas abajo y no se elevaban, se quedaban ahí, quietas, y yo iba subiendo y había más almas que no tenían elevación, se quedaban ahí solas.
  4. Para subir al cielo había que pasar por ese túnel, era normal.

Y ahí se iban quedando las almas, se iban quedando abajo y yo subía y me miraban y yo decía: “¿Por qué estas almas. Estas almas qué harán aquí que no se elevan?. ¿Por qué no suben?”. Y yo subí, venga, venga subiendo y las almas se iban quedando abajo.

Y subí y llegué hasta el final y había un alma blanca, que luego me dijo el padre de allí, de la parroquia mía, me dijo que era el ángel que me estaba esperando. Entonces se abrió el cielo y salió una luz y nos iluminó. Y entonces yo entré con ese alma blanca, que dicen que es el ángel de mi guarda, y subí arriba al cielo, y ahí me desperté.

– No vi nada más que un resplandor y no vi más. VII – Y otra vez estaba yo. iba muchas veces a la iglesia e iba muy guapa, muy bien arreglada. Y llevaba yo hasta un ramo de flores, iba muy guapa, entonces entré yo a la iglesia, y vi que estaban dando la comunión y yo decía: “¿Por qué no me dará la comunión?, ¿por qué no me dará la comunión?”.

Se la daban a todo el mundo, y a mí no me daban la comunión. Y de pronto, entre medias de la gente, se abrió como un camino, y venía un niño todo vestido de blanco, y llevaba así como un cinturón blanco, y vino a mí derecho, un niño de unos ocho o nueve años; y vino a mí derecho, derecho. Era muy guapo, se me quedó mirándome y vino con la.

con la sagrada Eucaristía, y me la dio. Y en el momento de recibirla, sentí una felicidad muy grande; era paz, felicidad, alegría. Todo mezclado, me corría por todo el cuerpo, hasta por los brazos. Una felicidad que no se puede encontrar lo que yo sentía en ese momento.

Una alegría, felicidad, paz, bienestar. por todo el cuerpo me corría. Y yo decía: “¿Quién será este niño?, ¿Quién será este niño?”. Y me desperté y decía: “¿Quién será?”. Digo: “Así debe ser. Esto es, el que muere en gracia de Dios tiene que disfrutar de esa manera con Dios en el cielo. Esto es el que muere en gracia de Dios”.

Y entonces yo decía: “¿Quién será?, ¿quién será?”. Un día, una amiga mía me dio un libro de Fátima, dice: “Toma, para que lo leas”, y los tres pastorcitos, y entonces hice así y le di la vuelta y digo: “¡Uy!. Si este es el niño que yo he visto en el sueño”.

  • Digo: “Anda, si es el Niño Jesús”.
  • O sea, que vino el Niño Jesús a darme la comunión, pero era más guapo que el que estaba pintado, tenía la cara más gordita y más llenita.
  • De eso hace poco.
  • VIII – Otra vez vi, estaba yo.
  • Venía yo por el campo, yo no sé de dónde venía, el caso es que vi un.
  • Como una cueva, y había una piedra redonda, en la entrada.

Y era la sepultura donde estuvo Dios enterrado. IX – Y otra vez soñé la oración de Jesús en el huerto. Y estaba orando al Señor, y había un ángel con él, y otro ángel mucho más estirado. Y el ángel le dice a Dios que le da un cáliz de beber y dijo: “Aparta de mí este cáliz”, y entonces (como que quería decir el cáliz la amargura que iba a pasar) después de crucificado, dice: “aparta mí este cáliz”, porque sabía lo que le iba a pasar y le daba miedo.

  • Entonces dijo: “No, Padre, perdóname”, dice: “No se haga mi voluntad sino la tuya”.
  • Entonces bebió de ese cáliz.
  • Esto es lo que vi en sueños hace tiempo.
  • Dios me ha hecho ver en sueños lo que fue su vida, cuando iba a predicar, y todas esas cosas; una vez una cosa, otra vez al cabo del tiempo otras cosas.

X – Y otra vez estaba yo jugando en el campo, en una montaña, y dicen: “Mira dónde está la Virgen, está sentada allí en otro cerro (25)”. Y yo vi una persona que estaba sentada, y yo estaba mirándola y dije yo: “Si verdaderamente es la Virgen, mi alma tiene que ir a ella”.

  1. Y de pronto, me vi que estaba yo donde la Virgen, y estaba la virgen sentada en una silla, entonces yo me arrodillé y hice así, como si fuera a tumbarme en su regazo.
  2. Esa fue la única, el único sueño que he tenido con la Virgen, todos los demás, con Dios.
  3. XI – Te voy a contar el que dicen que no habían visto a Dios Padre, y yo le vi.

Una noche, soñando, me elevé, me elevé, me elevé, iba para arriba, para arriba, venga a elevarme, elevarme, elevarme – No, no, no, no; en el túnel no, en el cielo, en la calle. Y era de noche, y yo vi que me elevaba, me elevaba (26). Me gustaba cómo lo soñaba, porque se iba muy bien.

  • Tan alto, tan alto subí, que sentía hormiguillas por las piernas.
  • Llegué hasta el final, y vi una nube que pasaba, era de noche, y en la nube venía un pájaro, parecía un pájaro real.
  • Precioso, era muy bonito, muy bonito.
  • Y luego, de pronto vi, otra nube que venía, y venía el padre Dios, así de medio cuerpo venía, y venía con una barba así blanca, y se me quedó mirándome, al mirarme causaba respeto, y me dijo: “Tú qué haces aquí, tú no debieras de estar aquí”.

No te habla, te transmite, y tú sientes dentro de ti como si te hablara, lo que yo estoy así hablándote, es como si lo sintieras dentro de ti, como si te transmitiera. Y entonces, cogí y me fui para abajo (muy rápido) y me quedé, digo: “Este es Dios Padre”.

Y dicen que nadie lo ha visto, pues yo lo he visto. XII – Y otra noche también, yo cuando hablaba así con el Señor, estaba un rato hablando, le dije: “Dios mío, cuánto me gustaría ver tu gloria”. A los pocos días, soñé que iba yo andando por la calle. Miré hacia el cielo y vi nubes, un grupo de nubes, y de pronto vi que se empezaban a mover y de ángeles, muchos ángeles, se convertían en ángeles.

Estaba el Señor en un trono; Jesús. Y entonces, los ángeles subían y bajaban alrededor de Dios; subían y bajaban, pero muchos ángeles, blancos, y era bonito de ver. Subir y bajar, subir y bajar, subir y bajar, como si estuvieran así como una corona; subían y bajaban.

  1. Y digo, digo: “Anda, le dije que quería ver su gloria, y me lo ha concedido”.
  2. Un día, antes de esto, leí yo La Biblia, y dice: “Veréis la gloria de Dios, los ángeles subir y bajar”.
  3. Y entonces, cuando me desperté, se me vino a la imaginación lo que yo leí en el ese: “Veréis mi gloria con los ángeles subir y bajar”.

Conforme lo leí, así lo vi. Ya no sueño tanto como antes, antes soñaba más. – Poco, desde que se ha muerto el abuelo. He soñado mucho, pero ahora no me acuerdo. : XIII – Entonces, una noche, soñé que venía Dios en una cruz, y al llegar a mí como una procesión, me miró y me echó unos ojos muy malos, y me fui yo corriendo de allí, me asusté.

  1. Entré en una casa y vi una caja de un muerto, y dije.
  2. Dios mío, eso es que a lo mejor muy pronto este hombre se va a morir”.
  3. Y así fue, a los pocos días se murió, y me ha quedado a mí remordimiento de conciencia.
  4. Y yo lloraba, y que no se me iba, no se me iba, y venga a llorar, decía: “Madre mía, qué mal me he portado yo con este hombre”.

Y luego me acordé, digo: “Madre mía, si yo le pedí que me concediera un piso, aunque tuviera que cuidar de un enfermo”. Pero yo en esos momentos no me acordaba. Nada más que no me dejaba en (paz, coger) la chica. Aunque fuera invierno, el balcón tenía que estar abierto, y algunas veces nos desvelábamos de tanto levantarnos, y yo pues claro, me atacaba ya los nervios.

  1. Y entonces, yo le pedí perdón: “Perdóname, Dios Mío, perdóname.
  2. ¿Por qué lo he hecho?.
  3. Perdóname.
  4. Ya sabes tú que este hombre era muy pesado, perdóname.
  5. Y entonces vi, una noche, que estaba el Señor crucificado en la cruz, y me bajó la mano así, como diciendo: “Estás perdonada”.
  6. Pero a mí no se me fue, yo seguía: “Perdóname Dios Mío, perdóname, cómo sabré yo si me has perdonado”.

Entonces soñé: XIV – Otra vez, que venía una procesión, que venía en un altar y vestido con una capa roja, y se paró delante de mí. Entonces bajó el Señor y vino frente a mí, y me dio un beso y dice: “Estáte tranquila, que estás perdonada”. Y entonces se me fue.

  1. XV – Otra noche; me elevé, me elevé, me elevé, porque yo me elevaba mucho, y subí arriba, y vi una nube oscura, y yo entré dentro de esa nube, y estaba todo oscuro, y había una pareja que estaba haciendo el amor.
  2. Entonces yo me quedé allí, y dije: “Madre mía, estas son personas que van en pecado mortal, están en pecado mortal y así mueren y están en la oscuridad”.

Siempre están en la oscuridad, y es que, en el cielo, es. por eso dicen que el cielo nunca se acaba. Es eterno, es como todos los días lo mismo, lo mismo, y no pasa el tiempo. Digo: “Ay, qué pena, esta pareja está en pecado mortal como si fuera una prostituta.

  1. Están en pecado mortal y no ven la luz del día, siempre a oscuras.
  2. Eso, pues después de casada.
  3. Todo esto yo se lo contaba a mi marido, digo: “Miguel, si supieras lo que he soñado esta noche.
  4. Digo: “Los que viven en pecado mortal, digo, los que se mueren en pecado mortal viven en la oscuridad, no ven la luz del día, viven en una nube oscura, todo oscuro”.

Y mi marido no me decía ni que no ni que sí; nada más que se callaba, me escuchaba y se callaba. XVI – Estaba yo en una casa, yo veía a un señor que estaba en la cama, y le miré yo así a los ojos, y yo veía mucha maldad en él; pero no era feo, era más bien presentable.

Vamos, que era guapo. Pues mira, tiene la cara, cómo te diría yo. en el billete de cien pesetas – En el billete de cien pesetas viene su cara. Y entonces, le vi que tenía mucha maldad en los ojos. Digo: “Uy, este hombre es muy malo, qué maldad tiene en los ojos. Esta persona qué mala es”. Y entonces cogió y se levantó de la cama y se convirtió en gnomo, y se fue por debajo de la puerta.

Y entonces cogí yo y abrí la puerta para verlo, y le vi que iba, e iba otro ser más pequeño detrás de él e iba cojeando (27), y le seguía – Si, era humano, pero bajito, e iba cojeando. Iba como, como un tullido. Digo: “Éste es. éste es el diablo y ése es un, otro demonio que le seguía a él”.

XVII – Un sueño que tuve, que vi a Jesús; era muy hermoso, tenía el pelo más bien rubio, pero no tenía barba ni nada, y llevaba muchas ovejas, iba de pastor, y entró por una puerta. Y entonces yo dije: “Dios Mío, vuelve la cabeza que te vea, vuelve la cabeza”, en el sueño, y cogió y volvió otra vez la cabeza para que le viera.

Y me dio a entender, dice: “Yo soy vuestro pastor, vosotros mis ovejas. Mis ovejas me conocen a mí, yo os guío”. Eso es lo que me dio a entender ese sueño cuando me desperté. VOCES Digo: “Miguel, hay muchas voces que me llaman. Yo no sé por qué me llamarán, pero no me hablan, nada más que me llaman (28)”.

  1. En el Puente de Vallecas, en casa de mi suegro.
  2. Y sentí: “Pepa, Pepa”.
  3. Y luego me enteré al otro día, que se había muerto la madre de la casera, y digo: “Anda, pues eso es que me ha llamado”.
  4. Ya viviendo aquí en Móstoles, las voces las seguía oyendo, y una vez, en la noche, estaba yo durmiendo, y me desperté.
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Sentí que de pronto (tiraban) de la colcha y me desperté, y noté una mano que me corría así por la pierna. Entonces yo cogí, y metí la mano a ver si la cogía, y entonces desapareció la mano. Digo: “Ésta es la mano de un difunto”. No me asusté. A lo primero sí me asustaba, pero yo no me asusté.

