(1870–1935) – Del cuerpo quebrado al avivamiento de sanidad en África y Estados Unidos
1. Un joven enfermo que se aferra a Dios
- De adolescente vivió marcado por la enfermedad, propia y de su familia.
- A los 16 años escucha el evangelio en una reunión del Ejército de Salvación, se entrega a Cristo y empieza a congregarse en una iglesia metodista. Desde ahí decide poner su salud y su futuro en manos de Dios.
- Pero la cosa no cambió de un día para el otro: seguía sufriendo una enfermedad tras otra.
- Una de las más fuertes fue el reumatismo:
- sus piernas se torcieron,
- su cuerpo quedó contrahecho,
- caminaba como un inválido.
En esa condición escucha hablar del ministerio de sanidad de John Alexander Dowie en Chicago.
- Viaja hasta allá para que oren por él.
- En un servicio de oración, un anciano le impone las manos…
- y es sanado instantáneamente: sus piernas se enderezan, su cuerpo se alinea.
👉 Detalle transformador: Lake pasa de ser “el enfermo crónico” a alguien que ve en carne propia que Dios sana hoy. Eso le cambia la teología, pero sobre todo la actitud: decide no resignarse nunca más a la enfermedad.
2. Una familia perseguida por la muerte… y una fe que se planta
En su casa el tema no era solo él:
- su hermano era inválido desde hacía 22 años,
- una hermana estaba muriendo de cáncer de seno,
- otra hermana sufría hemorragias severas.
Lake toma una decisión interna:
“Dios no quiere que sus hijos vivan esclavos de la enfermedad”.
Entonces empieza a llevar a su familia a los servicios de Dowie:
- Su hermano inválido es sanado al instante cuando le imponen manos.
- Su hermana con cáncer es sanada: desaparece la masa del seno y el dolor.
La tercera hermana ni siquiera llega al culto:
- Lake la encuentra sin pulso y sin señales de vida.
- Le manda un telegrama a Dowie contándole la situación y afirmando que en su espíritu no la va a soltar.
- Dowie le responde que se aferre a Dios, que está orando y que ella vivirá.
- Cuando llega la respuesta, Lake se pone a orar con todo.
- En una hora, la hermana revive y es restaurada completamente.
👉 Detalle transformador: para él, la sanidad deja de ser doctrina linda y se vuelve guerra espiritual concreta contra el espíritu de enfermedad y muerte que venía destruyendo su casa.
3. Un matrimonio feliz, una esposa enferma y un vuelco total
- En 1893 se casa con Jennie Stevens, de Newberry, Michigan. Llegan a tener siete hijos.
- Jennie era una intercesora tremenda y consejera muy sabia. Se complementaban en todo.
- Pero al segundo año de casados, ella comienza a enfermarse.
- Antes de los cinco años de matrimonio le diagnostican tuberculosis y una enfermedad mortal del corazón.
- Su condición se vuelve tan grave que a veces la encontraban desmayada en el piso, sin fuerzas.
Mientras tanto, Lake:
- trabaja en negocios bursátiles y de seguros, con mucho éxito económico,
- mantiene una vida de comunión con Dios,
- sirve en la iglesia y desarrolla un ministerio creciente de oración por enfermos.
La sanidad de Jennie (que también llega de forma milagrosa) corre de boca en boca. La gente empieza a visitar a la familia Lake para escuchar de primera mano lo que Dios hizo. La tensión entre “negocios” y “llamado” se vuelve cada vez más fuerte.
4. Bautismo en el Espíritu Santo y rendición total
En 1906, mientras ora por una persona enferma, Lake recibe el bautismo en el Espíritu Santo.
Ese momento lo parte al medio:
- el llamado de Dios se le vuelve irresistible,
- las ganancias, los negocios y el “éxito” ya no lo llenan.
En 1907 toma una decisión radical:
- vende todo,
- hace un voto de consagración junto con Jennie,
- y se propone dedicarse solo a predicar el Evangelio.
Siente un llamado claro de Dios:
“Vayan a África”.
Se une al predicador Tom Hezmalhalch en un ministerio donde:
- oran por el bautismo del Espíritu Santo,
- ministran sanidad,
- echan fuera demonios.
En enero de 1908 empiezan a reunir lo necesario; en abril ya están zarpando rumbo a Sudáfrica: la familia Lake, Tom y tres acompañantes.
👉 Detalle transformador: el “millonario de Dios” aprende a vivir por fe, no por cheques. Se desprende de todo para responder al llamado.
5. África: un avivamiento que sacude ciudades
El viaje mismo es un testimonio de provisión sobrenatural:
- Ofrendas específicas llegan justo a tiempo para cada gasto.
- Una mujer, guiada por Dios, los espera en el muelle de Johannesburgo para hospedarlos, sin conocerlos de antes.
Y ahí arranca:
El avivamiento en África
- En el primer servicio donde Lake predica como suplente de un pastor sudafricano, llegan más de 500 zulúes que son impactados por el poder de Dios.
- Desde ese momento, comienza un gran avivamiento en Johannesburgo:
- miles se convierten a Cristo,
- muchos reciben el bautismo en el Espíritu Santo,
- enfermos de todo tipo son sanados.
En los cultos:
- Lake y Hezmalhalch se turnan para predicar,
- oran no solo por los presentes, sino por enfermos de toda África que mandan peticiones por carta o telegrama,
- los testimonios llueven:
- personas gritando “¡Soy sano!” en plena reunión,
- servicios que se extienden hasta las 4 o 5 de la mañana,
- gente cayendo bajo el poder de Dios a metros de distancia.