De las voces no; yo me asusté cuando oí a mi suegro. – Ya de mayor. (28). – Yo sentía voces antes del abuelo, pero es que el abuelo. Bueno, yo, unas veces creía, otras no creía; estaba yo revuelta. Digo: “Pues si yo creía, a qué viene esta duda de sí creo o no creo.”. Entonces cuando fui a misa, como hablaba yo con Jesús le dije: “Mira, yo no sé lo que me pasa, unas veces creo y otras no creo.

Sácame de esta duda”. Digo: “Si de verdad existe el otro mundo, déjame oír a mi suegro. Y entonces creeré definitivamente de que hay otra vida”. Una noche, acostada, estaba yo despierta y sentí los pasos de un hombre y yo creía que era en la calle, que arrastraba el pie y pasaba.

Y digo: “Por ahí pasa un hombre, por debajo del balcón”, y sentí que pasaba un hombre. Venga a arrastrarse, venga a arrastrarse. Digo: “Cuánto tarda en pasar, pues si ya hace rato que está pasando”, y entonces me daban ganas de levantarme y mirar por el balcón a ver quién era. Pero no me moví de la cama.

Y entonces eran los pasos del abuelo, que arrastraba un pie al andar. Primeramente oí decir: “Déjame, yo no he hecho nada, yo no he hecho nada, déjame en paz que yo no he hecho nada”. Digo: “Si esto es el abuelo”. Se conoce que le empujaban: “Llámala, llámala”.

  1. Y decía: “Yo no he hecho nada, yo no he hecho nada.
  2. Dejarme en paz”.
  3. Y se conoce que había otro ser con él, como si dijéramos un ángel vigilando lo que está permitido hacer, como si tuviera un guardián.
  4. Eso, a la vez que me llamaban.
  5. Mi marido se quedaba siempre en la cocina leyendo, y digo: “Miguel, ¿me has llamado?”, Y: “Yo no te he llamado” y así se quedó.

Pues eso es el abuelo, y ya no sentí sus pasos. Y entonces, se lo dije al abuelo Miguel, digo: “Miguel he sentido a tu padre, he sentido sus pasos, y le he oído decir; déjame en paz, yo no he hecho nada, yo no he hecho nada”. Y entonces todos los días lo oía: “Pepa, Pepa”.

Mira, me entraba un cangui, Y muchas veces, para pasar a mi alcoba tenía que pasar a por la alcoba de él. Si salía a la calle, no quería entrar a la casa del miedo que tenía. Entonces, estaba yo hablando a veces con alguna vecina en la escalera, y entonces tenía yo abierto el cerrojillo de la puerta porque salía fregando el suelo, y muchas veces pues hablaba con ella, y sentía el cerrojillo de la puerta hacer: “Riiiiin, riiiiin” como diciendo que deje de hablar y que pase, porque era un hombre exigente y me estaba diciendo que pase, que ya está bien.

Entonces yo entré. Y otras veces fregando el suelo, pues en la puerta de la cocina, quería yo así abrirla para fregar por detrás y no podía; la tenía sujeta, y no podía abrir la puerta y de pronto hizo la puerta y se abrió sola. Digo: “Eso es el abuelo que está aquí”.

  • Y otra vez, tenía yo unas palmeras muy grandes en el y las palmeras se movían y se movió, como diciendo: “Que estoy aquí”.
  • Claro que tenía miedo,
  • Es que me llamaba de día y de noche: “Pepa, Pepa”.
  • Y un día, estaba yo limpiando los cristales, cuando vinieron por detrás y me cogieron así Y dije yo: “Esto es el abuelo”.

Y otra vez, tenía yo una jarra de agua y tenía yo un pañito tapando la jarra, y cogió el paño, como el que tira y: “Rrruuuuuuuuuu” y se quedó al final de la mesa. Y no había nadie más que yo, y yo no tiré. Como diciendo: “Que estoy aquí”. Otra vez, al entrar a la cocina, estaba yo vestida de negro por él, llevaba luto, como el que se moja la mano y te hace: “¡Chas!” me cayó las gotas así en la cara y en el jersey negro, digo: “Pero si estoy yo sola; este es el abuelo que me ha echado agua”.

El cerrojillo del balcón, la hebilla pues hizo así la hebilla. Se levantó y hizo: “Run, run, run” (es decir; que se movía). Una vez, me fui a la iglesia y estaba tu madre mala y no fue al colegio. Y le dije yo, digo: “No te muevas de la cama que está calentita”, y cuando vine dice: “Mamá, que yo tengo miedo”, digo: “¿Por qué, hija?”.

Dice: “Porque se ha levantado la cortina, sola”. Y yo para quitarle el miedo, digo: “Hija mía, si es que hace mucho aire y está el balcón abierto y se ha movido la cortina, pero no pasa nada”. Pero yo sabía que era el abuelo. Una noche, lo que sí vi yo; una sombra que pasaba así por delante de mí, y la, y así la,

  • Del armario de la habitación y se pasó para la pared.
  • Y oía decir a la Pepi: “Mamá, he visto una sombra”.
  • Y dijo la Loli: “Yo también, cállate”.
  • Y entre mí dije: “Y yo también la he visto”.
  • No hacía más que llamarme de día y de noche, y cuando ya le iba oyendo menos; se iba elevando y decía: “Pepa, Pepa”, digo: “Ya se está yendo”.

Y la voz la sentía más lejos, y más lejos, y yo no lo volví a ver más, pero pasé mucho miedo. – Pues por lo menos diez o quince días. Una vez, iba yo a la farmacia y oí que se había caído una mujer en la panadería. Entonces, la pasaron dentro y estaba echando sangre y yo decía: “Dios Mío, se ha caído una mujer y yo no la puedo hacer nada, que no la haya pasado nada, ponía buena”, digo: “Cura el mal que se haya hecho”.

Y decían: “No se le corta la sangre, pásala para dentro”. Y para reanimarla, bebida la dieron. Dicen: “Parece que está mejor”. Y entonces cuando salgo de la farmacia digo: “¿Qué ha sido de la mujer?”, y dicen: “Parece que se ha puesto buena, se le ha cortado y se ha puesto buena”. Y digo: “Pues eso es que Dios me ha escuchado”.

Una vez se murió un vecino mío y dice: “Pepa, ¿sabes quién se ha muerto?”, dice: “Se ha muerto el Amable”. Digo: “No me digas, Miguel”. Dice: “hay que ir y dar el pésame”, digo: “Pues sí que hay que ir, vamos ahora mismo”. Y cogí y fuimos y le dimos el pésame, y le dije yo: “Reza a Dios por él; pide por el descanso de su alma”,

  • Dice: “Yo en esas cosas no creo”.
  • Digo: “Pues haces muy mal en no creer, porque los muertos no mueren, el alma no muere, muere la materia, pero el alma existe.
  • No te preocupes que yo pediré por él”.
  • A los dos días o así, sentí una voz: “Pepaaaa”, y dije yo: “Miguel, cómo tenía la voz el Amable?”.
  • Dice: “La tenía muy ronca”.

Digo: “Pues entonces ha sido él quien me ha llamado”. – Nada más que me llamaban, porque yo les decía: “Háblame y dime que es lo que quieres”, y nunca, nada más que llamarme y llamarme, muchas voces. Y una vez digo: “Padre, he visto a madre”, se lo pedí yo al Señor.

  • Y la vi como se murió, y digo: “He oído al Andrés, me ha llamado”.
  • Y dice: “No te preocupes, hija, que cuando yo me muera te llamaré”, pues cuando se murió, me llamó.
  • Porque es que todo lo que le pedí yo al Señor me lo concedía, yo no sé por qué, si era porque me quedaba un rato hablando con él. no sé.

Pero yo le pedía algo y me lo concedía, a los dos o tres días ya lo tenía lo que le pedía. Y de la noche a la mañana, la vi, y me entró como un gustillo, no me dijo nada; estaba mirándome y de pronto iba desapareciendo; de abajo a arriba. Iba desapareciendo, desapareciendo.

Hasta que desapareció. Y otra vez le dije: “Dios Mío, cuánto me gustaría oír a mi hermano Andrés”. Y estando peinándome y oí como si dieran un golpe en el balcón, y el abuelo Miguel estaba en la cama, y digo: “Es como si alguien hubiera entrado”, y oigo: “Pepa”, y digo: “Esa es la voz de mi hermano”, porque tenía una voz muy fuerte.

Y yo le contaba al abuelo todas estas cosas, y cuando se murió el abuelo, que estaba yo en tu casa, le dije: “Mira, Miguel, si estás aquí conmigo házmelo saber”. Pues tu madre, que yo dormía en su cuarto, fue a por mi desayuno y cerró la puerta, y yo los pasos de tu madre los conocía, y entonces el pomo de la puerta: “Rruuuuuu” y se abrió la puerta, no entró nadie, y digo: “Este es Miguel, que lo presentí”.

  • A los pocos días, cuando me acostaba yo por las noches en la cama, le presentía yo que estaba acostado a mi lado, y había veces que me hacía volver la cabeza.
  • Y una de las veces, que te fuiste tú, me acosté en tu cama y por la mañana, el abuelo y yo de cariño me llamaba pedorrina y yo a él le decía pedorrete, y estando en la cama le sentí decir: “Pedorrina” con cariño y digo: “Éste es él”.

Como diciendo: “Que estoy aquí contigo”. Y estando en Móstoles muchas veces yo le decía: “¿Estás aquí conmigo?”. Y daba en los cristales “chasss”, o unos listones de tablas que tenía allí el tío Ricardo hacían “chassss”, se levantaban y volvían a caer.

  1. Un día le oí decir, cuando el chico no se quería levantar, porque él es muy perro para levantarse, le dijo su padre: “Venga que me voy, que yo no te espero más, que me voy que se hace tarde.
  2. ¡Ahí te quedas, yo me marcho!” Y se fue, Y entonces, se conoce que el abuelo le iba a hacer algo para que se levantara, asustarle o algo, pues oí decir al abuelo: “Déjame si yo no he hecho nada, yo solamente quería ayudar”, digo: “Éste es Miguel”.

Y entonces le dije a la Loli: “Loli, ¿se ha ido Ricardo?”, y dice: “Anda, pues si hace mucho que se ha ido”, digo: “Pues entonces ha sido tu padre”. Una vez, oí una voz muy cariñosa, muy cariñosa. Se conoce que como pido mucho por ellos, pues vienen a mí como diciendo que pida por ellas, o a darme las gracias por haber pedido por ellas, digo yo, algo será.

  • Cuando se murió el abuelo dejaron de oírse las voces; no he vuelto a oír ninguna voz.
  • Se conoce que el abuelo diría: “Dejarle en paz que ella os oye, dejarle en paz”, no he vuelto a oír ninguna voz.
  • Todas las voces que oía eran de madrugada.
  • Una vez, estaba yo sola en el salón de tu casa y tú arriba estudiando y oí respirar como si se ahogara alguien, digo: “Aquí hay un alma que se está ahogando”, y entonces yo tranquilamente, sin miedo y sin asustarme, dije: “De parte de Dios te pido, dime qué quieres y a lo que vienes; háblame”.

Entonces, se cayó y luego empezó otra vez y dije yo: “Si no me hablas y no quieres nada de mí, márchate a hacer algo”, y entonces desapareció. VISIONES I – Yo me gustaba ir mucho a la iglesia. Entonces había una capilla (allí en el Santo Ángel) que era una iglesia, y yo iba allí, a la capilla, ya casada, y había en el altar un pario (30), y un día,

Siempre tenía la costumbre de quedarme un rato allí, después de la comulgación, hablando así con el Señor de mis pensamientos, de mis cosas. sintiendo (que estaba conmigo); entonces hice así, y levanté la vista, y me fijé en la Virgen y vi que tenía al niño en su regazo, y vi cómo la virgen mecía al niño; hacía así, venga a mecerle, venga a mecerle.

Y yo digo: “¡Uy!, si está la Virgen meciendo al Niño”. Pero no se movía nada más que el niño. Y había un viejecito allí que iba todos los días al terminar la misa, y le dije yo: “Mire usted a la Virgen y al niño”, y lo miraba. Y digo: “¿Ve usted algo?, y dice: “Yo no veo nada”.

  • Digo: “¿No ve usted ahí que la Virgen está meciendo al niño?”, dice: “No, no veo nada”, solamente lo veía yo.
  • Y entonces se fue, y me quedé yo allí sola mirándolo.
  • Y entonces el párroco, que tenía mucha confianza con todos nosotros.
  • Pues fui allí, y me dijo: “¿Qué te pasa?”, digo; “Padre, estoy viendo a la Virgen que está meciendo al Niño”.

Dice: “¿Y por qué lloras?”, y digo: “No sé por qué lloro”. Dice: “¿Te hace daño?”, digo: “No, no me hace daño, pero me pongo a llorar. Se lo he preguntado al viejecito ese que viene todos los días, y me ha dicho que él no lo veía, y yo sí lo veo. Pero el no lo ve y yo no sé por qué”.

  • Dice: “Mira, esas cosas no todo el mundo lo ve; lo ve nada más quien quiere Dios.
  • No es malo que lo veas, el ya no lo ve pero tú sí, todo el mundo no lo ve”.
  • Y así se quedó.
  • II – Y otra vez, a mí me tiraba la iglesia de santo Ángel, y hay ángeles alrededor del altar que luego quitaron, y ahí hay un Jesús de Nazareno muy alto, muy hermoso.

Y siempre cada vez que comulgaba, me iba allí un rato. Me estaba con él, y le contaba todos mis problemas, y le decía yo cosas y le hablaba yo cosas. Y entonces, una de las veces que estaba yo hablando con él, le vi que su cara se transfiguraba, se ponía su cara guapa, muy hermoso y decía yo: “Dios Mío, pero qué hermoso eres, qué hermoso eres” Y ya esa cosa iba desapareciendo y le decía yo: “No te vayas, no te vayas”, y volvió otra vez y entonces me transmitió; no te habla, te transmite, lo sientes dentro de ti; lo que te habla lo sientes dentro de ti, pero sin oír su voz.

  • Me dijo: “Mira lo que sienten los ángeles por mí, todo se le hacen poco”.
  • Todo lo que sienten los ángeles, digo los santos, todo su sufrimiento, se les hace poco para él.
  • Dice: “Lo que sienten los ángeles, los santos, por mí se les hace poco.
  • Y dice: (” El por qué me adoran los ángeles” ), como diciendo porque soy su Dios.

Entonces eso desapareció. Y entonces yo fui a casa, yo a la entrada de casa del abuelo tenía yo un Jesús de Nazareno, y entonces cogí y estaba fregando los cacharros, y estaba pensando en lo que me había pasado, y parecía como si me empujaran, que fuera otra vez donde estaba Jesús.

Entonces yo fui a Jesús, y me quedé mirando y otra vez le volví a ver y me dijo: “Despréndete de las habladurías porque no traen nada bueno”, y ya, ahí ya se terminó. Y entonces yo pensaba esas cosas. III – Me dijo mi chica: “Mamá, vamos a ir a Santa Juana”, digo: “¿Dónde es Santa Juana?”, dice: “Es a las afueras de Móstoles, en el campo.

Van a ir todos los Scauts y nosotros también. Y vamos a comer allí en el campo”. Hacía un sol divino, hacía muy buen día. Y había, cuando llegamos, aquello parecía una romería, había de otros Scauts, estaba la religión católica, la religión de María. Había mucha gente.

Y ya comimos y eso, y dijo: “Mamá, ¿quieres ir a ver la ermita de Santa Juana?”, que son de monjes en clausuras, digo: “Pues sí que me gustaría verlo” y se vino una amiga, Ana Mari, de los Scauts y fuimos, y estuve viendo allí a Santa Juana. Y yo estaba así mirando y dijo mi hija a la amiga: “Vamos a dejar a mi madre sola” y se fueron al fondo de la capilla.

Y dice: “Mamá, hay aquí un Jesús de Nazareno, a ti que te gusta tanto, ¿lo quieres ver?”. Y me llevó en la silla de ruedas, y dice: “Vamos a dejar a mi madre sola”. Entonces se retiraron, y me quedé yo allí sola, y nada más ver a Jesús, aquello estaba oscuro, y dije yo: “Ay, Jesusito mío, si apenas te veo la cara”.

  • Entonces nada más decir eso, salió fuego de él, llamas todo alrededor de él, y yo diciendo: “¿Qué veo, esto son cosas de mi vista, son cosas de mi vista”.
  • Y entonces moví la cabeza para otro lado, y lo seguí viendo eso eran llamas, llamas corrientes.
  • Entonces me acordé de Moisés que subió arriba donde Dios Padre, y vio una zarza ardiendo, y nunca se quemaba, bueno pues esto era lo mismo; no quemaba ni daba calor, nada más que mucha llama.

Digo: “Madre mía, y esto qué quiere decir. Si yo nunca había visto esto”. Nos fuimos de allí, y yo no le dije nada a la Loli. Y otro día pensando digo: “Ay, esto es la llama de amor de Dios”. Y dije: “Loli, mira lo que me ha pasado”, Y dice: “Mamá, ¿y eso qué quiere decir?”, digo: “Eso es la llama del amor de Dios que tiene por todas sus criaturas”, y dice: “Anda, mamá, que tienes unas cosas, eso son cosas tuyas”.

  • Digo: “Que sí, Loli, que ese es el amor de Dios que tiene por todas sus criaturas, que decimos que Dios nos ha abandonado, y que no nos quiere Dios, digo: “Y Dios si quiere a todo el mundo, y es tan grande su amor, que el fuego lo abrasa”.
  • Y entonces el párroco de allí, pues iba todas las semanas a casa y me llevaba la comunión,

Y dice: “Ese es el amor que Dios tiene por todas sus criaturas. Eso lo vio un santo (.). IV – Una noche, me acosté y vi que mi alma se me desprendió del cuerpo, y miré yo así y vi al abuelo que estaba al lado mío, mirando así hacia mí, durmiendo y me vi yo mi otro cuerpo, que estaba durmiendo boca arriba.

  1. Y yo veía la habitación, todo lo de la habitación; el armario, la ventana, toda la alcoba.
  2. Y yo decía: “Miguel, Miguel despiértate y mira lo que me pasa.
  3. ¡Pero despiértate Miguel, Miguel!.
  4. Yo le llamaba a voces, pero se conoce que era mi espíritu o mi alma y él no me oía, porque si le hablo en cuerpo él me oye.

Y yo: “¡ Pero Miguel, Miguel, mira lo que me pasa! Y Miguel no se enteraba, y yo me veía que flotaba. Y entonces, ya cogí y todo mi cuerpo hizo: “Yuuuuu” y me metí en mi cuerpo, y me metí a dormir (31). Dice: “Me tienes que hacer caso y prometérmelo, que esto es para la santidad.

Todos los regalos que te está haciendo Dios, son para la santidad (30)”. Y entonces yo contesté rápida: “Padre, yo no soy santa. Yo peco mucho(32)”. V – Y una noche, yo me acosté viendo la película. Pero yo no sé qué tiene la tele, que a mí me relaja y me duermo, y cuando me desperté digo: “¡Carajo, qué rabia me da, ya no sé cómo termina la película, ya me he vuelto a dormir!”.

Y entonces según estaba abriendo los ojos, vi dos ángeles, digo: “Si son ángeles”. Había dos ángeles; uno así enfrente de la cama y el otro en la ventana, y me miraban. Y el de la cama me hace: “Sshhhhhhhhh”, y era bello, bello, bello, muy guapo, nunca había visto en mi vida cosa igual; era hermoso, y parecía que tenía cara de mujer; muy bello, nunca había visto ni artista ni nada así.

Nunca había visto una cara tan bella como esa. El otro no era tanto. Entonces hice yo así, y abrí los ojos y él desapareció, yo le buscaba con la mirada a aquél porque era muy bello. Entonces hice así, y miré al otro porque no le veía, y el otro no hacía más que mirarme y yo le miraba a él. Porque me hizo así para que me callara, que yo le iba a preguntar qué ángeles sois, porque (hay ángeles, arcángeles, ángeles de san.) yo le hubiera preguntado qué ángeles sois.

Pero no me quería hablar, hizo: “Sshhhhh”. El otro no hacía más que mirarme, no era tan bello. Tenía cara de hombre. – No, los ángeles no tienen alas, todo vestidos de blanco. Nada más que eran blancos, totalmente blancos. – No, eran como tú, yo los vi con cuerpos, nada más que blancos; no se transparentaban.

  • Entonces le miré y miré al otro; me quedé mirándolo y me miraba, y de pronto hizo así: “Shhhh”.
  • Y desapareció.
  • Y yo digo: “¿Qué hago?.
  • Me han dicho que no diga nada, ¿se lo digo a la Loli o no se lo digo a la Loli?”, porque yo estaba deseando de desahogarme.
  • Y dice: “Venga, mamá, que se hace tarde”, y digo: “Loli, siéntate un momento.

Esta noche he tenido visita”, dice: “¿Cómo visita?”, digo: “He tenido dos ángeles en mi habitación, muy hermosos, tenían unas caras divinas y uno me decía así: shhhh”. Y dice: “Entonces, mamá, yo fui a abrir la puerta y vi que tú tenías la cara así vuelta y cogí y cerré”.

  • Y digo yo, que entonces a lo mejor en ese momento, me dijo el ángel que no hablara (porque a lo mejor es ella que viene y te va a oír ).
  • Digo yo, no sé.
  • Y entonces cuando yo se lo conté al padre éste, me dijo: “Pues eso te quería decir que no contaras nada, que te lo callaras”.
  • NOTAS II PARTE) (17) Fericgla, Josep Mª, “Bases para entender la prospectiva de la religión”, La religiosidad popular: antropología e historia, Vol.1, Barcelona,1989 (pp.587-595) (18) Aarne, Antiy y thompson Stith; Los tipos del cuento folklórico, una clasificación (2ª ed.), Helsinki, 1995.

(19) Testimonio extraído de La punta del Arco iris, trabajo realizado por los alumnos del cuarto curso de “Humanidades Sénior” y José Manuel Pedrosa, Alcalá de Henares. (21) Christian, Jr.W.A.; Apariciones en Castilla y Cataluña (S-XIV y XVI), Madrid.1990.

22) Roma Riu, Mª Josefa; “Centralidad-marginalidad, ortodoxia-heterodoxia. Una aproximación al fenómeno de las apariciones urbanas”, La religiosidad popular: Antropología e Historia, Barcelona, 1989 (pp.517-527). (23) Tanto esta imagen, como otras que también encontramos en “sueños”, tienen conexión con las narraciones que hay en La Biblia a cerca de la vida de Jesús.

Es decir, La Biblia se incluye también como uno de los modelos de los que ya hemos hablado. Los sueños V, VIII, IX, y XII también hacen referencia a dicho texto. (24) Es un tópico cultural (no exclusivo de Occidente) el ascenso al cielo a través de un túnel estrecho.

25) Este sueño tiene mucha relación con las visiones de la gente de Ezkioga. Es un hecho muy común ver a la Virgen en un entorno natural como por ejemplo un valle o un cerro. Mi abuela lo utiliza además para reforzar su fe. (26) Las elevaciones están relacionadas con el misticismo y con una fuerte espiritualidad.

(27) Los diablos cojos son un elemento folklórico en nuestra cultura y también en las literaturas y mitologías europeas. Un ejemplo de ello es la novela del S-XVII titulada El diablo Cojuelo, escrita por Veléz de Guevara. Para más información sobre estos espíritus cojos o anómalamente calzados, véase François Delpech “Camino del infierno, tanto anda el cojo como el viento.

  • Monosandalisme et magie d’amour”, en Enferset damnations dans le monde hispanique et hispano-american (Actes du colloque Internatianal) eds.J.P.
  • Duvis y A.
  • Molinié-Bertrand, Paris, 1996.
  • 28) Sobre la creencia de espíritus y almas que habitan en el purgatorio, ya hemos hablado anteriormente.
  • Para más relatos sobre este tema, véase La punta del Arco Iris, ya citada.

(29) Al decir “el abuelo” se refiere al padre de su marido. (30) Una tela cuyos bordados contienen motivos religiosos. (31) Lo que nos cuenta Pepa en su relato IV no es una visión, sino un “vuelo mágico”. Ella lo coloca ahí porque intenta contarme sus visiones por orden cronológico, y esta experiencia la tiene entre la tercera y cuarta visión (que en nuestro orden corresponde a la quinta).

  1. Los vuelos mágicos son propios de los místicos y chamanes.
  2. En Centroamérica y en el centro de África, los chamanes mediante ritos y elementos mágicos, consiguen entrar en trance, y desprenderse de su cuerpo para viajar a otros lugares o para luchar contra espíritus.
  3. A veces, llevan la misión de curar a aquellos que se lo piden.