En menos de un año:
- ya había 100 iglesias plantadas,
- y Lake pasaba largos períodos viajando en campañas, mientras Jennie sostenía el hogar y parte del ministerio.
En unos cinco años de trabajo en África se habla de:
- más de 100.000 conversiones,
- centenares de iglesias levantadas,
- cientos de predicadores formados y enviados,
- y una cantidad enorme de testimonios de sanidad.
👉 Detalle transformador: el avivamiento no fue solo “una campaña fuerte”, sino estructura: iglesias, obreros, enseñanza. Poder + organización.
6. Dolor, plaga y fe frente a la ciencia
En medio de ese mover, el precio personal fue altísimo:
- Jennie se esforzaba al límite entre casa, hijos y ministerio.
- El 22 de diciembre de 1908, ella muere mientras Lake está de viaje misionero en el desierto de Kalahari.
- Él queda devastado y esa herida lo acompaña muchos años.
En 1910 vuelve a Estados Unidos a buscar apoyo económico, pero regresa a África en enero de ese año y se encuentra con una plaga mortal que azota la región.
Lake se mete de lleno a servir:
- atiende enfermos y moribundos,
- ayuda a enterrar muertos,
- sin que la plaga lo toque.
Los médicos, intrigados, lo someten a una prueba:
- colocan en su mano tejidos contaminados con la plaga,
- al mirarlos por el microscopio, ven que los gérmenes mueren al contacto con su piel.
- Lake explica que es la vida de Dios fluyendo en él, y aprovecha para predicar de Cristo a médicos y oyentes.
👉 Detalle transformador: su mensaje sobre sanidad no estaba peleado con la ciencia; al contrario, se dejaba examinar y usaba eso como plataforma para dar testimonio.
7. De África a Estados Unidos: salas de sanidad y ciudades sacudidas
A fines de esos años en África:
- funda la Obra Misionera Tabernáculo Apostólico,
- levanta una red de iglesias y líderes,
- y en 1912 regresa definitivamente a Estados Unidos.
El primer año de vuelta:
- se dedica a descansar y estar con sus hijos; entiende que la familia también es prioridad.
En 1913 se casa con su segunda esposa, Florence, con quien tendrá cinco hijos más.
En 1914 se radica en Spokane, Washington:
- abre el Tabernáculo Apostólico,
- levanta las famosas “salas de sanidad” (healing rooms),
- cientos y cientos de personas son sanadas a lo largo de los años.
El impacto es tan grande que:
- las autoridades civiles investigan los testimonios,
- concluyen que las sanidades son genuinas,
- y Spokane es conocida como “la ciudad más sana del mundo” en ese tiempo.
En 1920 abre otro centro de sanidad en Portland, Oregon, y durante más de una década viaja por distintos puntos de Estados Unidos estableciendo obras similares.
Con los años, aprende algo clave:
- equilibra mejor ministerio y familia,
- se vuelve menos rígido en su trato en casa y en la iglesia,
- sin perder la efectividad espiritual ni las manifestaciones del Espíritu Santo.
8. Últimos años, sed de Dios hasta el final
En una generación que empezaba a llenarse de incredulidad, Lake defendía con pasión las manifestaciones sobrenaturales del Espíritu Santo. Resumía su visión del ministerio en una frase:
“Si el cristiano no tiene el Espíritu para ministrar, no tiene nada para ministrar”.
En sus últimos años:
- comienza a perder la visión,
- se niega a resignarse a quedar ciego,
- clama a Dios… y a los 61 años recibe sanidad en sus ojos.
Después de una vida:
- llena de frutos,
- de iglesias plantadas,
- de obreros entrenados,
- y de milagros que hasta hoy se siguen contando,
muere el 16 de septiembre de 1935, a los 65 años.
Hasta el día de hoy:
- el modelo de Tabernáculo Apostólico y Casa de Sanidad de John G. Lake sigue inspirando a muchos,
- y su historia sigue despertando hambre por un evangelio que salva, sana y libera.
Claves del avivamiento en la vida de John G. Lake
Para tu serie de “avivadores”, de Lake podemos destacar:
- Del sufrimiento personal a una guerra espiritual consciente
- No predicaba sanidad desde la teoría: venía de una historia de dolor propio y familiar, y decidió no negociar con la enfermedad.
- Fe práctica y agresiva
- No se quedaba en “si Dios quiere”; se plantaba en la promesa, viajaba, escribía, imponía manos, oraba hasta ver cambios.
- Rendición radical al llamado
- Dejó negocios rentables y una vida acomodada para vivir por fe, vendiendo todo y saliendo a África con una familia numerosa.
- Poder + estructura
- No solo milagros y campañas: levantó iglesias, centros de sanidad, obreros formados. Avivamiento con organización.
- Fe que no le teme a la ciencia
- Se dejó examinar por médicos en plena plaga y usó eso para testificar de Cristo, no para esconderse.
- Aprendizaje en el dolor
- La muerte de Jennie, la soledad y las luchas internas lo moldearon. Más adelante ajustó prioridades y cuidó mejor a su familia sin apagar el fuego espiritual.
- Centralidad del Espíritu Santo
- Para él, el cristianismo sin poder del Espíritu era solo religión. Veía al Espíritu Santo como el corazón real del ministerio.
- Un legado que todavía respira
- Tabernáculos, salas de sanidad, enseñanzas y testimonios siguen inspirando a creyentes que anhelan un evangelio vivo y sobrenatural.