Santa Teresa de Jesús también tuvo experiencias de este tipo cuando entraba en éxtasis. (32) El no quiere decir que ella sea santa, sino que todas sus experiencias son regalos que le hace Dios para guiarla hacia la santidad. Por tanto, si ella lo desea, según su guía espiritual, debe cumplir las leyes de Dios y acogerse a su doctrina de caridad y de hacer el bien.

  1. BIBLIOGRAFIA Cardoni Franca, Alida; “Aspectos de la religiosidad en las mujeres de la clase popular residual”, La religiosidad popular: antropología e historia, Carlos Álvarez Santaló, Mª Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Vol.
  2. I, Barcelona, ed.
  3. Anthropos, 1989 (pp.547-587).
  4. Christian, W.A.; Las visiones de Ezkioga, Barcelona, Ed.

Ariel, Christian, W.A.; Apariciones en Castilla y Cataluña (S-XV y XVI), Madrid, Ed. Nerea, 1990. Fericgla, Josep Ma; “Bases para entender una prospectiva de la religión”, La religiosidad popular: Antropología e historia, Carlos Álvarez Santaló, Mª Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Vol.

I, Barcelona, ed. Anthropos, 1989 (pp.587-595). García García, José Luis; “El contexto de la religiosidad popular”, La religiosidad popular: Antropología e historia, Carlos Álvarez Santaló, Mª Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Vol. I Barcelona, ed. Anthropos, 1989 (pp.19-30) Maldonado, Luis; Religiosidad popular.

Nostalgia de lo mágico, Madrid, Ediciones Cristiandad, 1975. Mandianes Castro, Manuel; “Caracterización de la religiosidad popular”, La religiosidad popular: Antropología e historia, Carlos Álvarez Santaló, Mª Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Vol.

  1. I, Barcelona, ed.
  2. Anthropos, 1989 (pp.44-45) Muñoz Fernández, Ángela; “El milagro como testimonio histórico”, La religiosidad popular: Antropología e historia, Carlos Álvarez.
  3. Santaló, Mª Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Barcelona, ed.
  4. Anthropos, 1989 (pp.164-186) Pedrosa, J.M.
  5. Y Alumnos de cuarto curso de “Humanidades Sénior”; La punta del arco iris (leyendas y tradiciones de Alcalá de Henares y alrededores).

Universidad de Alcalá de Henares. Roma Riu, Ma Josefa; “Centralidad-marginalidad, Ortodoxia-heterodoxia. Una aproximación al fenómeno de las apariciones urbanas”, La religiosidad popular: Antropología e historia, C. Álvarez-Santalo, M a Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Barcelona, Ed.

Anthropos, 1989 (pp.517-527) Ruiz Domínguez, Juan Antonio; “El demonio y los endemoniados en la Castilla del S-XIII” La religiosidad popular: Antropología e historia, Carlos Álvarez Santaló, Mª Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Vol.II, Barcelona, ed. Anthropos, 1989 (pp.411-422). Segura Graino, Cristina; “Fuentes para entender la religiosidad de las mujeres”, La religiosidad femenina, S-VIII-XVIII.

Madrid, Colección Laya, Asociación cultural Al-Mundayna, 1986 (pp.11-17) Valdivieso Ovejero, Rosa Mª; Religiosidad antigua y folclore religioso en las sierras riojanas y sus aledaños. Biblioteca de temas riojanos, Logroño, Instituto de estudios riojanos.1991.

  • Velasco Maillo, Honorio; “Las leyendas de hallazgos y de apariciones de imágenes.
  • Un replanteamiento de la religiosidad popular como religiosidad local” La religiosidad popular: Antropología e historia, Carlos Álvarez Santaló, Mª Jesús Buxó y Salvador Rodríguez (Coords.) Vol.
  • II, Barcelona, ed.
  • Anthropos, 1989 (pp.401-411) Otras obras de consulta general Actas do congresso internacional de Fátima.

Fenomenología e teología das apariçoes., (9-12 de outubro de 1997), Santuario de Fátima, 1998. Muñoz Fernandez, Angela; Acciones e intenciones de mujeres en la vida religiosa de las S-XV y XVI, Dirección general de la mujer, comunidad de Madrid 1995. Pedrosa, J.M.; Entre la magia y la religión: oraciones, conjuros, ensalmos, Biblioteca mítica, ed.

¿Qué significa soñar con la voz de tu ex novio?

Interpretaciones de soñar con tu ex – ¿Cuál es el significado de los sueños? ¿Qué significa soñar con un ex? En primer lugar, es normal que te hagas estas preguntas si en tus sueños aparece tu ex pareja. Y es que siempre que una relación termina es posible que algunos temas hayan quedado sin solucionar y te gustaría hacerlo, pues ha sido una experiencia vital en tu vida.

Esa persona ha significado mucho para ti. Por lo tanto, soñar con tu ex no es tan extraño, pero, ¿qué significa en realidad? Hay que tener en cuenta que soñar con un ex puede tener varias connotaciones dentro del significado de los sueños. Puede indicar nostalgia, un proceso de duelo por la ruptura o el conflicto interno de inseguridad después de haber roto la relación.

No obstante, para analizar en profundidad qué significa soñar con tu ex, debemos observar qué factores aparecen en el sueño. Pero antes de continuar, queremos recordar que la interpretación o significado de los sueños no tiene las suficientes bases empíricas como para dar una respuesta a ciencia cierta.

See also:  Como Se Hace La Circuncisión En La Biblia?

¿Qué significa soñar que alguien te habla y no le entiendes?

Soñar con no entender el idioma: tus problemas de comunicación Soñar Con La Voz De Alguien Por Telefono También son habituales los sueños en los que te encuentras en un y no logras hacerte entender. Soñar con no entender el idioma es un sueño que habla de tus problemas de comunicación. ¿Te sientes incomprendida? Descubre en nuestro de sueños qué significa soñar con no entender el idioma.

¿Qué significa soñar con una persona con la cual ya no hablas?

De acuerdo con expertos, soñar con una persona a quien no le hablamos es uno de los sueños más comunes. Mientras que desde la perspectiva del psicoanálisis, es el reflejo de las emociones que experimentamos hacia esa persona, a pesar de no entablar una conversación en la vida real.

¿Qué significa soñar con un teléfono celular?

El celular es uno de los objetos más utilizados en la actualidad. Soñar con este dispositivo está relacionado con conectarse con creencias, lugares y personas. – Conocé el significado de soñar con tu celular Según los expertos, el hecho de soñar con un celular está relacionado con la conexión que tienen las personas con creencias, lugares y personas. Esto sugiere que el soñador tiene tienes un apego emocional fuerte y miedo de alejarse.

¿Qué significa soñar con un ex que te habla por teléfono?

Qué pasa si sueño que hablo con mi ex – Si en tu sueño te visualizas hablando con tu ex, o que esta persona habla delante de ti, se puede interpretar como que quizá tengas miedo de volver a empezar una relación romántica con cualquier otra persona, no necesariamente tiene que ser tu ex.

¿Qué significa soñar con el teléfono?

Soñar con un teléfono: la comunicación es la clave Soñar Con La Voz De Alguien Por Telefono Algunos sueños parecen irrelevantes porque tienen como protagonistas objetos cotidianos que estamos acostumbradas a utilizar. Es el caso de soñar con un teléfono, un sueño que habla de cómo te comunicas con los demás. Descubre en nuestro todos los significados de soñar con un teléfono.

¿Qué significa que te llamen por tu nombre mientras duermes?

Hola buenas noches, con frecuencia suelo escuchar voces tanto de hombres como de mujeres y en raras ocasiones de niños llamarme por mi nombre, esto sucede casi siempre cuando estoy acostada aún sin llegar al sueño, otras veces me despiertan casi como si fueran una alarma en horas de la mañana, en este caso hoy siendo las 6 de la mañana sentí cuando un hombre me dijo ya todo está hecho y me lleno por mi nombre, casi siempre suelo contestar entre dientes nunca lo hago de la manera normal, como se debe responder, me preocupa por qué es casi a diario que me sucede, la verdad me siento algo preocupada, por qué si bien es cierto siento una sensación de miedo cada vez que los escucho, y me considero una mujer sana mentalmente, estoy activa y laboralmente igual, quiero saber esto a que puede asociarse.

Quiero su ayuda, gracias. Ya que a las personas que le he comentado esto me. miran con cierto escepticismo. Mejor respuesta 21 MAY 2020 · Esta respuesta ha sido útil para 78 personas Estimada por lo que comentas podría ser parálisis del sueño, te puedes mover cuando escuchas las voces? este trastorno del sueño se presenta con alucinaciones auditivas y sensoriales como voces, ver cosas o sentir que te toca, por lo general se produce por período de estrés emocional.

Cualquier duda me puedes contactar saludos cordiales Gabriel Malina Psicólogo en Providencia 695 respuestas 2713 votos positivos Contactar ¿Te pareció útil? ¡Gracias por tu valoración!

¿Qué significa escuchar la voz de un familiar?

Información básica sobre la escucha de voces Texto publicado por Hearing Voices Network en junio del 2003. Nota de la traducción (y aprovechamos para dar las gracias desde Primera Vocal a las dos personas que nos han ayudado): Este texto ha sido traducido del inglés al castellano de manera bastante literal con la intención de mantener la mayor fidelidad posible, por ello aparecen expresiones con las que nosotros/as no nos sentimos agusto, tales como «enfermedad mental».

  • La mayor parte del material se ha obtenido del trabajo realizado por Sandra Escher, investigadora de la Universidad de Maastricht, Holanda, e investigadora adjunta de la Universidad de Inglaterra Central y Marius Romme, profesor de psiquiatría social en Maastricht, Holanda, y profesor visitante de la Universidad de Inglaterra Central.
  • Estamos agradecidos y agradecidas a John Robinson y el servicio de Deptford de Escucha de Voces por permitirnos utilizar los claros e informativos folletos de su sitio web:
  • Este libro ha sido compilado y editado por Julie Downs y Chris Stirk.
  • Introducción

Muchas personas escuchan voces que no son percibidas ni como pensamientos, ni pensamientos en voz alta ni provenientes de personas de su alrededor. Sin embargo, las «voces» (técnicamente conocidas como alucinaciones auditivas ) de los escuchadores son experiencias reales y no imaginarias, a pesar de que otros u otras no puedan oírlas.

La gente que escucha voces puede escuchar o una o varias voces. La voz o las voces pueden ser agradables y «buenas» o desagradables y «malas». Algunas personas pueden escuchar una mezcla de voces «buenas» y «malas». A veces, las voces «buenas» se transforman en «malas» y viceversa. Las voces, tanto cuando aparecen como cuando paran, empeoran o mejoran, suelen tener un patrón.

Las voces normalmente aparecen –o empeoran– cuando quien escucha la voz sufre ansiedad por diversas preocupaciones cotidianas. La ansiedad proviene de acontecimientos cotidianos, como la pérdida de un familiar, pareja, amigo o amiga, o el aniversario de ese evento.

También puede provenir de una mudanza a un sitio nuevo o un cambio de trabajo, también al enfrentarse a una situación poco familiar, como una entrevista. Lo que las voces dicen puede estar relacionadas con lo que le está sucediendo al escuchador de voces en el presente (o recientemente) o bien con algo sucedido en el pasado.

A los escuchadores de voces les puede resultar de ayuda compartir su experiencia con otro escuchador de voces que ya haya logrado lidiar con ellas así como con amigos, amigas o con una persona formada. Saber que las voces llegan y se van siguiendo un patrón y que hay formas de hacer que resulten menos fuertes o menos intrusivas puede ser de gran ayuda.

  • Hay estudios que han demostrado que ciertas drogas psiquiátricas pueden ser efectivas a la hora de hacer que las voces paren o sean menos fuertes o intrusivas.
  • Otros estudios han demostrado que hablar sobre las voces puede ayudar también.
  • La mejor combinación para algunas personas puede ser tomar medicación y hablar con alguien sobre las voces.

La investigación de la escucha de voces Gran parte de nuestro conocimiento y entendimiento sobre la escucha de voces está basado sobre todo en personas que sufren o han sufrido una enfermedad mental. Estudios médicos sobre las causas físicas de las «voces» sugieren que hay similitudes en las áreas del cerebro que se utilizan cuando un escuchador de voces escucha una «voz» y cuando realmente está escuchando a alguien que le habla (McGuire et al, 1993).

Estudios psicológicos han demostrado que, incluso en laboratorios, ¡mucha gente declara haber escuchado sonidos que no proceden de allí! Tales sonidos (alucinaciones auditivas) pueden ser ruidos, música, palabras sueltas, una frase corta o una conversación entera (Chadwick et al, 1996). Determinadas situaciones pueden causar que el cerebro esté muy-alerta con un sonido que hayamos decidido que es muy importante para nosotros y nosotras.

En esta situación, el estado de alerta del cerebro puede hacer que ocasionalmente este malinterprete un sonido de algún otro sitio (un sonido de fondo) como el sonido que estamos escuchando. Por ejemplo, se puede interpretar un sonido como si nos estuvieran llamando por nuestro nombre, el crujido de las hojas en la oscuridad como alguien que nos persigue, o para los padres y madres, los sonidos de la calle o vecinos y vecinas como el llanto del bebé o la bebé ¡cuando en realidad está durmiendo! Hay algunos estudios que indican que hay personas de a pié que «escucha voces» pero no han sido diagnosticadas como enfermas mentales (Leudar y Thomas, 2000).

Un gran número de estudios, incluyendo un estudio a 15.000 estadounidenses sugieren que: «alrededor de un 55% de las persona han escuchado voces en algún momento de su vida, normalmente tras (severamente angustiosos) acontecimientos tales como la pérdida de alguien cercano u otros grandes cambios en la vida».

Los mismos estudios también indican que alrededor de un 4% de la población de a pie puede escuchar «voces» regularmente. Los resultados de otros estudios han obtenido una media de 1-2% de escuchadores de voces en la población de a pie (Leudar y Thomas 2000).

  • Cada vez más, investigadores e investigadoras y profesionales en salud mental han comenzado a aceptar que hay escuchadores de voces que no parecen sufrir enfermedad mental.
  • El estudio en niños y niñas que escuchan voces Escuchar voces es un suceso relativamente común y, desafortunadamente, normalmente no se menciona que ocurre en niños y niñas.

Sin embargo, ochenta niños y niñas de alrededor de ocho años y dieciocho investigadores e investigadoras participaron en un estudio pionero de cuatro años dirigido por Sandra Escher, Alex Buiks (psicólogo) y Maurius Rommen (uno de los psiquiatras más eminentes de la Universidad de Maastricht en Holanda) Siguiendo los primeros estudios con adultos y adultas, se descubre que muchas de las voces que escuchan las personas aparecieron en su niñez, los y las investigadoras han decidido examinar el acto de escuchar voces en niños.

El objetivo era ver si la intervención terapéutica podría prevenir a la gente de ser etiquetada con un diagnóstico y condenada a pasar sus años en un sistema psiquiátrico. A pesar de que 40 de los niños y niñas recibían cuidado de la salud mental cuando la investigación comenzó, este número se redujo a 18 después de cuatro años – lo que desafió la visión tradicional de que las voces era un signo de enfermedad a largo plazo.

El estudio Según Escher, es normal que niños y niñas tengan amigos y amigas imaginarios e imaginarias, pero no lo es si continúan teniéndolos o teniéndolas pasados los ocho años. Como sucede en adultos y adultas que escuchan voces, un 21% de los niños y niñas en la investigación escucharon voces por primera vez tras sufrir algún tipo de trauma, como abusos sexuales, una pérdida o enfermedad, el 37% empezaron a escuchar voces después de problemas familiares, tales como un divorcio y el 25% debido a dificultades educativas como el cambio de escuela o el acoso escolar.

Alguna de las voces interfirieron con su trabajo escolar, dándole respuestas incorrectas durante los exámenes. Algunas hicieron comentarios emotivos acerca de sus amigos, amigas o familia, mientras que otras hicieron tanto ruido que no les permitían concentrase. Las voces más perturbadoras molestan a los niños y niñas diciéndoles que van a morir o que sus familiares serán dañados si no obedecen.

Al mismo tiempo que la investigación del equipo encuentra que la mayoría de las voces al principio son escalofriantes y antisociales, algunas demostraron ser beneficiosas y, en la mayoría de las ocasiones, temporales. Al final del estudio, el 60% de los niños ya no escuchaban voces –y algunos más han dejado de hacerlo desde entonces– y aquellos y aquellas que seguían escuchándolas, lo hacían con menor frecuencia a la vez que eran menos escalofriantes.

Los participantes también parecieron padecer menos problemas en casa y en la escuela. El estudio descubrió que los niños y niñas pueden aprender a sobrellevar las voces mientras que no les tengan miedo. Su actitud hacia las voces, así como hacia sus padres, madres, terapeutas o grupo médico, es clave.

En la investigación con adultos y adultas, Romme Y Escher descubrieron que los niños y las niñas pueden racionalizar sus experiencias manteniendo una charla con sus voces. Pueden decirles que se vayan o pueden darle mayor fuerza a voces positivas que también escuchan, que a su vez les pueden ayudar a controlar a las más perturbadoras, pero la clave es ayudarles a entender qué fue lo que provocó las voces.

  1. Gran parte de los niños y niñas que participaron en el estudio son típicamente adolescentes.
  2. Wendy, de Amsterdam, es una gran fan del grupo de chicos A1.
  3. Sentada en el salón de su apartamento es difícil imaginar cómo alguien puede considerarla una enferma mental.
  4. Pero las voces que escucha son muy controladoras y perturbadoras.

«Al principio sólo había una voz malvada,ni hombre ni mujer», recuerda la chica de dieciséis años. «Me ordenaba que realizara unas cosas o me decía que no podía hacer otras. Sí había un concurso en la televisión, me decía que tenía que sacar por lo menos 10 respuestas correctas o me asustaría con esqueletos.

  1. Tenía miedo de estar en mi habitación por las noches, cuando la voz era más fuerte».
  2. Se envió a Wendy a un psicólogo que le decía que visualizará un halo de luz alrededor de su cabeza para mantener las voces a raya.
  3. También recibió medicación para reducir la ansiedad y que le ayudara a dormir.
  4. El psicólogo le ayudo a darse cuenta que las voces aparecían después de una serie de eventos molestos: su madre sufrió un ataque al corazón, su padre perdió su trabajo, su abuela murió y tres chicas comenzaron a acosarla en la escuela.

Escher cree que oír voces es, más que una anormalidad, una variación de la norma, como ser zurdo. «Algunas personas consideran que escuchar voces es una maldición pero otras lo ven como un don, algo que les hace especiales». Julie Downs, coordinadora voluntaria en el UK Hearing Voices Network, dice que los descubrimientos tranquilizarían bastante a las madres y padres.

«Este estudio muestra el pronóstico para los niños y niñas es bueno, y que estos pueden llevar una vida normal incluso cuando continúan escuchando voces. Hemos tenido más de 400 llamadas de padres, madres y profesionales en los pasados cuatro años, la mayoría preocupados sobre si los niños y las niñas pueden ser etiquetados y etiquetadas como enfermos mentales.

Mind, una institución benéfica dedicada a la salud mental, sostiene que el estudio muestra que con el acercamiento terapéutico correcto, la medicación que se usa con el fin de suprimir las voces no es la única respuesta y que es necesario llevar a la práctica técnicas exitosas identificadas a lo largo de esta investigación, para que las personas que escuchan voces se beneficien del tratamiento más amplio y las ventajas de estos avances.

Las voces de los niños y las niñas desaparecen, del mismo modo que lo hacen en los adultos y adultas, cuando los problemas subyacentes como el duelo o el acoso se resuelven. Está claro que el avance en el conocimiento y la relación entre dichos problemas y la escucha de voces puede cambiar la actitud hacía los síntomas disminuyendo as los efectos dañinos.

Las voces pueden ser un problema, pero no todo problema es una enfermedad. Para mayor información sobre niños y niñas que escuchan voces visita La explicación de la Escucha de voces La escucha de voces no es fácil de definir. Cuando esto ocurre, las «voces» son «sentidas» o «vistas» por el oyente de manera distinta.

  1. La «voz» o «voces» pueden ser un susurro, murmullo, ruidos extraños, o discursos simples.
  2. Pueden escucharse de forma alienígena, pueden ser masculinas, femeninas o una mezcla: muy a menudo las personas no pueden distinguir el sexo de las voces.
  3. Algunas voces parecen provenir de un bebe o un niño o niña, otras de personas adultas o personas mayores; a veces las voces, pueden ser más difíciles de describir, pueden ser cómo robots,Para quienes las escuchan, las voces pueden tener un tono similar a personas que conocen o que conocieron.

Algunas veces esas voces dicen cosas buenas o amables, incluso cosas inteligentes, y otra veces cosas malas: maldicen o hacen comentarios despectivos hacían quien las oye. Las voces incluso pueden ordenarle a quien las escucha que haga cosas que no quiere hacer.

A menudo estas voces aparecen cuando a la persona está realizando alguna acción, o cuando está hablando, o bien sólo pensando. La descripción de los escuchadores de voces de sus propias voces normalmente reflejan sus experiencias individuales con las voces. No es sorprendente que muchas personas encuentren difícil describir su experiencia a quienes no oyen las voces.

En términos médicos las voces se clasifican generalmente en tres formas diferentes:

  1. -Voces que dicen lo que piensas en alto.
  2. -Las voces que, en grupos de dos o tres, discuten acerca de uno mismo o de otras personas.
  3. -Una sola voz que habla constantemente acerca de uno y/o sus acciones, o bien de otras personas y/o de sus acciones, mientras suceden indicando qué hacer (Leudas & Thomas, 2000).

También hay voces que pueden repetir palabras o frases constantemente. Esas voces parecen provenir de alrededor o del mismo interior de las cabezas de la gente. Para un número de personas las voces pueden venir de la televisión o radio, del trafico, de pájaros u otros animales, del crujido de las hojas o el ruido generado por maquinas.

  • Escuchar como quienes oyen voces describen sus experiencias sugiere que las voces pueden aparecer en diferentes formas y no siempre de acuerdo con las categorías medicas.
  • ¿Escuchar voces significa que sufrimos una enfermedad mental? La mayoría de las personas piensan que sólo los enfermos y enfermas mentales escuchan voces.

La verdad es que sólo una proporción de las personas que escuchan voces sufren enfermedades mentales. Por ejemplo algunas de las personas que consumen cierto tipo de drogas o que han tenido una historia de abuso de alcohol también pueden escuchar voces.

  1. También hay personas que escuchan voces que no tienen historial de enfermedad ni toman drogas o alcohol.
  2. En algunos casos algunos, ciertos tipos de enfermedades o el envejecimiento pueden ocasionar la escucha de voces (Tien, 1999).
  3. Naturalmente, se suele relacionar la escucha de voces con enfermedad mental, lo que por principio general implica que algunas personas sean reacias a hablar sobre sus voces incluso con personas cercanas a ellas.

Las tres fases de la escucha de voces Para muchas personas el comienzo de lo que conocemos como escuchar de voces puede ser literalmente una experiencia alarmante, por lo que algunos investigadores lo llaman fase de alarma. Una vez el escuchador de voces supera el impacto de escuchar voces la siguiente fase es tratar de encontrarle sentido a las mismas, esta es la llamada fase de enfrentamiento u organización.

  • La fase de enfrentamiento es un tiempo difícil en los cuales los escuchadores pueden querer negar o escapar de las voces de alguna manera.
  • Algunas personas tardan meses o años en darse cuenta de que las voces existen.
  • La siguiente fase es la fase de estabilización.
  • Este es el período en el que quien escucha la voz incluye la experiencia de escuchar voces en su vida diaria, en la que puede escoger y elegir que quieren hacer en lugar de obedecer las voces.

Las declaraciones de quienes escuchan voces sugieren que la aceptación temprana de la existencia de las voces es un primer paso importante para poder sobrellevarlo (Romme & Escher, 1993: pp 17-20).1. La fase de alarma Las voces a menudo comienzan después de un trauma severo, en un momento de sufrimiento extremo cuando la realidad es demasiado dura como para soportarla.

  1. En este momento frecuentemente se escuchan voces agresivas y negativas, la gente está asustada y confundida.
  2. Las voces a veces causan tanto caos o requieren tanta atención que interfieren seriamente en la vida de las personas.
  3. Estas son incapaces de seguir con sus actividades diarias y sus relaciones.

En este momento las personas necesitan consuelo y tratamiento para su ansiedad.2. Fase de organización Cuando la ansiedad y confusión inicial se han reducido o suspendido temporalmente es posible concentrarse en organizar las voces y la relación de quienes las escuchan con ellas.

  • Un análisis del propio escuchador del posible significado de las voces teniendo en cuenta tanto el pasado como el presente. Esto se puede hace a través de una investigación de la historia de quien la escucha.
  • El significado de las voces en la vida diaria de la persona. La influencia de la actitud de la familia hacia las voces.
  • Los síntomas que acompañan de disociación o represión emocional.
  • Las circunstancias particulares en las que se escuchan las voces.
  • Lo que tienen que decir, la naturaleza de cualquier detonante y percepciones que acompañan.
  • Se presta atención a la posición social de la persona, su grado de dependencia.
  • A la necesidad de provisiones sociales.
  • A las oportunidades disponibles para desarrollar y presentar una identidad completa como alguien que escucha voces.

3. Fase de estabilización En esta fase, el foco se centra en la expansión de conocimiento y desarrollo de la personalidad a través del uso de varias terapias. Este es el período en el que las personas han comenzado a aprender a vivir en equilibrio con sus voces: las voces se ven como parte de la persona.

  1. La relación con las voces es más razonable, tienen una influencia más positiva y pasan a ser menos controladoras; las personas pueden elegir seguir sus consejos si quieren.
  2. En esta fase la gente sufre menos ansiedad a causa de las voces.
  3. Marcos de referencia/ sistema de creencias Los marcos de referencia o sistemas de creencias se remiten a la forma en la cual los individuos e individuas explican su experiencia.

La búsqueda de una explicación, normalmente ocurre en la fase de organización. Es una parte esencial de construir una relación con un fenómeno que se ha convertido en parte de sus vidas. Las formas más efectivas de aceptación han evolucionado a través de individuos e individuas que han desarrollado un marco de referencia para su experiencia.

Los marcos de referencia juegan un importante papel en la capacidad de enfrentarse a la experiencia; sin un buen marco de referencia puede ser difícil realizar la transición de sentirse cómodo o cómoda con la experiencia. Cuando alguien escucha por primera vez voces, normalmente busca una explicación, una forma de que la experiencia tenga sentido para ellos mismos así como para otras personas.

Es un intento de comprender qué les está sucediendo tratando de darse explicaciones a si del significado de su experiencia. La gente tiene explicaciones concretas sobre el origen de sus experiencias. La investigación de Romme y Esther sobre la escucha de voces mostró que, de las personas entrevistadas:

  • 76 consideraron que las voces eran dioses o espíritus.
  • 30 interpretaron que las voces eran guías benéficas.
  • 45 consideraron las voces escuchadas como un don especial.
  • 48 reconocieron la voz como la de una persona conocida de su vida cotidiana.

Afrontar la experiencia parece que conlleva el alcanzar un ajuste relajado y el aceptar la experiencia como parte de uno o una. Cada experiencia es única para la persona, así como lo es cada marco de referencia, incluso aunque forme parte de algún sistema de creencias aceptado, tal como una explicación religiosa o espiritual.

  • Para mantener la confianza en su relación de trabajo, una persona profesional necesita que el escuchador sea honesto con sus propias creencias, y aunque no compartan personalmente las mismas creencias es posible buscar soluciones, que pueden ser apropiadas para adaptarse a la situación dada.
  • Cómo lidian las personas con las voces
  • Cómo lidian las personas con la escucha de voces depende de una serie de cosas:
  • La edad a la que comenzó a escuchar voces.
  • Las circunstancias bajos las cuales las voces comenzaron.
  • De dónde comenzaron a surgir las voces.
  • Qué parecían decir las voces.
  • Cómo sonaban las voces y a qué volumen.
  • Si a las personas les gustaban o disgustaban las voces.
  • Si las voces parecían interferir con el pensamiento o el comportamiento de la persona.
  • Si las personas sentían que las voces les dirigían.
  • Lo que las personas hacen con respecto a las voces depende bastante de lo que creen acerca de ellas. (Chadwick, Birchwood & Trowet, 1996)

Algunas personas han escuchado voces desde su infancia, tal vez comenzaron como sus amigos o amigas invisibles, para otras las voces comenzaron más tarde, en la adolescencia o en la primera edad adulta. Generalmente la experiencia menos frecuente es que las personas comiencen a escuchar voces en la edad adulta tardía (45-65 años).

Es normal que las personas no recuerden necesariamente las circunstancias exactas de cuando comenzaron sus voces, pero la investigación muestra que el 75% de las personas que escuchan voces han tenido a menudo alguno o algunos eventos significativos y traumáticos en sus vidas. Esto puede incluir la pérdida temprana del padre, la madre o las personas más cercanas, impacto emocional o físico de una situación abusivo o maltrato, ese maltrato muy a menudo incluye abuso sexual.

Información El tener más información sobre la escucha de voces a través de la lectura de artículos y libros puede ayudar a decidir a los que escuchan voces sobre la utilidad de contárselo a alguien, tal como un/a compañero/a, pariente/a, un amigo/a allegado/a, un cuidador/a o un trabajador/a profesional.

  • El hablar con alguien que sepa sobre las voces puede también ser de ayuda para decidir qué hacer.
  • La mayoría de los escuchadores de voces parecen sentir que cuanto más puedan averiguar y hablar acerca de sus voces, especialmente a quienes tienen algún conocimiento de ello, más beneficioso es normalmente para si.

Consejos sobre las voces Tradicionalmente las drogas han sido la única respuesta que la psiquiatría ha ofrecido a la gente que escucha voces, pero esta postura ha comenzado a cambiar últimamente. La British Psychological Society (Sociedad británica de psicología) ha reconocido que hacer terapia puede ayudar a la gente a superar sus experiencias.

Se suele ofrecer TCC (terapia cognitivo-conductual) que es el único tipo de tratamiento verbal ofrecido por el National Health Service (Servicio Nacional de salud). Si no se te ofrece podrías preguntar por ella. La TCC examina tus creencias y acciones e intenta modificarlas hacia otras que se consideren más «realistas».

Sin embargo mucha gente que escucha voces lo hace como consecuencia de un evento traumático en su pasado y puede que sienta la necesidad de hablar en profundo sobre su vida, experiencias y creencias. Cuando las experiencias son angustiosas el movimiento de Escucha de voces” (basado en algunas experiencias e investigaciones de quince años) reconoce que la mejor manera de seguir adelante es tratándolas como experiencias reales y normales que significan algo para la persona que las oye, escuchar a la persona y hablar sobre el contenido de las voces, visiones, etc; intentar entender lo que significan para esa persona dentro del marco de referencia de sus creencias e intentar integrarlas en la historia de vida de la persona.

  1. De hecho, es posible escuchar a las voces aisladas para saber lo que significan.
  2. No pensamos que sea de ayuda intentar imponer cualquier teoría, científica o de otro tipo, a nadie.
  3. Desafortunadamente muchos y muchas terapeutas y psicoterapeutas tienen cautela a la hora de trabajar con gente que está tomando medicación o que tiene «síntomas psicóticos» y ver sus síntomas como resultados de fallos psicológicos en esa persona.

La Red de Escucha de Voces espera poder cambiar este punto de vista y promocionar maneras de trabajar con gente que escucha voces que pueda ayudarles a ver la angustia en el contexto de sus vidas. Esto puede que no haga que las voces desaparezcan pero puede cambiar la relación de la persona con sus experiencias.

  1. Si encuentras a un o una terapeuta o psicoterapeuta que preparado o preparada para trabajar contigo no nos importaría hablar con ella de una manera que sea mejor para trabajar con las voces.
  2. Contacto: Chris Stirk
  3. Tel 0161 834 5768
  4. [email protected]
  5. Preguntas Frecuentes

1. ¿Las voces son reales o no? Si las voces que escuchas son reales para ti, entonces acéptalas como reales. La razón principal de que tú identifiques las voces como la experiencia de escucha de voces” (alucinaciones auditivas) es el hecho de que ellas vienen y van a menudo como si tuvieran vida propia, y cuando vienen nadie más puede oírlas, incluso por alguien sentado a tu lado.

Esto significa que las voces son una percepción que «no se comparte». Es otra forma de decir que las personas a tu alrededor no están percibiendo (no oyen) la experiencia de la voz o voces, como tú. No importa demasiado si las voces parecen venir de fuera o de dentro de ti. No importa si las voces provienen de personas que tú conoces en el presente o conociste en el pasado.

Lo que importa es que tú las escuchas y que generalmente las percibes no como propias (como hablar para sí o pensar en voz alta en tu mente), incluso aunque pudieras estar de acuerdo con personas que dicen que provienen de ti mismo. Muy pocas personas pueden voluntariamente provocar las voces y también hacer que se vayan cuando quieran.

  1. Esta forma de control de las voces aunque no es común, se puede aprender.
  2. Algunas personas pueden a veces, a su manera, deshacerse de las voces, al menos durante un rato, o de alguna manera desplazarlas en su mente mediante la concentración en otra cosa o mediante la realización de alguna actividad.
  3. Aceptar que escuchas voces, puede ser el primer paso para enfrentarse a ellas y ganar el control de la experiencia.
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Es importante que las personas que están cerca de ti, o trabajan contigo, también acepten que las voces son reales para la persona que las escucha. No se trata sólo de imaginación y no pueden ser ignoradas. Si simplemente pudieran ser ignoradas, entonces no serían un problema.2.

  • Pueden sonar como personas reales.
  • Pueden parecer provenir de otras personas.
  • Pueden sonar como voces que provienen de una máquina (robótica).
  • Pueden ser como un zumbido.
  • Pueden ser distorsionadas o borrosas, pero distintas de un ruido de fondo.
  • Las voces pueden sonar como los sonidos que escuchamos en una concha marina al acercarla a nuestro oído. (Casino &Adam 1986)
  • Las voces pueden ser ruidos mecánicos: por ejemplo el tic-tac de un reloj o el de un interruptor.
  • Pueden sonar como una radio en volumen muy bajo.
  • Las voces pueden sonar como música que proviene de otra parte, puede tratarse a veces de melodías reconocibles o no. (Sacks 1985)
  • Las voces pueden aparecer en lo que se considera sonidos corporales.

Las voces se pueden experimentar de formas diferentes Pueden ocurrir:

  • En las cabeza.
  • En los oídos.
  • En otra parte del cuerpo.
  • Pueden ser internas.
  • Externas.

Pueden ser:

  • Masculinas.
  • Femeninas.
  • Sin género (incluso después de muchos años hay gente que no es capaz de decir si son masculinas o femeninas).
  • De ambos sexos.
  • Pertenecer a gente que conozcan.
  • Ser desconocida.
  • Ser una voz o varias.

Pueden:

  • Murmurar.
  • Susurrar.
  • Hablar en otro idioma.
  • Ser crítica.
  • Ser de aprobación.

Pueden:

  • Decir a la gente qué hacer.
  • Comentar lo que está haciendo quien escucha las voces.
  • Repetir los pensamientos de la persona.
  • Instruir.
  • Control y pérdida
  • Algunas personas sienten que las voces tratan tener el control sobre sus vidas.
  • Algunas personas experimentar una pérdida si las voces desaparecen.

3. ¿De dónde provienen las voces? Puede parecer que las voces provienen de muchas fuentes: aves u otros animales, crujido de las hojas, ruidos de tráfico, sonido de tuberías de agua caliente, ruidos de multitudes, ruidos de maquinaria, incluso aire acondicionado. Hay muchas otras explicaciones de las voces. Las explicaciones más comunes de quienes escuchan voces son las siguientes:

  • Las voces son espíritus: de gente muerta.
  • Demonios.
  • Ángeles.
  • Telepatía.
  • Dios.
  • Indeterminados seres invisibles.
  • De otras dimensiones o planteas.
  • Del cerebro debido a un mal funcionamiento.

Las explicaciones de las voces que dan los y las trabajadoras profesionales o médicos son estas:

  • Las voces provienen del cerebro.
  • De trucos de la mente cuando está aburrida o bajo la influencia de sugestiones.
  • Cuando el cerebro se va a dormir, o cuando se despierta.

Las voces pueden provenir de causas físicas como los cambios que la edad produce en los oídos, como la sordera o ciertos zumbidos en el oído como, por ejemplo, el tinnitus. Las voces pueden venir de determinadas y extrañas disfunciones cerebrales tales como una forma especial de epilepsia que afecta una o dos áreas del cerebro llamada epilepsia del lóbulo temporal.

  1. Los lóbulos temporales son zonas particulares de cada lado del cerebro que contienen células especializadas llamadas «centros de escucha».
  2. Las voces se pueden dar en personas que han tenido accidentes de coches o una caída que causara una lesión en la cabeza: a veces estas lesiones pueden tener lugar en la infancia y se pueden haber olvidado.

De manera más inusual puede que ocurra debido a cambios en el cerebro causados desde pequeñas áreas dañadas por pequeños derrames cerebrales (más común en gente mayor) o bajo condiciones muy extrañas, como por ejemplo las de algunas personas que sufren cierto tipo de demencia.

Las voces (y también otras alucinaciones que afectan otros sentidos) pueden ser causadas a su vez por varias sustancias, incluidas el cannabis y otras drogas recreativas tales como el crack, la cocaína y las anfetaminas, un abuso de alcohol a largo plazo, o, menos común, de sustancias como la penicilina.

(Cummings et al 1986-7) 4. ¿Hay pruebas especiales para las voces? Si vas a cualquier profesional o o a un médico o médica u otro tipo de especialista, probablemente tendrán en cuenta detalles de tu historia. En el reino Unido, Estados Unidos y otros países un o una psiquiatra probablemente te haga un SCAN.

  • Se trata de una entrevista especial o formal en la que se te pregunta determinadas preguntas que permiten al médico o a la médico ver si tus repuestas responden a una categoría determinadas de demencia o enfermedad física.
  • En el Oeste (y en muchos países no occidentales) el diagnóstico (la etiqueta de enfermedad) que el médico hace de tus repuestas se basa o bien en el Manual de Diagnóstico y Estadística (DMS), que proviene de Estados Unidos, o en los acuerdos de las definiciones de enfermedad mental de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud.

Estos dos manuales (una especie de diccionario médico de la enfermedad) tienen números adjuntos a ellos como el DSM-IV para indicar a la persona trabajadora como actualizar estos libros. Es importante también darse cuenta que el o la médico u la trabajadora que estés visitando va a tener en cuenta también tu situación social, donde vives, trabajo, apoyo familiar y lo relacionará con circunstancias antes de llegar a una conclusión sobre tu diagnóstico.

El o la médico, dependiendo de tus respuestas (e historia revelada) decidirá un curso de tratamientos que va ser discutido contigo. Esto puede incluir una estrategia de espera, para ver si las cosas mejoran o empeoran, puede incluir algún tipo de medicación para tratar las voces. El o la médico puede enviarte a un psicólogo o psicóloga o terapeuta especialista, que puede ser también un enfermero o enfermera especialista.

Algunos y algunas médicos pueden querer realizarte otros tipos de pruebas, sobre todo si no están seguros o seguras de si las voces provienen de un problema de salud mental o de cierta condición física. Hay pruebas o exámenes físicos que pueden ayudar a identificar si hay problemas con el cerebro.

  • Vas a necesitar ver a un o una médico para que te de cita con diferentes especialistas que te hagan diferentes exámenes del cerebro así como pruebas de las función cerebral.
  • Hay distintos tipos de pruebas que, internacionalmente, pueden tener distintos nombres.
  • Hay rayos-x especiales, escáner C-T, escáner PET, escáner IRM.

Estas pruebas frecuentemente son muy caras por lo que tu médico normalmente te mandará a que te hagan un electro-encefalograma que además de ser mucho más barato puede ser muy bueno para encontrar algo si las cosas no van bien en el cerebro. Investigaciones sobre las voces que utilizan estas pruebas (por ejemplo IRM) han encontrado que cuando las voces son en el presente o en el acto, determinadas áreas del cerebro asociadas con la escucha están trabajando a pesar de que no estén escuchando nada.

Parece que estas pruebas han revelado, al menos, la parte del cerebro que trabaja cuando las voces se escuchan. Pero quienes investigan, a pesar de tener muchas ideas, aún no saben exactamente qué es lo que causa las voces.5. ¿Escuchar voces significa que tienes una enfermedad mental o locura? La respuesta más sencilla es NO.

Escuchar voces no significa que sufras enfermedad mental. Los comportamientos de quien padece una enfermedad mental incluyen muchas cosas y no sólo una. Muchos y muchas profesionales (incluyendo médicos) estarían en desacuerdo con las dos primeras respuestas.

Pero hoy hay un rango mayor de opiniones sobre este asunto que ha existido desde hace 40 años. Una buena manera de ver esto es entender que hay gente que escucha voces y no tiene problemas que indiquen ningún tipo de enfermedad mental. Hay también gente que padece enfermedades mentales pero no escucha voces incluyendo mucha gente a la que se le ha dado un diagnóstico psiquiátrico de enfermedad mental.

(Romme & Escher 1993 & 2000) También hay gente que tiene otros problemas de salud mental a la que no se le ha diagnosticado esquizofrenia pero que también escucha voces. Por ejemplo personas que han tenido un pasado o bien de abuso de alcohol o consumo drogas recreacionales (crack, cocaína) a veces también han escuchado voces.

  1. Otras personas que han escuchado voces pueden ser las que sufren depresión maníaca y lo que se llama “desordenes disociativos” (un ejemplo es el desorden de stress post-traumático, TEPT).
  2. Robin Murray, profesor de psiquiatría del Instituto de Psiquiatría, declara que: Estudios del Instituto han demostrado que sobre el 4% de la población general escucha voces y esas voces pueden ser vistas en escáneres cerebrales que proceden de esa parte del cerebro que normalmente produce pensamientos verbales o «monólogos interiores».

Sin embargo mucha gente que escucha voces están atormentada por ellas. De ahí que junto al Hospital Maudsley tenemos una Clínica de Escucha de voces para personas que consideren o no que sufren una enfermedad. Podemos proporcionarles consejos sobre los pros y los contras de los medicamentos.

  • Sin embargo, la medicación normalmente no es suficiente, y una terapia de cognitivo-conductual y una terapia verbal, frecuentemente facilita el entendimiento de los orígenes psicológicos de las voces y la mejor manera de sobrellevarlo.
  • En resumen, mucha gente sin un diagnóstico de esquizofrenia escucha voces, mientras muchas personas controlan sus experiencias con ayuda.

La línea que divide a esas personas consideradas como normales de las consideradas anormales no es tan clara como se cree. (The Guardian, Miércoles 16 de Enero 2002). : Información básica sobre la escucha de voces

¿Cómo se llama el estado entre dormido y despierto?

Síntomas – Los signos y síntomas de la narcolepsia pueden empeorar en los primeros años y continuar de por vida. Algunos ejemplos son los siguientes:

Somnolencia excesiva durante el día. Las personas que padecen narcolepsia se quedan dormidas sin aviso previo, en cualquier lugar y momento. Por ejemplo, es posible que estés trabajando o hablando con amigos y de repente te duermas durante algunos minutos o hasta media hora. Cuando te despiertes, te sentirás descansado, pero más adelante volverás a sentir sueño. Es posible que experimentes una disminución del estado de alerta y la concentración durante el día. La somnolencia excesiva durante el día es el primer síntoma que aparece y el que causa más problemas, ya que dificulta la concentración y la función normal. Pérdida repentina del tono muscular. Este trastorno, llamado cataplejía, puede provocar varios cambios físicos, desde problemas en el habla hasta debilidad absoluta en la mayoría de los músculos, y puede durar unos cuantos minutos. La cataplejía no se puede controlar y es provocada por las emociones intensas, por lo general positivas como la risa o la emoción, pero en ocasiones también aparece con el miedo, la sorpresa o el enojo. Por ejemplo, cuando te ríes, es posible que tu cabeza caiga sin control o se te doblen las rodillas de repente. Algunas personas que padecen narcolepsia solamente experimentan uno o dos episodios de cataplejía en el año, mientras que otras presentan numerosos episodios cada día. No todas las personas con narcolepsia tienen cataplejía. Parálisis del sueño. Aquellos que sufren narcolepsia a menudo experimentan una incapacidad temporal para moverse o hablar mientras se quedan dormidos o al despertar. Estos episodios suelen ser breves (duran unos segundos o minutos) pero provocan miedo. Es probable que seas consciente del trastorno y no tengas problemas para recordarlo después, aún si no tienes control sobre lo que te sucede. Esta parálisis del sueño imita lo que ocurre con normalidad durante un período del sueño que se conoce como ciclo de movimiento rápido de los ojos (REM). Esta inmovilidad temporal que se presenta durante el ciclo REM evita que tu cuerpo se mueva para actuar los sueños. No obstante, no todas las personas que sufren parálisis del sueño tienen narcolepsia. Muchas personas que padecen narcolepsia experimentan algunos episodios de parálisis del sueño. Cambios en el ciclo de sueño con movimiento rápido de ojos (REM). Durante el ciclo REM es que ocurren, por lo general, los sueños. El ciclo REM puede presentarse en cualquier momento del día o la noche para las personas que padecen narcolepsia. Aquellos que tienen narcolepsia a menudo llegan rápido al ciclo REM, generalmente unos 15 minutos después de quedarse dormidos. Alucinaciones. Estas alucinaciones se conocen como alucinaciones hipnagógicas si ocurren cuando te estás quedando dormido, o alucinaciones hipnopómpicas si suceden al despertar. Un ejemplo es la sensación de que hay un extraño en la habitación. Estas alucinaciones pueden ser muy vívidas y terroríficas, ya que no estás dormido por completo cuando empiezas a soñar y experimentas los sueños como si fueran realidad.

¿Qué significa soñar con tu ex después de tanto tiempo?

Ocho motivos por los que estás soñando (otra vez) con tu ex Uno de los sueños más recurrentes es ese en el que, sin esperarlo y sin que haya una razón aparente, nuestra vuelve al subconsciente. Aunque los sueños, sueños son, no podemos evitar preguntarnos por qué esa persona vuelve a aparecer y si ese antiguo amor no está tan superado como creíamos.

  1. En realidad, las razones para soñar con alguien son diversas y no siempre tienen que ver con los sentimientos.
  2. Normalmente tendemos a pensar que los sueños son manifestaciones de los deseos de nuestro subconsciente.
  3. La realidad es que los sueños son mezcolanzas de muchos ingredientes con ese resultado.

Soñar con un ex no significa que le sigas queriendo en secreto, por suerte “, explica la psicóloga y terapeuta de pareja, De esta forma, la experta agrega que “nuestro cerebro está lleno de recuerdos, muchos de ellos asociados a estados emocionales. Puede que ese día nos hayamos acordado de esa persona por cualquier motivo, o que hayamos vivido alguna experiencia cuyas emociones ha conectado con la emoción vivida en el pasado con nuestro ex.

En esta línea, g, una escritora especialista en el análisis de sueños, explicaba que puede haber hasta para soñar con una expareja.Estos son algunos de los más destacados que recogen los expertos: Asuntos pendientes por resolver

Cuando más soñamos con nuestro ex suele ser cuando la ruptura está reciente. Aunque esto no tiene por qué traducirse necesariamente en que aún haya amor entre nosotros, sino más bien asuntos pendientes. Como aclara Lauri Quinn Loewenberg, puede que estés soñando con esa persona “porque tu subconsciente está tratando de ayudarte a superar la ruptura”.

De esta forma, más que estar estancados, estamos en el camino correcto para lograr pasar página. Nostalgia por tener una relación La también psicóloga apunta que, si bien soñar con un ex “no tiene por qué significar que aún sentimos algo, sí puede tener que ver con algún tipo de emoción no resuelta”.

Uno de estos ejemplos puede ser el deseo de volver a vivir los buenos recuerdos de esa relación, bien sea con esa persona o con alguien nuevo. “Puede ocurrir que no queramos estar con esa persona en concreto, pero recordemos momentos bonitos que nos hagan soñar de nuevo, o quizás que deseemos encontrar pareja y al no conseguirla idealicemos la última relación y por ende, soñemos más con ella”.

  1. En este sentido, quizás si deberíamos hacer una reflexión para saber distinguir entre ambas ideas.
  2. Superar una relación tóxica a través del sexo Uno de los sueños que más nos perturba es sin duda cuando aparecen relaciones sexuales con alguien, que además resultó ser muy tóxico en nuestra vida.
  3. Lauri Quinn Loewenberg apunta que tener sexo con un ex tóxico puede ser una buena señal pese a lo que parece.

“Si ha pasado un tiempo y estás seguro de que no recuperarías a la persona, y no te sentirías débil de esa manera, pero estás teniendo un sueño en el que vuelves a estar juntos y las cosas son geniales, esa es una buena señal de que estás llegando a la paz.

  • Ya no te estás golpeando a ti misma.
  • Te perdonas y has aceptado esto como parte de ti mismo y de tu pasado y una lección aprendido”.
  • Pero mejor no intentar probar a hacerlo realidad.
  • La magia del primer amor Si soñar con un amor reciente nos puede generar preguntas, soñar con un amor de hace muchos años nos puede dejar totalmente descolocados.

Aunque en realidad tiene su explicación. Susana Ivorra explica que “el significado poco o nada tiene que ver con la persona en sí, sino con quién éramos nosotros en aquel momento. Cómo nos sentíamos entonces”. De esta forma, según la psicóloga, más que echar de menos a ese primer amor “echamos un poco de menos nuestro yo más joven, menos herido, más despreocupado”.

  1. Incluso puede que nuestra actual relación de pareja, ahora más duradera y estable, esté algo estancada, y lo que echemos de menos sea esa frescura de las primeras veces, que el primer amor en sí mismo.
  2. Romper con algo o con alguien Los recuerdos con un ex pueden ser buenos o malos.
  3. Así en vez de soñar con esos bonitos recuerdos del primer amor, quizás lo que aparezca en nuestros sueños sea el momento de la ruptura, sobre todo si fuimos nosotros quien dimos el paso.

Según Susana Ivorra, esa ruptura no tiene que ver solo con esa persona, sino con la necesidad de romper con algo en nuestra vida. “Quizá en este momento estemos atravesando por un momento doloroso, aunque el motivo pueda ser muy distinto al amor o desamor, pero nuestra mente nos conecta con los recuerdos del dolor pasado”.

Así, en este caso “no significa que tengamos nada por cerrar con esa persona o que tengamos sentimientos hacia ella todavía”, sino que a lo mejor volvemos a estar en un momento en el que necesitamos cerrar otro capítulo de nuestra vida, y nuestra mente nos recuerda cómo lo afrontamos entonces Afrontar un rechazo Otra variación es soñar que esa persona rompe con nosotros.

En este caso más que con afrontar que tenemos que romper con algo, lo que tenemos que asumir es algún tipo de rechazo y, de nuevo, nuestra mente busca esa sensación previa en nuestros recuerdos. A este respecto, Lauri Quinn Loewenberg cuestiona que “si esto fue hace mucho tiempo, y estás soñando que este ex te está volviendo a tirar de nuevo, entonces debes preguntarte: ‘¿Qué está pasando ahora mismo que me hace sentir de esta manera? ¿Me rechazaron por un trabajo? ¿Se rechazó algo que le propuse? ¿Por qué te sientes rechazado o rechazado de nuevo en este momento?”.

Quizás recordar cómo afrontaste ese momento te ayude a gestionar el que viene. Situaciones parecidas Teniendo claro que los sueños tienen más que ver con las situaciones de nuestro presente que con asuntos pendientes del pasado, a veces más que un conflicto que tengamos que analizar al despertarnos, la respuesta puede estar en cualquier situación de nuestra cotidianeidad que nos han llevado a ese recuerdo.

Según Núria Jorba, “en ocasiones nos cuentan una historia muy parecida a la nuestra, o vemos a alguien parecido. Si en nuestro día a día hay algo que nos despierta los recuerdos, quizás puede facilitar que esa noche o algunas cercanas tengamos un sueño donde aparece nuestra ex pareja”.

  • Y no hay que darle más importancia.
  • Es mejor normalizarlo y no darle importancia en exceso, porque ese exceso puede provocar más malestar, darle más vueltas y, por tanto, soñar más.”.
  • La pescadilla que se muerde la cola.
  • Cuando los hijos en común son los protagonistas Hay relaciones que pasaron a la historia y nunca más supimos de esas personas.

Pero otros ex seguirán siempre en nuestra vida, sobre todo si compartimos hijos. En ese sentido, que sigan apareciendo en nuestros sueños no es tan inquietante, ya que de una forma u otra siguen estando en nuestra vida. A este respecto, Lauri Quinn Loewenberg distingue si el sueño es una pelea o una reconciliación.

  1. En el primer caso la experta señala que tenemos un conflicto no resuelto.
  2. Tu ex puede enojarte constantemente, pero ¿qué en particular, en este momento, te está enojando? Eso es lo que tu sueño está tratando de ayudarte a resolver”.
  3. En el caso de que el sueño sea más bien apacible tampoco significa que aún haya emociones románticas de por medio.

Simplemente, “su sueño está tratando de ayudarlo a mantener una relación decente con el ex por el bien de los niños”. : Ocho motivos por los que estás soñando (otra vez) con tu ex

¿Qué significa soñar con un amor del pasado?

Te puede interesar: ¿Sueñas que abrazas a personas? Este es su significado – Soñar con tu expareja no significa que quieras volver con esa persona, pues el mundo onírico afirma que se deben tener muy presente todos los aspectos que ocurrieron en el sueño, pues cualquier detalle, por más mínimo que sea, puede cambiar radicalmente el significado de este.

¿Qué significa soñar con una persona que antes te gustaba?

Cuando sueñas con alguien que te atrae en la actualidad, es evidente que es una respuesta de tus deseos y sentimientos más profundos que tienes hacia esta persona, lo cual te invade. Es claro que, si vives constantemente pensando en ella, tu subconsciente te la presentará en la mayoría de tus sueños.

Es por ello que generalmente los sentimientos, deseos y emociones se encuentran retenidos durante el día y en ese momento del sueño se ven liberados. Frecuentemente, estos sueños no se tratan de premoniciones, pero igualmente puede ser que algunos detalles de los sueños tengan algún significado holístico sobre un futuro cercano; Finalmente, este tipo de sueños busca llamar tu atención, para que estés pendiente de esa persona o de algo que esté por ocurrir.

Este tipo de sueños no se deben dejar pasar por alto, porque tienen una connotación de cómo mantienes tu relación amorosa en los actuales momentos; ya que no es igual soñar con tu ex novio a que sueñes con alguien que te gusto hace mucho tiempo. Pero si el sueño tiene que ver con una persona que te gustaba, en la infancia o en la adolescencia, este sueño tiene relación con la necesidad de iniciar una nueva relación sentimental.

Para las personas que han tenido una relación sentimental pasada con muchos fallos, en los sueños ven que vuelve al pasado, ya que busca como corregir estos errores cometidos. Pero esto es algo difícil de enmendar y nada recomendable. Con esto te sugerimos, que cuando tengas algún sueño relacionado con un amor del pasado, trata en lo posible de despertar y dejar en tu mente todos esos momentos hermosos que vivieron.

Todos los sueños que están relacionados con el amor, suelen despertar muchas curiosidades y generan muchas preguntas; esto es porque el subconsciente ha decidido recordar a esa persona del pasado, solo para que te ocupes en atender alguna situación que vives en la actualidad.

  • Ten siempre presente que no puedes cambiar el pasado y tampoco puedes vivir en este plano por mucho tiempo; por lo que solo deberás continuar tu vida y apreciar el mensaje y la enseñanza que te dejan este tipo de sueños.
  • Esto suele ocurrir con mucha regularidad y es algo normal, porque lo estás pensando durante todo el día producto de tus sentimientos e interés.

Es por ello que al estar fijo en tus pensamientos, son muy altas las posibilidades que lo reflejes al dormir y sueñes con esa persona con mucha frecuencia. Esto igualmente ocurre cuando tienes un problema y/o preocupación con algún conocido y lo piensas con mucha frecuencia durante el día o en todo momento; de seguro que esta situación aparecerá en tus sueños, ya que tu cerebro busca cómo solucionarla y liberarse.

  • Tampoco es de extrañar la posibilidad de soñar con esa persona que tanto te atrae y sentir que la besas, te habla o también te genere fantasías eróticas; debido a que todo lo podemos reflejar en los sueños de manera muy realista.
  • Si el sueño se presenta de forma frecuente y no existe alguna situación o interés por la persona, te deberías preocupar y evaluar qué está sucediendo.

Si este sueño se muestra de forma recurrente, se pudiera considerar un sueño obsesivo, porque todo tiene que ver con esa persona. En estos casos extremos se sugiere buscar la ayuda de un especialista, para analizar la situación y ver que está ocurriendo.

¿Qué significa soñar con una persona de tu pasado?

Puedes leer: ¿Soñar que estás es un aeropuerto es sinónimos de prosperidad? – Ten presente que los besos, caricias o coqueteos se pueden interpretar como una posible situación de traición; pues según expertos en la materia, estas son señales de peligro,

  1. Quizás debes analizar a las personas que te rodean o te están “apoyando” a cumplir tus propósitos.
  2. Así mismo, muy pocas veces tus sueños tienen significados literales; así que, el soñar con alguien del pasado se puede interpretar como los inconvenientes que podrías afrontar en tu relación actual o en tu ámbito laboral.

¡Tienes que estar preparado para analizar la situación y tomar la mejor decisión! ¿Te has soñado teniendo un accidente? Acá te contamos su significado Expertos en la materia han manifestado que luego de soñar con un accidente, es importante generar un balance sobre nuestras vidas; lo bueno, lo malo, los aspectos débiles y los que están por mejorar.

¿Qué significa soñar con alguien que te gusta?

Entretenimiento Soñar Con La Voz De Alguien Por Telefono En Uno TV te decimos qué puede significar el hecho de soñar con la persona que te gusta o, como también se le dice, tu “crush”. Foto: Shutterstock. Los sueños son un reflejo, no siempre claro, de tus deseos del día a día: soñar con la persona que te gusta o, como también se le dice, tu crush, significaría tu necesidad por alcanzar un vínculo o complicidad o acceder a fuerzas de las que no eres consciente, sobre todo cuando no existe nada entre los dos, según el sitio Love Connection,

¿Qué significa soñar con hablar con una mujer?

Desengaños y Falsedades – En nuestro artículo sobre qué significa soñar con una mujer no podemos dejar pasar si en el sueño abrazas a una mujer, porque esto es un anuncio de decepciones. También estás rodeado de falsedad y en gran medida si en el sueño apareces conquistando a una mujer y también es sinónimo de engaño soñar con una mujer maquillada.

  1. Si la mujer que aparece en tu sueño se está mirando en el espejo también significa que serás objeto de mentiras; especialmente de engaño femenino.
  2. Si sueñas que una mujer te habla significa que vivirás preocupaciones familiares.
  3. Pero si es el hombre quien habla con la mujer se le están anunciando éxitos.

Un sueño que establece contrariedades es que aparezca una mujer de cabello castaño oscuro. Mientras que si sueñas con la chica que te gusta representa que tu inconsciente se está planteando qué tipo de relación quieres con ella. Si la chica que aparece en el sueño es una que te acaban de presentar, y te gusta; lo que estás es llevando a tu cabeza la preocupación de haberle causado una buena impresión.

  1. Si eres hombre y sueñas que la chica con la que sales se te declara no se trata más de que estás pasando a tu inconsciente tu deseo de no continuar saliendo con ella y estás por buscar una excusa para finalizar ese ciclo.
  2. Soñar con mujeres es más común de lo que te imaginas.
  3. En tus sueños pueden aparecer familiares, amigas o absolutas desconocidas.

Los expertos aseguran que en los sueños femeninos, la aparición de alguna mujer desconocida se asocia al yo interior, mientras que en los sueños masculinos, esta presencia de una mujer desconocida como protagonista del sueño simboliza su parte femenina.

  1. Este tipo de experiencias son muy importantes y en el caso de que la mujer desconocida se pronuncie sobre algo, debería prestarse suma atención a las palabras que la mujer diga, ya que serán las que nos darán pistas para poder interpretar adecuadamente el sueño y trabajar en baso a eso.
  2. Te reiteramos lo importante que es que durante el sueño observes bien qué está haciendo la mujer o cómo se está presentando ante tus ojos.

Esta es la única manera de que logres darle una interpretación asertiva, Sea cual sea el sueño que tengas es determinante que comprendas que los sueños son visiones demostrativas que se relacionan, generalmente, con emociones y sentimientos. Por esto un sueño puede ser bueno o malo.

  1. Y aunque no lo sepas aún, pueden cambiarte el futuro si no prestas atención.
  2. Vale la pena que te detengas en la mañana a meditar qué quiso decirte este sueño y tomes las medidas correspondientes para que lo que se te anuncia no pase en vano.
  3. Como habrás visto saber qué significa soñar con una mujer depende mucho de lo que ocurra durante el sueño.

Esperamos haberte sacado de alguna duda y estamos seguros de que ahora te irás a la cama con la intensión de conocer todo lo que el destino tiene preparado para ti.